viernes, 26 de agosto de 2016

Benedicto XVI revela por qué renunció

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Año 12, número 590

Luis-Fernando Valdés



El Papa emérito, cada vez más anciano, explicó los motivos que lo llevaron a dejar el Pontificado. Más allá de lo coyuntural, como su frágil salud, esta renuncia encierra un significado importante para nuestra época, que necesitamos descubrir.



Entrevistado por Elio Guerriero, Benedicto XVI
confirmó que su frágil salud fue la causa de su renuncia.
(Foto: www.iltimone.org)
1. Una entrevista. El conocido teólogo italiano Elio Guerriero, que ha tenido una relación cercana con Benedicto XVI porque ambos trabajaron en el proyecto de la importante revista “Communio” y porque Guerriero ha sido editor de muchas de sus obras, entrevistó al Pontífice emérito (La Reppublica, 24 ago. 2016; en español: ReL, 25 ago. 2016).

Guerriero conversó con Benedicto sobre los motivos de su renuncia. No hubo sorpresas, porque las razones desde hace tiempo habían sido comentadas por sus colaboradores cercanos; pero ahora ha sido el mismo Pontífice emérito quien corroboró con sus propias palabras esa información.



2. Una frágil salud ante unos grandes compromisos pastorales. Benedicto XVI explicó que tenía en el horizonte “numerosos compromisos que consideraba que no podría completar”, como la JMJ de Río de Janeiro 2013, ante la cual no podía limitarse a una participación televisiva, ya que un evento así hacía precisa la presencia del Papa. Por eso, explicó, ésta “era una circunstancia por la cual la renuncia era para mí un deber”.

Contó que durante su viaje a México y Cuba, “experimenté con gran fuerza los límites de mi resistencia física. Sobre todo, me di cuenta de que ya no estaba en disposición de afrontar un futuro vuelo transoceánico por los problemas del huso horario”.

Después de hablarlo con su médico, “se hacía evidente que ya no podría participar en la Jornada Mundial de la Juventud de Río de Janeiro en el verano de 2013, se oponía claramente el problema del huso horario”.  

Y así llegó a la conclusión que debía renunciar, y que eso debía ser muy pronto. “Desde entonces –afirmó el Papa emérito– tuve que decidir en un tiempo relativamente breve sobre la fecha de mi renuncia.”



3. De fondo: confianza en Dios. Lo que más que llama la atención de la entrevista no es tanto el motivo de la renuncia al Pontificado, sino la fe y la confianza en Dios de Benedicto ante un futuro complejo. Para él, “en una situación de crisis, la mejor actitud es ponerse delante de Dios con el deseo de reencontrar la fe para poder proseguir el camino de la vida”.

Contó que cuando aceptó el Pontificado era consciente de sus límites. “Me daba cuenta de que todo aquello que tenía que hacer no podía hacer hacerlo yo solo, y de este modo estaba casi obligado a ponerme en manos de Dios, a confiar en Jesús”, dijo.

Benedicto está convencido que “al Señor le agrada acoger nuestro deseo de darnos las luces que nos guían en el peregrinaje de la vida”, y por eso tenía la firme convicción de que mi sucesor –como así ha sucedido- llevaría igualmente al buen fin querido por el Señor la iniciativa que yo había comenzado”.



Estas declaraciones de Benedicto XVI confirman que su frágil salud fue la causa de su renuncia al Ministerio petrino y, a la vez, muestran la grandeza de espíritu de un hombre que supo aceptar sus límites, porque entendió que grandeza de Dios guía su vida y su misión.

La renuncia del Papa alemán no es un mero hecho administrativo o un dato curioso, sino un mensaje a todos las personas de hoy que nos enfrentamos a un futuro político, social y económico incierto: Dios realmente guía nuestro futuro y por eso, si nos fiamos de Él, podemos avanzar en la Historia con confianza.




sábado, 20 de agosto de 2016

¿Qué pensar de la reciente Reforma vaticana?

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Año 12, número 589

Luis-Fernando Valdés



El Papa Francisco erigió un nuevo Dicasterio y así inicia la esperada reforma de la Curia vaticana. Pero este movimiento, ¿tiene algo que ver con la vida diaria de los fieles católicos?



