domingo, 27 de noviembre de 2011

El lado oscuro de la economía


Año 7, número 342
Luis-Fernando Valdés


La ayuda humanitaria enviada en las últimas
semanas al Cuerno de África no remedia la crisis
La crisis económica de la Eurozona aparece constantemente en los medios. Y también es noticia la crisis alimentaria en el Cuerno de África. ¿Qué pasa con el sistema económico mundial, que no resuelve la pobreza de tantas naciones?

El problema económico contemporáneo es muy complejo y abarca ámbitos muy diversos, que no se limitan a las leyes del mercado. En lo más profundo de esta crisis financiera hay un “factor ético”, que por ser no-económico, pocas veces es tomado el cuenta. Sin embargo, la reciente crisis económica de Grecia, lo ha puesto de manifiesto, como lo muestra un informe publicado por el diario español “El País” [Artículo: "Las claves de la crisis griega"].

Ahí se explica que “durante los últimos años, el Gobierno griego maquilló sus deudas, presentando a la Unión Europea unos informes que no reflejaban la gravedad de la situación. La cruda realidad llegaría a finales de 2009, cuando (…) Yorgos Papandreu (…) ponía al descubierto la dramática realidad económica de su país con un déficit público superior a lo anunciado sobre el 13% del PIB”.

Antonio Argandoña, Profesor de la prestigiada IESE Business School, afirma que se trata de “una crisis causada por la codicia, entendida no como la simple búsqueda de beneficios, sino como la perversión del legítimo derecho al lucro”. Explica que desde siempre se han empleado mecanismo de control no para evitar la codicia, sino para que ésta no degenerase en fraudes y corrupción. Pero ahora, dice, esto ha cambiado, porque esos mecanismos han dado pie a la corrupción, y documenta hasta seis “conductas inmorales” que originaron la actual crisis financiera [Artículo completo].

Como se puede apreciar, no todo son leyes del mercado. También ha jugado un papel importante la falta de ética, pero no ha surgido ninguna voz civil o política con peso internacional que lo denuncie. Ha sido el Papa Benedicto quien ha tomado la iniciativa de advertir de este mal, en su encíclica “Cáritas in veritate” (29.VI.2009).

Mons. Dominique Mamberti, en su discurso
 ante la asamblea general de la ONU.
Recientemente, un alto funcionario de la Santa Sede, Mons. Dominique Mamberti, disertó sobre esta crisis ética en la LXVI Asamblea General de la ONU (27.IX.2011) [Noticia] . Afirmó que “todos sabemos que un elemento esencial de la crisis actual es el déficit de ética en las estructuras económicas”. Y sostuvo que “la economía ya no puede funcionar solamente por una autorregulación del mercado, y menos aún, por los acuerdos que se limitan a conciliar los intereses de los más poderosos”. Por esa razón, la economía “necesita una razón de ser ética, con el fin de funcionar para el hombre” .

Mamberti explicó que “la idea de producir bienes y servicios (…) de una manera estratégica (…) sin buscar con esas acciones hacer el bien, es decir, sin una ética, se ha revelado una ilusión ingenua o cínica, siempre fatal. Cada decisión económica tiene una consecuencia moral”. Por eso, concluyó que “la economía necesita una ética (…) centrada en la persona y capaz de ofrecer perspectivas a las nuevas generaciones” [Discurso completo].

El sistema económico actual tiene un lado muy oscuro: la codicia. Por eso, hoy mismo es urgente una nueva y profunda reflexión sobre el sentido de la economía y de sus objetivos, y establecer un sistema nuevo, que tenga como base la ética, y considere siempre la solidaridad y el desarrollo de todos los pueblos. ¿No será esto una utopía? El colapso de la Eurozona, la hambruna el Cuerno de África y la corrupción en México, gritan que no lo es, que ya es hora de incluir la ética en la economía.

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domingo, 20 de noviembre de 2011

¿Qué puede aportar África?


Año 7, número 341
Luis-Fernando Valdés


Benedicto XVI, a sus 84 años, emprendió su 22º viaje apostólico fuera de Italia. Visita por segunda vez el Continente africano, esta vez en Benín, un país de 8.8 millones de habitantes, de los cuales el 34 por ciento son católicos. ¿Por qué el Papa desea poner esta pequeña nación ante los medios de comunicación de todo el mundo?

El Santo Padre explicó a su llegada, el pasado jueves 17 de noviembre, que visitaba Benin por tres razones: la primera, por el 150 aniversario de su evangelización; la segunda, para entregar la Exhortación Apostólica Post-sinodal “Africae Munus”, y un tercer motivo “más personal y afectivo”: visitar la tumba del Cardenal Gantin.