El Papa Francisco nombró a Mons. Kevin Farrell
como Prefecto del nuevo Dicasterio para la vida,
la familia y los laicos. (Foto: keranews.org)
1. Antecedentes. Desde el inicio de su Pontificado, Francisco creó un consejo de cardenales, conocido hoy como “C9” pues está compuesto por nueve purpurados, con el objetivo de estudiar una reforma a fondo de la Curia romana.

Desde hace meses se anunció que se fusionarían algunos Consejos e Institutos pontificios. Lo importante de esto es tener claro que se trata de una reforma del aparato administrativo del Vaticano, pero no de la estructura sobrenatural de la Iglesia católica.



2. Un nuevo organismo para laicos. Mediante el Motu Proprio titulado “Sedula Mater” (‘Madre solícita’), publicado el 15 de agosto pasado, Francisco instituyó el nuevo Dicasterio de Laicos, Familia y Vida. En ese documento, el Papa explica que esta reforma sirve para que los dicasterios se “conformen a las necesidades de nuestro tiempo y se adapten a la necesidad de la Iglesia Universal”.

El nuevo organismo unificará el Pontificio Consejo para la Familia y el Pontificio Consejo para los Laicos que, a partir del 1 de septiembre, desaparecerán y pasarán a formar parte de este nuevo Dicasterio. (Rome Reports, 6 ago. 2016)



3. El nuevo prefecto. Francisco puso al frente del nuevo organismo al obispo de Dallas (EUA), mons. Kevin Farrell, cuyo hermano, Brian, es el Secretario del Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad Cristiana.

Mons. Farrell, mediante un comunicado en la web de la diócesis de Dallas, declaró que espera “formar parte de la importante labor de la Iglesia universal en la promoción del laicado y su apostolado para el cuidado pastoral de la familia y apoyo a la vida humana de acuerdo a la reciente exhortación apostólica del Papa, ‘Amoris Laetitia’.”



4. Para qué servirá el nuevo dicasterio. El nuevo organismo tendrá como finalidad la promoción del laicado, el cuidado pastoral de la familia y dará apoyo a la vida humana. Como indicó el Papa en el Motu Proprio “nuestro pensamiento se dirige a los laicos, la familia y la vida, a quienes queremos ofrecer apoyo y ayuda, porque son testigos activos del Evangelio en nuestro tiempo y una expresión de la bondad del Redentor”.

Según sus estatutos, “el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida es competente en asuntos relacionados a la Sede Apostólica con respecto a la promoción de la vida, el apostolado de los fieles laicos, el cuidado pastoral de la familia y su misión de acuerdo al plan de Dios y para la protección y el apoyo de la vida humana. (Statutes, Art. 1)

Como es lógico, el nuevo departamento tendrá que definir sus políticas y metas específicas en los próximos meses. Sin embargo, el mensaje que Francisco envía con la creación de este dicasterio es clara: la estructura de los organismo centrales de gobierno de la Iglesia Católica deben estar en función de las necesidades actuales de los fieles.

Se podría decir que esta reforma estructural de la Curia romana es como una nueva aplicación del “aggiornamento” (‘puesta al día’) de la Iglesia, que el Papa San Juan XXIII buscaba cuando convocó el Concilio Vaticano II.



Este nuevo Dicasterio tendrá mucho que ver con los fieles católicos, porque sus objetivos están enfocados a lo más importante de la realidad cotidiana de ellos: la vida, la familia y la misión de los laicos en la Iglesia.


viernes, 12 de agosto de 2016

¿Qué nos aportan los pueblos indígenas?

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Año 12, número 588

Luis-Fernando Valdés



Se celebró el Día Internacional de los Pueblos Indígenas. Todos estamos de acuerdo en que debemos respetarlos y a ayudarlos en su desarrollo, pero ¿estamos dispuestos a aprender de ellos?



Una niña indígena mexicana, en la Misa de Francisco
en San Cristobal de las Casas (15 feb. 2016)
(Foto: radiovaticana.va // AFP)
1. Celebrando a los pueblos indígenas. El pasado día 9 de agosto, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) conmemoró el Día Internacional de estos pueblos. El Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, dio un mensaje con motivo de esta conmemoración y exhortó a los Gobiernos a “mejorar el acceso a la educación para los pueblos indígenas” y les pidió “que reflejen las experiencias y la cultura de esos pueblos en los lugares de aprendizaje”.

El Papa Francisco se unió a esta celebración y expresó a través de su cuenta en Twitter una petición de que los pueblos indígenas sean respetados, “ya que están amenazados en su identidad y hasta en su misma existencia”. (@Pontifex_es, 9 ago. 2016)



2. Una nueva visión de los indígenas. No es la primera vez que Francisco defiende a los Pueblos indígenas. Además, el Papa ha ido más allá de una mera solidaridad hacia ellos, pues los considera como quienes “tienen mucho que enseñarnos, que enseñar a la humanidad”.

De esta manera el Pontífice desafía varios prejuicios modernos. Algunos de ellos, referentes al medio ambiente, pues la mentalidad industrializadora –a nombre del progreso–  considera tanto que se puede romper la armonía de la naturaleza como que los pueblos que viven en contacto con ella están condenados al subdesarrollo.

Por eso, en su visita a México, Francisco para defender el medio ambiente, pidió que aprendamos de estos pueblos, pues ellos “saben relacionarse armónicamente con la naturaleza, a la que respetan como “fuente de alimento, casa común y altar del compartir humano”. (Homilía, 15 feb. 2016).



3. De la exclusión a la interculturalidad. La relación de los pueblos indígenas latinoamericanos con los Estados dentro de los cuales viven es complicada,  porque estos pueblos tienen una cultura y lenguas propias, pero a la vez pertenecen a naciones consolidadas, en las que viven.

Las soluciones que muchas veces se proponen son poco integradoras: desde el exterminio cultural hasta el aislamiento territorial. El Santo Padre propone una vía de armonía, en la que la pluralidad no rompa la unidad.

Así, en Bolivia, Francisco animó al movimiento indígena latinoamericano a “buscar la conjunción de sus pueblos y culturas”. A esa conjunción el Papa la llamó “poliedro”: “una forma de convivencia donde las partes conservan su identidad construyendo juntas una pluralidad que no atenta, sino que fortalece la unidad”. (Discurso, 9 jul. 2015)

Para el Papa ese “poliedro” es la clave para que en un mismo territorio vivan juntas dos culturas, sin dar lugar a la ruptura territorial. Por eso, según Francisco, la “búsqueda de esa interculturalidad que combina la reafirmación de los derechos de los pueblos originarios con el respeto a la integridad territorial de los Estados nos enriquece y nos fortalece a todos”. (Ibídem)



El fenómeno de la globalización ha conllevado serios problemas como el daño ecológico causado por una explotación frenética de los recursos naturales de los países pobres, y como la difícil integración de las culturas indígenas en las sociedades modernas.

El Papa Francisco ha dado un paso adelante al reconocer el importante papel que deben jugar los pueblos indígenas en la cultura contemporánea y al ponerlos como modelo de respeto a la “casa común” y de integración cultural. Tenemos pues mucho que aprender de ellos.




domingo, 7 de agosto de 2016

Francisco denuncia “colonización ideológica”

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Año 12, número 587

Luis-Fernando Valdés



Se filtra un comentario del Pontífice hecho a puerta cerrada. Francisco mostró su desacuerdo en que se enseñe a los niños a escoger su sexo. ¿Por qué hace esta declaración un Papa que se ha mostrado abierto hacia las personas homosexuales?



Francisco con los obispos de Polonia.
(Foto: Zenit.org)
1. La noticia. El periódico italiano "La Stampa" publicó que durante su encuentro en Cracovia con los obispos polacos el 27 de julio pasado, el Papa afirmó que "en Europa, en América, en América Latina, en África, en algunos países de Asia, hay verdaderas colonizaciones ideológicas; y una de éstas, lo digo claramente con 'nombre y apellido', es la teoría de género".

Francisco señaló que "hoy a los niños se les enseña esto en la escuela: que cada quien puede elegir el sexo. ¿Y por qué enseñan esto? Porque los libros son los de las personas y de las instituciones que te dan el dinero; son las colonizaciones ideológicas, apoyadas también por países muy influyentes y esto es terrible". (Télam, 26 jul. 2016)



2. Qué es la “colonización ideológica”.  No es la primera vez que el Pontífice emplea esta expresión.  Durante su viaje apostólico a Flilipinas, el 19 de enero del  año pasado, Francisco en un acto con familias explicó a qué se refería. 