Benedicto XVI recibido por el
Presidente de Benín, Thomas Yayi Boni.
Estas tres razones tienen un significado claro para Benín y toda África, y a la vez, el Santo Padre está enviando un mensaje sobre este Continente al resto del Mundo. Con estos gestos, el Romano Pontífice está afirmado que África es importante para la Iglesia católica, y que África puede aportar mucho a la propia Iglesia y al resto del planeta, pues él considera que este Continente es un gran “pulmón espiritual para una humanidad en crisis de fe y de esperanza”.

Para el Papa Alemán, Benín es una muestra de la contribución de África al mundo. En sus palabras es “un País en paz: paz externa e interna”,  donde “las instituciones democráticas funcionan”, y donde las “diversas religiones conviven en el respeto recíproco y en la responsabilidad común por la paz, por la reconciliación interior y exterior”.

Para ilustrar que esta aportación africana para el mundo no es sólo un buen deseo, Benedicto XVI emplea un signo elocuente: la figura del Cardenal Bernardin Gantin (1922-2008). Este prelado fue colaborador cercano de Juan Pablo II y tuvo varios altos cargos en la Curia romana, donde entabló amistad profunda con el entonces Card. Ratzinger. Mons. Gantin es considerado como un héroe nacional en Benín; de hecho el aeropuerto internacional de Cotonou lleva su nombre. Por eso, –declaró el Pontífice– “me ha parecido justo venir a su país natal, para rezar ante su tumba y para agradecer a Benín el haber dado a la Iglesia a este hijo eminente”.

Sobre el Card. Gantin, el Papa dijo "Siempre admiré su inteligencia práctica y profunda; su sentido de discernimiento (…). Y además su verdadero sentido del humor, que era muy bello... y sobre todo era un hombre de profunda fe y de oración. Estoy realmente feliz de poder rezar sobre su tumba y sentir su cercanía y su gran fe, que lo hace -siempre para mí- un ejemplo y un amigo". 
Pero a la vez, este viaje a Benín tiene un sentido solidario por parte del Papa. En un mundo globalizado, Benedicto XVI quiere ayudar a que las culturas autóctonas –sin perder sus raíces– se abran al mundo, para poder salir de la pobreza material y cultural en la que viven muchos de sus habitantes.

A su llegada, el Santo Padre se dirigió a los Jefes tradicionales. Reconoció que su labor es importante para construir el futuro de ese país, y lo animó “a contribuir con su sabiduría y comprensión de las costumbres a la delicada transición que se está produciendo actualmente de la tradición a la modernidad”.

Con gran sabiduría les dijo que “no se ha de temer a la modernidad, pero tampoco se puede construir olvidando el pasado”. Los previno de la sumisión incondicional a las fuerzas del mercado o las finanzas, el nacionalismo o tribalismo exacerbado y estéril. Y les dio un claro punto de referencia: “la transición a la modernidad debe estar guiada por criterios seguros basados (…) en la dignidad, la grandeza de la familia y el respeto de la vida”.

¿Por qué el viaje a Benín? Para darle un mensaje de esperanza, para que la comunidad internacional conozca la riqueza humana de Benín, y para ayudar a esta nación a abrirse a la época actual. Esta visita pastoral, nos muestra con mucha fuerza que, además de un sólido liderazgo moral, Benedicto XVI detenta también ya un gran liderazgo social y cultural.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Después de Papandreou y Berlusconi, ¿qué?


Año 7, número 340
Luis-Fernando Valdés

La crisis financiera mundial ha llegado a puntos alarmantes: dos Primeros Ministros europeos –el de Grecia y el de Italia– dimitieron esta semana, debido a su imposibilidad de manejar la adversidad económica. ¿Cambiar de “Premier” es la “solución mágica”?

El gigantesco déficit financiero de Grecia ha producido una severa crisis económica en la zona euro, y la riesgosa situación de los mercados ha afectado duramente las finanzas italianas. Y este panorama se ha extendido como una nube amenazadora a todo el mundo.

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Toma de posesión de Lucas Papademos
 como Primer Ministro de Grecia.
De ahí la presión internacional, especialmente de Francia, Alemania y Estados Unidos, para conseguir un relevo en los gobiernos de aquellas dos naciones mediterráneas. El Premier griego Papandreou fue sustituido un tecnócrata, Luas Papademos, ex vicepresidente del Banco Central Europeo; mientras que se presume que el Primer Ministro italiano Berlusconi será relevado por otro tecnócrata, Mario Monti, quien trabajó como Comisario de Competencia de la Unión Europea, entre 1999 y 2004.

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Mario Monti, posible sustituto de
Silvio Berlusconi, en Italia
Es muy significativo que dos políticos de carrera sean sustituidos por economistas. El mensaje es claro: una crisis económica debe ser resuelta por expertos, a los que se les otorga el poder ejecutivo para que puedan maniobrar, y salvar así a sus ya casi hundidas naves. Sin embargo, el problema de fondo seguirá, ya que la crisis actual no es sólo financiera, sino también ética. Esta crisis es el resultado un sistema basado únicamente en el mercado, en el que las personas singulares no cuentan.