"¿Por qué digo colonización ideológica? Porque toman, toman la necesidad de un pueblo o la oportunidad de entrar y hacerse fuertes, (con libros de texto) para niños. Pero esto no es una novedad. Lo mismo hicieron las dictaduras del siglo pasado. Entraron con su doctrina. Pensad en los Balilla, pensad en la Juventud Hitleriana”. [L'Opera Nazionale Balilla fue una organización juvenil fascista italiana. N.d.T.] 

Allí recordó que, durante el Sínodo de 2014, los obispos africanos denunciaron una "colonización ideológica” de su continente. Dijeron que algunos organismos internacionales condicionaban ayudas a cambio de cambios en legislaciones sobre el control de la población o matrimonio entre personas homosexuales. (Rome Reports, 26 mayo 2015)


En la práctica, en los países de América Latina y de África se ha dado una tendencia a aprobar leyes e iniciativas para el pueblo pero sin el pueblo, impulsadas por una minoría que regula y pretende cambiar la concepción  de matrimonio. (Family&Media)



3. Peligro de pérdida de la propia idéntidad. De regreso a Roma de aquel viaje a Filipinas, el Papa explicó que ese nuevo colonialismo es destructivo. “Una persona entra con una idea que no tiene nada que ver con la nación. Y ellos colonizan al pueblo con una idea que cambia, o quiere cambiar, una mentalidad o una estructura”, explicó.
Y añadió: “Lo mismo fue hecho por las dictaduras del último siglo. Ellos entraron con su propia doctrina”. “Pero cuánto sufrimiento. Los pueblos no deben perder su libertad”, constató.


Ahí mismo subrayó que “cuando las condiciones son impuestas por colonizadores imperiales, buscan hacer que las personas pierdan su propia identidad y hagan una uniformidad”.



¿Por qué hizo Francisco esta declaración? Evidentemente no es un gesto contra las personas homosexuales. Es más bien una denuncia contra una ideología -la teoría del género-, que se quiere imponer a fuerza en los países pobres. 

      Se trata de una declaración valiente, que desafía a gobiernos e instituciones internacionales, para defender a las familias y a la libertad de los pueblos de una nueva forma de colonización: la invasión ideológica.


viernes, 29 de julio de 2016

Religiones en guerra


Año 11, número 586
Luis-Fernando Valdés

Un sacerdote francés fue degollado en plena Misa por dos yihadistas. El clérigo cristiano fue asesinado a nombre del Dios islámico: ¿estamos viviendo o no en una guerra entre religiones?

Nuevo mártir. El padre Jacques Hamel fue asesinado
por yihadistas del Daesh mientras celebraba la Misa.
(Foto: theguardian.com // AFP)
1. El atentado. El pasado 26 de julio, dos miembros del Daesh (Estado Islámico), asesinaron al sacerdote católico de 86 años, Jacques Hamel, en Saint-Etienne-du-Rouvray (norte de Francia), y dejaron herida de gravedad a una mujer. El padre Hamel celebraba la santa Misa, cuando fue atacado y luego degollado.
El Daesh se atribuyó la responsabilidad de este ataque, en un comunicado en el que afirmó que  estos actos se realizan “para llamar” a sus “soldados” (terroristas) “a golpear a los países cruzados de la coalición”. (El mundo, 26 jul. 2016)

2. Solidaridad del gobierno francés con la Iglesia. En primer lugar, el presidente francés, François Hollande, afirmó que Francia está en una guerra contra el terrorismo yihadista en el exterior, en Siria y en Irak, pero también en el interior, contra las redes de radicales islamistas.
Hollande llamó por teléfono al Papa Francisco para expresarle sus condolencias por la muerte del padre Jacques Hamel y le prometió que hará “todo lo posible” para proteger los lugares de culto.
Por su parte, el primer ministro, Manuel Valls, ha expresado su “horror” a través de Twitter: “Francia entera y todos los católicos están heridos. Permaneceremos unidos”. (El Mundo, 27 jul. 2016)

3. Las religiones buscan la paz. Durante el vuelo que lo llevó a Cracovia para la JMJ, el Papa Francisco se refirió a los recientes hechos de violencia afirmando que “el mundo está en guerra porque ha perdido la paz”.
“Hablo en serio de guerra, añadió el Pontífice, una guerra de intereses, por dinero, por los recursos naturales, por el dominio de los pueblos. Pero no es una guerra de religiones, porque todas las religiones quieren la paz”. (News.va, 27 jul. 2016)
Por su parte, Mohammed Karabila, imán en Etienne-du-Rouvray y presidente del Consejo regional del culto musulmán de la región de Alta Normandía (Francia), se declaró “horrorizado por la muerte de mi amigo”, el sacerdote Jacques Hamel. “Es alguien que dio su vida por los demás. En la mezquita estamos anonadados”, añadió. (ReL, 26 jul. 2016)