Por eso, se requiere un nuevo paradigma que tome en cuenta la ética. Benedicto XVI escribió en 2009 que esta crisis, “nos obliga a revisar nuestro camino, a darnos nuevas reglas” y “se convierte en ocasión de discernir y proyectar de un modo nuevo” (Enc. Cáritas in veritate, n. 21).

Y, recientemente, el Consejo Pontificio “Justicia y Paz” publicó una nota titulada “Por una reforma del sistema financiero y monetario internacional en la perspectiva de una autoridad pública con competencia universal” (24.X.2011) con una nueva propuesta, que parte del hecho que “en los distintos estadios de desarrollo de la crisis se encuentra siempre una combinación de errores técnicos y de responsabilidades morales”.

El documento describe la actual crisis y advierte que una teoría económica “que establezca a priori las leyes del funcionamiento del mercado y del desarrollo económico, sin confrontarse con la realidad, corre el peligro de convertirse en un instrumento subordinado a los intereses de los Países” más desarrollados.

Ante el panorama de la pobreza mundial, la propuesta pontificia sugiere “el reconocimiento de la primacía (…) de la ética respecto a la economía”, y que “los pueblos de la tierra deberían asumir, como alma de su acción, una ‘ética de la solidaridad’, abandonando toda forma de mezquino egoísmo, abrazando la lógica del bien común mundial que trasciende el mero interés contingente y particular”.

Cuando el Papa afirma que la economía “tiene necesidad de la ética para su correcto funcionamiento, y no de una ética cualquiera, sino de una ética amiga de la persona”, no está hablando de una cuestión religiosa, sino de una realidad inherente a la condición humana. Cuando se respeta la naturaleza social del ser humano hay justicia y paz. Cuando se vive sin valores sociales y solidarios, la economía se torna en contra del hombre. Y esta crisis financiera mundial es su triste comprobación. Por eso, es apremiante una economía centrada en el ser humano.

domingo, 6 de noviembre de 2011

El bebé 7 mil millones

Año 7, número 339
Luis-Fernando Valdés

En la madrugada del pasado 31 de octubre, nacieron tres bebés que se disputan el título de ser el ciudadano 7 mil millones de nuestro planeta. Fueron acogidos con júbilo, pero también con preocupación por algunos organismos internacionales. Por eso, la pregunta de hoy es complicada: ¿somos muchos ya? o ¿somos demasiado pocos?

El nacimiento que redondea la cifra se lo disputaron Danica, de Filipinas; Nargis, de la India y Piotr de Rusia [ver noticia]. Aunque es imposible saber quién fue el bebito que nació primero, lo cierto es que fueron motivo de reflexión sobre la demografía mundial.

Danica, la bebé filipina, que podría ser
 el ciudadano 7 mil millones del Planeta.
El Fondo de Naciones Unidas de la Población (UNFPA), en un documento titulado “Siete mil millones de personas, su mundo, sus posibilidades”, señala que en el 2000, había 6 mil 100 millones de individuos, y en poco más de 10 años la cifra creció en 900 millones. Para 2050 se estima que la población alcance los 9 mil 300 millones, y que superará los 10 mil millones al final de siglo [noticia].

Según la UNFPA, “el crecimiento acelerado de la población mundial comenzó en 1950, a raíz de reducciones en la mortalidad en las regiones menos adelantadas”, y esto “redundó en una cantidad estimada en seis mil millones de personas en el año 2000, casi dos veces y media la población de 1950”. Sin embargo, “a raíz de la disminución de la fecundidad en la mayor parte del mundo, la tasa mundial de crecimiento demográfico ha ido disminuyendo desde su máximo de 2.0 por ciento en el lapso 1965-1970”.

Ante este panorama, la primera impresión sería catastrófica, como si no hubieran recursos suficientes para el futuro. Pero, en realidad, la preocupación de los expertos va por otro lado: el decrecimiento de la población.

Peter Apps, de la agencia Reuters, afirma que “muchos demógrafos y planificadores a largo plazo dicen que el desafío para el próximo siglo no será tanto tratar con un mayor número de personas como lidiar con una población envejecida mayor y quizá con personas dependientes mientras se encuentran nuevas estrategias para ofrecer prosperidad, empleo y servicios esenciales” [nota completa].

Apps recoge la afirmación de Jack Goldstone, profesor de política pública y destacado experto demógrafo en la Universidad George Mason de Washington, que sostiene que “pensábamos que la sobrepoblación iba a obligar a la humanidad a expandirse a las estrellas. Eso no parecer ser el problema en absoluto”.

La propuesta de la UNFPA en vez de reconocer este problema del envejecimiento mundial, hace hincapié en la pobreza internacional, y propone entre otras acciones la disminución de la natalidad. En el citado documento se indica como una solución: “asegurar que cada niño sea deseado y cada parto se realice en condiciones de seguridad”. Como es sabido, “niño deseado” implica “control natal”, y por tanto menos nacimientos.

Sin embargo, el aumento de población también puede ser causa de disminución de la pobreza. Así lo declaró, en su momento, el Observador Permanente de la Santa Sede en las Naciones Unidas, Mons. Francis Chullikatt, durante la 49° Sesión de la Comisión para el Desarrollo del Consejo Económico y Social (ECOSOC) (16.II.2011). Y afirmó que “la pobreza no está causada por un exceso de niños, sino por una inversión y un sostenimiento demasiado escaso para su desarrollo” [noticia].

El problema de fondo es el sistema económico imperante, que está basado en el consumo, en vez de estar centrado en la persona humana. Por tanto, insistimos en la pregunta, que es más bien un clamor: ¿hasta cuándo los economistas podrán diseñar un nuevo sistema en función del hombre?

domingo, 30 de octubre de 2011

Benedicto XVI pide perdón


Año 7, número 338
Luis-Fernando Valdés

Benedicto XVI en Asis, 27.X.2011.
Se cumplieron 25 años de aquella Primera Jornada Mundial por la Paz, convocada por Juan Pablo II. Para conmemorarlo, Benedicto XVI convocó recientemente a los líderes religiosos del mundo entero (27.X.2011), y pronunció un importante discurso, en el que –para sorpresa de muchos– pidió perdón por la violencia de la Iglesia. ¿Qué busca el Papa con este gesto?

El objetivo del discurso del Santo Padre es claro: desvincular las religiones y la violencia. Lleno de valentía afirmó que hoy la violencia tiene un rostro, el terrorismo, y que éste encuentra muchas veces su justificación en la religión. Pero en este caso, afirmó, “la religión no está al servicio de la paz, sino de la justificación de la violencia”.

Reconoció el Papa la crítica de la Ilustración, que la religión era causa de violencia, dando así mala fama a las religiones. Y recordó que ésa fue la preocupación de los representantes de las religiones reunidos en Asís en 1986, los cuales afirmaron –y ahora Benedicto XVI junto con ellos, “con vigor y gran firmeza”– que “ésta no es la verdadera naturaleza de la religión. Es más bien su deformación” [discurso completo].

El Papa animó al diálogo interreligioso, para aclarar el papel pacificador de la religión. Y por eso declaró que “quisiera decir como cristiano: Sí, también en nombre de la fe cristiana se ha recurrido a la violencia en la historia. Lo reconocemos llenos de vergüenza”.  Y, la vez, con ponderación explicó que “es absolutamente claro que éste ha sido un uso abusivo de la fe cristiana, en claro contraste con su verdadera naturaleza”.
Juan Pablo II y varios líderes religiosos, hace 25 años,
 en la primera Jornada Mundial de la Paz, en Asís, 1986.


¿Qué significado tiene esta declaración del Papa? Podemos interpretarla como un acto de profunda coherencia de Benedicto XVI con el Evangelio. El mensaje de Jesús ha sido de perdón y de paz, no de violencia; y cuando el Papa pide perdón por la falta de respeto en algún momento de la evangelización, nos da una señal de que sí cree en lo que predica, que no tiene un doble discurso: uno para anunciar la paz y otro, para implantar violentamente la fe.

Este mensaje de disculpa nos presenta a un Papa verdaderamente profundo, pues sólo cuando se pide perdón y se perdona a los demás se puede obtener la paz. Por eso, al pedir perdón por los errores de la Iglesia –como ya lo había hecho Juan Pablo II en el Jubileo del 2000–, Benedicto XVI muestra que realmente sí busca la paz.

Además, de esta manera el Papa alemán le devuelve a la Iglesia la posibilidad de darle esperanza a los hombre y mujeres de hoy. Sólo una Iglesia que acepta sus culpas pasadas y  presentes tendrá credibilidad; sólo así podrá hablar de los beneficios de la fe, pues éstos se han realizado –ayer y hoy– mediante la peculiar combinación de la gracia divina y los errores humanos.

Posiblemente, si el Papa no hubiera tenido este gesto de pedir perdón, para muchos su invitación a nueva evangelización hubiera sonado a cierta hipocresía. En cambio, ahora este impulso misionero contiene un gran mensaje: el Evangelio tiene la fuerza de limpiar a la Iglesia y por eso también tiene la potencia de transformar a los creyentes de hoy. Esto sí puede iluminar a quien busca creer.