4. No estamos en una guerra de religiones. La situación actual no es una guerra de cristianos contra musulmanes, como prueba el hecho de que en los países occidentales conviven fieles de las dos religiones. Y, aunque en los países árabes de corte islámico dejan mucho que desear la libertad religiosa y la tolerancia, propiamente no es una guerra contra las Iglesias cristianas (romana, ortodoxa, reformada, etc.).
Se trata más bien de una especie de “guerra de guerrillas”, provocada por un importante grupo terrorista, el Daesh, también conocido como Estado Islámico, que tiene sometido un gran territorio en Siria e Irak, y que utiliza la religión islámica para manipular a sus seguidores y conseguir así soldados dispuestos a morir por una supuesta causa “santa”.
Tampoco es una guerra de Francia y una coalición occidental contra un país musulmán, ni contra la religión islámica. Se trata de una alianza militar para combatir a un grupo armado, que no representa para nada un grupo religioso en sentido estricto.

Descanse en paz el padre Hamel, que entregó su sangre en testimonio de fe en Cristo y su Iglesia. Esperamos que este martirio siembre semillas de concordia, y que nos recuerde que las religiones auténticas traen la paz y no la guerra.

sábado, 23 de julio de 2016

Comunicación y transparencia, reto de la Iglesia

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Año 12, número 585

Luis-Fernando Valdés



El p. Federico Lombardi finaliza su gestión en la Sala de Prensa de la Santa Sede, dejando un gran legado: la figura del Vocero vaticano se ha convertido en un icono de la apertura informativa de la Iglesia.



Una imagen muy conocida: el Papa Francisco y
p. Lombardi en una conferencia de prensa
en pleno vuelo. (Foto: iglesiaendirecto.com)
1. Un personaje familiar. La figura de los voceros de prensa de los pontífices ya es parte de la vida cotidiana de millones de personas y no sólo en el ámbito católico. Ya es habitual escuchar o leer las noticias del Papa mediante las declaraciones de su vocero.

Durante años el Dr. Navarro Vals nos informó de los viajes y la salud de Juan Pablo II y, desde 2006, el p. Federico Lombardi nos mantuvo al día de los pontificados de Benedicto XVI y del Papa Francisco.

Desde el próximo 1º de agosto será el laico norteamericano Greg Burke, quien tome el relevo en esta función informativa. Burke era corresponsal en Roma para la cadena Fox de Estados Unidos y, en 2012, fue llamado por Benedicto XVI como consultor para la Comunicación de la Secretaría de Estado.

Su nombramiento se produjo entonces en medio de la gran crisis y conmoción causadas por la divulgación de casos de pederastia perpetrada por eclesiásticos, y sus buenos oficios pronto empezaron a surtir efectos positivos. (Ecclesia, 12 jul. 2016)



2. ¿Hace falta un vocero para la Santa Sede? Aunque en el imaginario colectivo, sobre todo de Hollywood, la Iglesia se reduce a unos corruptos clérigos que desean mantener a los fieles en la Edad Media para poder manipularlos, la realidad es que esta institución se sabe adaptar a cada época, pues está llamada a iluminar cada momento de la historia humana y no sólo el pasado.

Por eso, la Iglesia Católica desde el siglo XX –y más desde el Concilio Vaticano II, con la Declaración “Inter mirífica” (1964) sobre los medios de comunicación social– ha mostrado un gran esfuerzo para adecuarse a la época contemporánea caracterizada por la comunicación de masas.

Hoy día, todos exigimos que las instituciones –incluida la Iglesia– nos den información de sus actividades en tiempo real, nos aclaren los malentendidos y den cuenta de sus actuaciones. Por eso, la Santa Sede cuenta con un vocero y recientemente ha reestructurado su organización con una Secretaría de Comunicación (y también muchas diócesis ya cuenta con un vocero).



3. Iglesia y transparencia. La Iglesia Católica –como sujeto y objeto de información– resulta muy compleja porque tiene diversas instancias: unas globales, otras nacionales y locales, que agrupan a más de 1,100 millones de fieles.