Benedicto XVI desvincula la religión de la violencia y la vuelve a enlazar con el perdón y con paz. Esto hace creíble tanto su invitación a “purificar constantemente la religión de los cristianos” para que la Iglesia “sea realmente instrumento de la paz de Dios en el mundo”, como su afirmación de que “la Iglesia católica no cejará en la lucha contra la violencia, en su compromiso por la paz en el mundo”.










lunes, 24 de octubre de 2011

“La cara humana de la crisis”


Año 7, número 337
Luis-Fernando Valdés

En varias decenas de países simultáneamente, miles de jóvenes han salido a las calles o han hecho “plantones” en la últimas semanas, para manifestar su inconformidad con las políticas económicas de sus respectivas naciones: están indignados. Ante este panorama, el Secretario General de la OCDE declaró recientemente que el descontento que reflejan estas manifestaciones sociales es “la cara humana de una crisis”. Estas palabras son un verdadero iceberg.

El mexicano Ángel Gurría preside la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), institución de cooperación internacional, compuesta por 34 estados, cuyo objetivo es coordinar sus políticas económicas y sociales, y alertó que ante este panorama internacional “se tienen que proveer soluciones creíbles a los temas de deuda, bancos y consolidación fiscal en Europa y Estados Unidos”.
Ángel Gurría, Secretario general de la
Organización para la Cooperación
y el Desarrollo Económico. (Foto: AFP).

Esta declaración contiene un cambio de perspectiva. Habla de credibilidad, es decir, de un aspecto ético, y dirige este mensaje a gobiernos y bancos de los países más desarrollados. Hay reconocimiento implícito que la crisis económica mundial tienen un componente moral y, por eso, sus repercusiones también son éticas.

El Secretario Gurría exhortó a “los actores prominentes de la economía mundial” a ponerse de acuerdo en sus políticas, “porque a quien están afectando” con su desacuerdos es al mundo entero, lo cual “hoy se manifiesta en estas tristes y desesperantes manifestaciones”, haciendo así una referencia a los jóvenes indignados.

Como se puede observar, Ángel Gurría hace referencia de nuevo a que las políticas económicas que han dado lugar a la severa crisis económica de naciones como Grecia y España, tiene una repercusión en el ánimo de las persona. Es una manera de reconocer que la economía y las finanzas deben estar en función de las personas y no al revés.

Precisamente, éste fue el mensaje de Benedicto XVI en medio de la crisis financiera  iniciada en diciembre de 2008: “El sector económico no es ni éticamente neutro (…). Es una actividad del hombre y, precisamente porque es humana, debe ser articulada e institucionalizada éticamente” (“Cáritas in veritate”, 36c).

Por eso, el Papa escribió que “toda decisión económica tiene consecuencias de carácter moral. Lo confirman las ciencias sociales y las tendencias de la economía contemporánea” (Ibid., 37). Y los jóvenes indignados se convierten en la verificación de estas palabras.

Consciente de “las dificultades del desarrollo en este tiempo de globalización y agravado por la crisis económico-financiera actual”, Benedicto XVI explicó que hoy el “gran desafío” es mostrar que “no sólo no se pueden olvidar o debilitar los principios tradicionales de la ética social” (como la trasparencia, la honestidad y la responsabilidad), sino que en las relaciones mercantiles “el principio de gratuidad” y la fraternidad “pueden y deben tener espacio en la actividad económica ordinaria” (Ibid., 36d). Es decir, la economía no debe estar regida por el beneficio o la ambición, sino por la solidaridad con todos.

El rostro humano de la crisis económica es lo primero que se debe atender. Los protagonistas de la economía han sido hasta ahora los mercados y el capital, y los humanos hemos sido subordinado a ellos. Es el momento de que los roles se inviertan: es tiempo que las políticas económicas tengan como finalidad la satisfacción y el bienestar de cada persona. Necesitamos con urgencia pensador que pueda elaborar una teoría económica que gire en torno al hombre.

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domingo, 16 de octubre de 2011

Egipto: minorías reprimidas


Año 7, número 336
Luis-Fernando Valdés

El pasado domingo 9 de octubre, en Egipto, 26 personas murieron y más de 300 resultaron heridas, cuando un grupo de coptos –es decir, cristianos egipcios–, que se manifestaban para protestar por la quema de una iglesia en el sur de Egipto, fue reprimido por el ejercito [noticia]. Parecería que el problema nos resulta lejano. Pero en realidad nos afecta demasiado: ¿por qué no debemos permanecer indiferentes?

Vista general de la catedral de Abbasiya
durante el funeral por los coptos fallecidos (Efe)
.
Los coptos –cristianos no unidos a Roma– son una exigua minoría en aquel país, y son asediados continuamente por grupos musulmanes radicales, como el llamado “Hermanos Musulmanes” que declaró que estos acontecimientos “no son resultado del problema con una iglesia en Asuán (en el sur)”, como denunciaban los manifestantes, “sino una conspiración contra la revolución” [noticia].

De inmediato hubo reacciones de todo el mundo condenando la falta de libertad religiosa. Entre ellas, la de los ministros de Exteriores de la Unión Europea reunidos en Luxemburgo, que coincidieron en la “importancia de proteger la libertad de culto” en “todas partes y para todos” [noticia, otra].

Este reproche mundial al gobierno militar egipcio tiene un sólido fundamento. Se trata de proteger un derecho humano, es decir, de un derecho que tiene todo hombre y toda mujer –sin importar su edad, su nacionalidad o sus creencias– por el mero hecho de ser un individuo humano.

Este derecho además está sancionado por el Artículo 18 de la “Declaración universal de derechos humanos” (10.XII.1948), que sostiene que “toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual o colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia”.

Esta declaración no es vinculante, pero fue la base para un tratado vinculante, el “Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos”, (en vigor desde el 23.III.1976) firmado por también incluido Egipto. En su Artículo 18 recoge el citado texto de la Declaración universal y añade que “nadie será objeto de medidas coercitivas que puedan menoscabar su libertad de tener o de adoptar la religión o las creencias de su elección”.

Sin embargo, hay un importante problema de fondo que dificulta la comprensión de este derecho: vincular la libertad religiosa con “estar de acuerdo” con la doctrina de una confesión concreta. En realidad, el fundamento de esta libertad no radica aceptar o no una doctrina, sino en el derecho a la propia autodeterminación de cada individuo.

Por eso, el problema de la represión por motivos religiosos nos incumbe a todos, porque a todos nos corresponde tutelar la libertad de conciencia, sin pensar que sólo a las autoridades religiosas les correspondería hacer valer este derecho. Nos toca a todos, porque cuando una persona se desentiende de un derecho humano, termina por ceder en otro, y en otro más… y con esa pasividad se hace cómplice mudo de tantos otros atropellos.

Si alguno contemplara con indiferencia –o peor, con agrado– estos atropellos a la libertad religiosa, en realidad, se estaría dañando a sí mismo, porque estaría aceptando que un derecho humano se pueden atropellar. Y si se arranca una hebra, al final uno termina destejiendo toda la prenda. Creyentes y no creyentes debemos preocuparnos por el respeto a la libertad de conciencia y de religión, para que se conserven todos los derechos humanos íntegros.

domingo, 9 de octubre de 2011

ONU: el “derecho” a abortar


Año 7, número 335
Luis-Fernando Valdés

La actividad al interior de las Naciones Unidas sale poco en los medios, a pesar de ser pública. Y así son pocos los que saben del “cabildeo” de las propuestas sobre la vida humana que se manejan en la sede de Nueva York. ¿Sabía Usted que hoy por hoy se discute en la ONU proponer el aborto como un “derecho humano”?

La búsqueda de la legalización internacional del aborto hoy toma otro cauce: ya no se argumenta desde el derecho a decidir por parte de la mujer (lo cual está en la esfera subjetiva), sino que se desplaza al ámbito de la salud (que es tangible): ahora se aduce la tutela del derecho de las mujeres a la salud.

La Secretaría de la ONU el 23 de septiembre pasado emitió un informe del Consejo de Derechos Humanos, en el que exhorta a todas las naciones a aceptar que debe otorgarse a mujeres y niñas el acceso al aborto legal, para que ellas puedan disfrutar plenamente sus derechos humanos. [Ver noticia]

Anand Grover, relator especial de la ONU
para el derecho a la Salud.
 
Este informe fue elaborado por el Relator Especial de la ONU Anand Grover, y presentado ante la Asamblea General de la ONU por el Secretario General, Ban Ki-moon. El documento tiene como objetivo vincular el aborto voluntario con el derecho fundamental a la salud física y mental. Según Grover, “las leyes penales que sancionan y restringen el aborto inducido son ejemplos paradigmáticos de barreras inaceptables para la realización del derecho de las mujeres a la salud y deben ser eliminadas”.

La propuesta del funcionario de la ONU afirma que no es suficiente despenalizar el aborto, sino que los gobiernos de los países deben respaldar las condiciones para abortar: clínicas especializadas, con personal capacitado; y garantizar “que se dispone de lo más nuevo y seguro en medicamentos y en equipamiento”.

También Grover sostiene que el aborto es necesario para la “salud mental”. Por una parte, afirma que “se encuentra bien documentado el impacto psicológico de la búsqueda de un aborto ilegal o de llevar a término un embarazo no deseado”, pero por otra, sostiene que “ninguna evidencia correspondiente respalda la existencia de una secuela de salud mental a largo plazo como consecuencia del aborto optativo”.

Esto es irónico. O sea, ¿está demostrado que el aborto, por el hecho de ser voluntario, no deja secuelas psicológicas? Entonces, ¿por qué los expertos norteamericanos en psiquiatría hablan de un “síndrome post aborto” (referido al “elective abortion”) que se ha convertido en un problema de salud pública? (cfr. A.C. Speckhard, Postabortion Syndrome: An Emerging Public Health Concern1992).

Como era de esperar, esta propuesta no fue recibida por la mayoría. Muchas voces en ese mismo foro hicieron propuestas a favor de la vida del nascituro. El pasado 6 de octubre, se presentaron en la sede de la ONU los “Artículos de San José”, firmados en la capital de Costa Rica.