Sin embargo, como homenaje al padre Lombardi, hay que decir que la Oficina de Prensa vaticana ha sabido informar a la opinión pública sobre la crisis de la pedofilia y los dos casos de filtración de información clasificada llamados “Vatileaks”, junto con la renuncia de Benedicto XVI, la Sede vacante y el cónclave que eligió a Francisco. Y, aunque ha tenido menos resonancia en los medios, el vocero también ha informado sobre la reforma económica del Vaticano, tema importante para combatir la corrupción.



Seguramente, la imagen de una Iglesia oscurantista siempre será parte de novelas y series de TV, pero la transparencia informativa de la Santa Sede cada vez es más eficaz… Ojalá esta realidad se imponga cada vez sobre aquella ficción.




viernes, 15 de julio de 2016

Tiroteos y atentados, ¿qué hicimos mal?

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Año 13, número 484

Luis-Fernando Valdés



Días de dolor y muerte en Dallas, Niza y Bagdad. Estas frecuentes tragedias nos obligan a revisar por qué nuestra visión del ser humano no contiene la fuerza para detener esta violencia.

 
Primero, solidaridad con las víctimas; luego una seria
 reflexión sobre las causas del desprecio a la vida y la
 dignidad humanas
. (Foto: Nuusi.tk)


1. Semana de tragedias. El pasado 8 de julio, en Dallas (EUA), una manifestación contra la violencia racial se convirtió en un tiroteo contra agentes de la policía local, que dejó un saldo de cinco agentes muertos y siete heridos.

El 14 de julio, durante la célebre conmemoración francesa de la Toma de la Bastilla, un terrorista atropelló a decenas de personas en Niza, dejando más de ochenta muertos y más de ciento cincuenta heridos, incluidos muchos niños entre las víctimas.

El 13 de julio, en la capital de Bélgica, se reportaron dos explosiones sin víctimas. Y, el 12 de julio, un coche bomba en un concurrido mercado de Bagdad (Irak) causó la muerte a 11 personas y dejó a 32 personas heridos.



2. Tragedias que se repiten. Desafortunadamente, noticias como las anteriores se han repetido con frecuencia desde hace años. Y, a pesar de las condenas internacionales, siguen ocurriendo la balaceras en Estados Unidos y los atentados terroristas en Europa y Medio Oriente.

Estas reiteraciones no son casuales. Responden a algo más que meros “lobos solitarios” o “fanáticos religiosos”. Detrás de estos trágicos sucesos, hay una visión errada sobre el hombre y la sociedad, que es necesario enfrentar y corregir, pues con solo medidas militares no se logrará combatir a fondo esta violencia que hoy nos aflige.



3. Muchos factores … Sin duda, al hablar del terrorismo islámico hay que acudir a varias disciplinas, como los estudios de geopolítica, pues desde la Primera Guerra Mundial la zona arábiga ha sido fuente de conflictos suscitados por la salida de Inglaterra; y lo mismo ha ocurrido desde la guerra de Estados Unidos contra Irak y Afganistán, o desde la caída de los regímenes totalitarios en la zona como el de Gadafi en Libia.

Además, detrás de las balaceras en Estados Unidos –cuya noticia suele tener repercusión mediática mundial– se encuentra una visión muy particular de la libertad y del comercio, que conlleva que la compra y la venta de armas casi sin restricciones, “sin importar el riesgo” de que caigan en manos equivocadas.



4. … y una raíz común. Aunque los factores de la violencia son muy complejos y variados, remiten a una visión sobre el hombre y la vida. Cuando la visión que tenemos del hombre no parte de lo que se suele llamar “dignidad”, se dificulta hablar de igualdad y respeto, pues, para sostener esa igualdad, debemos afirmar que “hay algo” en el ser humano que lo hace sujeto de derechos y que implica que sea respetado en todas sus dimensiones (corporal, psíquica, social, laboral, etc.).

Pero las ideología contemporáneas anteponen a la dignidad humana motivos económicos, estratégicos, políticos, etc. Por eso, en la práctica las personas son consideradas como “piezas” en el mundo laboral, como “daños colaterales” en los atentados y balaceras; y, de igual manera, la destrucción de la naturaleza se justifica a nombre del progreso o de la tecnología.