Elaborados por 29 especialistas en derecho internacional, relaciones internacionales, salud pública, ciencia, medicina y gobierno, estos Artículos explican el hecho científico de la vida humana y la no-vinculación del derecho a la salud con el aborto, y dejan claro que las propuestas de la ONU no vinculan a los países miembros para cambiar las legislaciones que favorecen la vida.

La clave que da claridad en esta discusión apunta hacia el derecho a la vida, y no a abortar. Es importante tutelar la salud de las mujeres (y de los varones), porque la salud conserva la vida. Es decir, la salud es un derecho porque está en función de garantizar el derecho a vivir. Por eso, es contradictorio invertir el orden de los derechos: vivir o abortar para garantizar la salud.

domingo, 2 de octubre de 2011

¿SCJN contra las mujeres?


Año 7, número 334
Luis-Fernando Valdés

Recientemente, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) “desestimó la acción”  sobre la inconstitucionalidad de la ley del Estado de Baja California (BC) que tutela la vida desde la concepción (28.IX.2011), sin declarar sobre su validez o invalidez. Sin embargo, lo que sonó en lo medios fue que los derechos de las mujeres quedaron afectado. ¿En realidad, esa ley está en contra de las mujeres?

En este caso se han visto implicados varios aspectos: el propiamente jurídico (pues es una discusión de derecho constitucional), el ideológico (la defensa de las mujeres), y el religioso (pues se le atribuye a la Iglesia cierta injerencia en la votación de la Corte).

Pero el asunto principal es meramente jurídico y consistió en que los once Ministros debían revisar si la Constitución local de BC estaba legislando por encima de sus atribuciones, o sea, si la norma emitida a favor de la vida desde la concepción era contraria a la Carta Magna de nuestro País y/o a los Tratados internacionales firmados por México.

El punto principal radicaba en estudiar si la Constitución reconoce o no al nascituro, pues sólo si ésta no lo reconociera sería inválida aquella norma local. Sin embargo, las declaraciones de varios Ministros que pedían la inconstitucionalidad se referían a un atropello a los derechos de las mujeres.

Ministro Fernando Franco.
Esto se puede leer en el proyecto de sentencia del Ministro Franco: La norma local de BC “aun cuando pretende proteger la vida prenatal –un bien merecedor de protección constitucional–, resulta inconstitucional, toda vez que, al tiempo que protege la vida prenatal, vulnera la dignidad de las mujeres y sus derechos fundamentales, en particular los reproductivos y a la salud”. [Ver dictamen]

Ministra Olga Sánchez Cordero
De igual manera, la Ministra Olga Sánchez Cordero manifestó su oposición a la impugnada ley de BC, porque “es una norma que puede impactar en todos los ámbitos de la vida de las personas, sobre todo tratándose de derechos reproductivos de la mujer y su derecho a decidir”. [Ver noticia]

Ministro Sergio Valls
Por su parte, el Ministro Sergio Valls manifestó que “el derecho a la vida encuentra sus límites en los demás derechos o libertades, como los derechos reproductivos”. En otras palabras, él pone por encima del derecho a la vida, el derecho de una mujer a escoger si continúa o no su embarazo. [Ver noticia]

Si observamos bien, los argumentos tienen el peso de la ideología (pretenden defender a la mujer y su reproducción por encima incluso de la vida por nacer). Sin embargo, no tienen la razón jurídica. Para que esas argumentaciones pudieran anular la ley local de BC, tendría que existir un artículo constitucional, que directamente estableciera el aborto como derecho.

Ministro Salvador Aguirre
Por eso, la declaración del ministro Salvador Aguirre es correcta desde el punto de vista jurídico: “No existe un tratado internacional que fije el aborto como un derecho de la mujer”. [Ver noticia] Como es sabido los Tratados internacionales firmados por México tienen rango constitucional y, de los firmados hasta hoy, ninguno otorga ese derecho. De manera que la ley de BC no contradice ni a la Constitución ni a los Tratados internacionales.

Esta votación de la SCJN deja pendiente el asunto y, por tanto, continua vigente la ley de BC. Pero no se debería ver como una ley contra las mujeres, sino a favor de los humanos, porque si el Derecho a la vida no fuera el primero, cualquiera podría disponer de la mujer (y del varón) para explotarlos, e incluso para eliminarlos… como ocurrió en la Guerra de los Balcanes (1992-1995), donde se puso “la cuestión étnica” por encima del derecho a la vida.

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domingo, 25 de septiembre de 2011

El “Panzer Papst”


Año 7, número 333
Luis-Fernando Valdés

Benedicto XVI termina hoy su viaje apostólico a Alemania, su tierra natal. Su andar es lento, pero su paso es arrollador. Los eventos de esta gira pastoral han buscado cerrar viejas heridas y, de paso, tirar prejuicios. La paciencia ante las críticas y la claridad intelectual del Pontífice lo han hecho avanzar en la adversidad como un “panzer”.

El Presidente alemán Wulf da la bienvenida
al Papa Benedicto XVI.
(Foto: www.augsburger-allgemeine.de)
De la historia del Papa alemán se cuentan dos versiones: la de los clichés y la de la vida real. Antes de su elección a la Sede Pontificia, la imagen impuesta por cierta ideología –y la más difundida por algunos medios– fue la de un hombre severo, implacable, intransigente, como un tanque de guerra que no se detiene con nada, aunque destruya lo que pisa. Le llamaron el “Panzer Kardinal”, en alusión a los vehículos blindados alemanes de la Segunda Guerra.

Pero la versión actual, la apegada a su realidad, no es contada sólo por vaticanistas y por la prensa, sino también es vista directamente por millones gracias a los portales de video y de noticias en internet. Y esta historia es otra: Joseph Ratzinger es un hombre afable, con grandes sentimientos, un poco tímido, un místico, de gran apertura intelectual; encarna la combinación de una incomparable inteligencia con una gran fe en Jesucristo.

El Pontificado de este Papa tiene unas grandes líneas, que ha ido siguiendo desde el inicio, pero que quizá han sido poco destacadas por los medios. Estos principios de acción se reflejan en los símbolos que va utilizando en cada viaje. Y en esta visita a Alemania esos signos no hablan, ¡gritan!

Benedicto XVI ha ido a su tierra natal a reconciliar a la Iglesia con el mundo moderno, y a intentar superar los errores históricos. Impresiona que el Papa no tenga miedo a hablar con sencillez de estos temas. En este viaje hubo signos muy elocuentes sobre la relación de la Iglesia con los judíos, con los musulmanes y con los protestantes, que dan continuidad a la labor de reconciliación iniciada por el Concilio Vaticano II y consolidada por Juan Pablo II.

Benedicto XVI estrecho lazos
con la comunidad judía.
(Foto: 
Wolfang RADTKE / AP)
En una reunión con la Comunidad judía, el Papa condenó al nazismo y su intento de destrucción del Pueblo hebreo, y se alegró por el nuevo florecimiento de la vida judía en Alemania. Y expresó que “la Iglesia siente una gran cercanía con el  pueblo judío”. Sostuvo que “los cristianos debemos también darnos cuenta cada vez más de nuestra afinidad interior con el judaísmo” porque “la salvación viene, precisamente, de los judíos”. [Ver discurso completo]


Encuentro con la comunidad musulmana.
(Foto:
islamhispania.blogspot.com)
En un encuentro con los musulmanes, Benedicto XVI manifestó su respeto y cercanía, y buscó tender un puente entre dos confesiones tan diferentes: “Como personas religiosas,  a partir de las convicciones respectivas podemos dar un testimonio importante en muchos sectores cruciales de la vida social (..) como la protección de la familia, fundada en el matrimonio, el respeto de la vida en cada fase de su curso natural o la promoción de una justicia social más amplia”. [Discurso

En el convento de Erfur, donde vivió Lutero.
(Foto: www.dw-world.de)
Fue especialmente simbólica la visita del Pontífice al convento donde Martín Lutero reflexionó y escribió sobre la Reforma de la Iglesia, que dio origen a las confesiones protestantes. El Papa no fue ahí para condenar sino para dialogar. Comentó a los representantes las iglesias reformadas que es necesario que “no perdamos casi inadvertidamente las grandes cosas que tenemos en común, aquellas que de por sí nos hacen cristianos y que tenemos como don y tarea”.

Reconoció que “fue un error de la edad confesional haber visto mayormente aquello que nos separa, y no haber percibido en modo esencial lo que tenemos en común en las grandes pautas de la Sagrada Escritura y en las profesiones de fe del cristianismo antiguo”. Y subrayó que el gran progreso ecuménico de los últimos decenios fue posible porque “nos dimos cuenta de esta comunión y (...) la reconocemos como nuestro fundamento imperecedero”. [Discurso]

Con estos eventos, el Santo Padre da muestras de su apertura y flexibilidad para buscar la reconciliación entre las diversas religiones. Quedan realmente atrás los prejuicios de su supuesta intransigencia de su época de Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Pero aquel apodo (“Panzer Kardinal”) tenía algo de razón, pues subraya la constancia y la fuerza con que Joseph Ratzinger se apoya en la verdad y en la fe. Estas cualidades son las mismas que ahora también emplea para llevar a la Iglesia a nuevos tiempos.

Y por eso ahora podemos emplear ese mote con un nuevo sentido muy positivo: el “Panzer Papst”, el Papa de un gran empuje, que deja atrás los errores históricos porque los reconoce, y que supera el obstáculo de los prejuicios con el motor de la verdad.

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