¿Qué hicimos mal? Hemos fallado en dejar de lado el tema de “eso intangible” del hombre, en considerar que eso es un asunto meramente académico o –si acaso– religioso. Y quizá sea más grave no retomar y defender la dignidad humana, esa “realidad invisible” presente en cada individuo, que nos permite defender al hombre por sí mismo y no por los beneficios económicos o políticos.


viernes, 8 de julio de 2016

Ramadán ensangrentado

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Año 12, número 583

Luis-Fernando Valdés



Terminó el Ramadán con una cifra enorme de víctimas mortales producidas por el Estado Islámico, que asesina por igual a cristianos y a musulmanes. El terrorismo islámico no tiene nada que ver con las religiones, pero parecer al Islam como el origen de la violencia.


El Estado Islámico o Daesh ha causado dolor y muerte 
a los fieles musulmanes en este Ramadán 2016.
(Foto: El Confidencial )  


1. Un mes de atentados. El pasado 4 de julio terminó el Ramadán, que es el noveno mes del calendario musulmán, y en el que los musulmanes piadosos practican el ayuno diario, desde el alba hasta que se pone el sol. Concluyó así un mes de atentados del Estado Islámico (Daesh, acrónimo original) que dejó una cifra peor que la del Ramadán de 2015.

El periodista de Le Monde, Jean-Pierre Filiu, explica que el Daesh había amenazado al mundo con una ola de terror sin precedente durante este Ramadán, pues mediante las repetidas matanzas este grupo terrorista “espera imponer a los musulmanes su visión totalitaria de un Ramadán de sangre, cuando el mes de julio está marcado por el islam como de solidaridad y piedad durante su principal celebración religiosa” (Milenio.com, 5 jul. 2016).



2. Musulmanes asesinados "por infieles". El pasado domingo 3 de julio, un suicida del Daesh detonó explosivos que mataron a más de 200 civiles chíitas y dejaron más de 135 heridos, en un barrio de Bagdad (Irak).

Se trató de un coche bomba, cargado de explosivos, que fue detonado en una importante zona comercial. Entre las víctimas hay niños y mujeres, que estaban realizando sus compras para la festividad del Eid al Fitr (por el final del ayuno), con la que se culmina el mes sagrado del Ramadán. (Milenio.com, 4 jul. 2016)

En una vigilia de oración por las víctimas, el Patriarca caldeo (católico) Louis Raphael explicó que el terrorismo “no tiene nada que ver con la religión”; en cambio, sí “puede ser vinculado a los juegos políticos que permiten matar musulmanes, cristianos, mandeos y yazidis como ‘infieles’.” (Vatican Insider, 8 jul. 2016)



3. El terrorismo islámico usa la religión como pretexto. Viene bien aquí recordar unas palabras del Patriarca copto ortodoxo, Tawadros II, pronunciadas al inicio de este año. El terrorismo, dijo, “no distingue entre cristianos y musulmanes”.

Explicó que cuando el terrorismo se alimenta de ideologías religiosas, golpea indistintamente a todos los creyentes en Dios, fomentando los conflictos sectarios, en los que las personas se matan por “dinero” o por hacer prevalecer “sus propios intereses”. (Vatican Insider, 8 ene. 2016)



4. La responsabilidad de Occidente. Hace unos días (6 de julio), se publicó el “Informe Chilcot” sobre el papel del Reino Unido en la Guerra contra Sadam Hussein, en 2003. Entre otros aspectos, el documento sostiene que este país sumó a la invasión de Irak, “antes de agotar todas las opciones pacíficas”. (BBC, 6 jul. 2016)

El reporte hace ver que el caos que surgió al caer el régimen se convertiría en tierra fértil para que musulmanes radicales y los ex-generales de Hussein concretaran una popular idea entre los extremistas: crear un califato al estilo Edad Media, el ahora Estado Islámico de Irak y Siria. (Apuntes globales, 8 jul. 2016)



El Daesh tiene objetivos políticos y económicos, pero los disfraza de religiosidad. Este grupo tiene su origen en una guerra con fines petroleros, pero presenta la “guerra santa” (yihad) como su meta.

Así salen derrotados dos grupos inocentes: los ciudadanos que son víctimas de los atentados, y los creyentes musulmanes que son tachados de fanatismo, cuando en realidad también son víctimas de la falsa imagen del Islam proyectada por el Daesh.