viernes, 2 de junio de 2017

Dignidad juvenil en crisis

Año 13, número 630
Luis-Fernando Valdés

El aumento del desempleo en los jóvenes ha puesto de manifiesto la crisis del modelo económico global. Pero lo más complicado es que pocos se dan cuenta de que la falta de trabajo afecta lo más íntimo de los jóvenes: su dignidad.
 
El Papa Francisco habló a los trabajadores
de Génova sobre la necesidad del empleo.
(Foto: AP //  radiovaticana.com)
1. Desempleo en aumento. Un problema social globalizado es la carencia de empleo. Como muestra tenemos la declaración del director de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para América Latina y el Caribe, José Manuel Salazar Xirinachs, quien señaló que “el desempleo juvenil aumentó en forma abrupta en el último año, pegó un salto de más de 3 puntos porcentuales, al pasar de un 15.1 a un 18.3 por ciento”. (economiahoy.mx, 1 jun. 2017)
Otro ejemplo. Aunque en Colombia, el promedio de desempleo se mantenido estable (de 9.0 por ciento en 2016 a 8.9 en abril pasado), en la ciudad de Cali subió y se ubicó en 11.7 por ciento. De 150 mil desempleados en 2016, pasó a 163 mil en este 2017. (elpais.com.co, 31 mayo 2107)
De igual manera, aunque en Estados Unidos, durante el pasado mes de mayo repuntó el empleo, es significativo que al final de ese mismo mes se registraron 248 mil pedidos iniciales de los beneficios estatales por desempleo, cifra mayor a lo previsto por un sondeo de analistas consultados por la agencia Reuters. (elfinanciero.com.mx, 1 jun. 2017)

2. El problema social del desempleo juvenil. Desde el inicio de su Pontificado, Francisco ha señalado que el desempleo es un grave problema de la sociedad. El año pasado, el Papa calificó de “un escándalo” las tasas de desempleo juvenil.
El Pontífice también señaló que este problema “no solo debe ser abordado en primer lugar en términos económicos, sino que también debe afrontarse, y de forma no menos urgente, como una enfermedad social”.
Para ilustrar este drama, está el caso de la Expo Joven Empleo organizada por el Gobierno de Buenos Aires (Argentina), que según los medios fue un fracaso porque la feria ofrecía a los jóvenes empleo, pero las empresas ofrecieron pasantías no remuneradas. (infonews.com, 31 mayo 2017)
Así se entiende que el núcleo del problema del desempleo juvenil, según el Papa, radica en que “nuestra juventud se ve privada de la esperanza y se malgastan sus grandes energías, su creatividad y su intuición”. (Aciprensa, 13 mayo 2106)

3. ¿Por qué los subsidios no son la solución? Podría extrañar a más de alguno que el Papa haya dicho, en su reciente viaje apostólico a Génova (Italia), que no bastan los subsidios a los desempleados, pues les parecería que si una persona tiene dinero para comer, el problema estaría solucionado.
Sin embargo, Francisco explicó ahí, en un encuentro con el mundo del trabajo, que la dignidad de una persona se ve afectada cuando no tiene empleo. Hizo la distinción entre “sobrevivir” (entendido como conseguir medios para subsistir) y el “vivir”, o sea, ejercer toda las capacidades personales. “La elección es entre sobrevivir y vivir”, subrayó.
Luego el Pontífice, subrayó el papel del trabajo en la dignidad de los jóvenes. Dijo que los jóvenes desempleados “crecen sin dignidad, porque no son ‘ungidos’ por el trabajo que es lo que da la dignidad”. En efecto, la dignidad es innata, pero luego ésta se “ejerce”, se desarrolla, mediante el trabajo.

El problema de la juventud sin empleo nos pone frente a un enorme problema social. La crisis actual afecta a la dignidad humana, porque el modelo económico occidental no está enfocado en las personas sino en las ganancias. Urge un nuevo paradigma económico centrado en el ser humano y no en las utilidades.


sábado, 27 de mayo de 2017

El Papa y Trump: un análisis más allá de las anécdotas

Año 13, número 629
Luis-Fernando Valdés

La reciente visita del Presidente Trump al Papa Francisco el contiene un mensaje y una línea de acción que están más allá de las caras serias de la foto oficial. ¿Cuál es el contenido real de este encuentro?
 
Francisco obsequió a Trump un regalo
muy significativo: un medallón con el olivo
de la paz (Foto: americamagazzine.org)
1. El encuentro. La reunión entre ambos dignatarios fue muy bien descrita por los medios internacionales, en los que no faltó el comentario al atinado atuendo de la Primera. Como acertadamente comenta el periodista Ary Ramos, lo más importante de la visita de Trump al Vaticano “es lo que no se ve”: los temas de agenda internacional (Aleteía, 24 mayo 2107).
Hoy deseo destacar que lo que quizá pasó más desapercibido en la opinión pública fueron las peticiones del Papa a Trump sobre la paz, junto con el cuidado de la vida y el respeto a los migrantes.
La paz fue el gran tema de la reunión. En el comunicado de presa, la Santa Sede destacó, como punto clave del encuentro, “la promoción de la paz en el mundo mediante la negociación política y el diálogo interreligioso”, con particular referencia a la situación en el Medio Oriente y a la tutela de las comunidades cristianas.

2. Dos regalos llenos de significado. Durante el breve encuentro, el Pontífice obsequió una medallón con un olivo que representa la paz y la unidad. “Es un olivo, que es símbolo de la paz, con dos ramas. Aquí la división de la guerra, en el medio, y el olivo está tratando de reunirlos lentamente en paz”, le dijo el Papa al mandatario mientras le daba el obsequio.
“Nosotros necesitamos la paz”, fue la respuesta de Trump y, de inmediato, añadío Francisco: “Este es uno de mis grandes deseos: que usted pueda ser un árbol de olivo para la paz”. Además, el Pontífice regaló al Mandatario un ejemplar del Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 2017, y le dijo: “Lo he firmado para usted personalmente”.

3. El monoteísmo y la paz. Detrás de ese intercambio de obsequios, hay una toda una estrategia por la paz, en la que la diplomacia y la religión se dan encuentro, aunque cada una permanece en su propio ámbito. Eso es lo que, entre líneas, destacó la nota de prensa.
 La visita de Trump al Papa fue solo una escala del primer viaje internacional del Presidente de los Estados Unidos, que también incluyó a Israel y a Arabia Saudita. Sin duda, hay motivos políticos y estratégicos de los norteamericanos en esta aproximación de Trump a las tres grandes religiones monoteístas del planeta.
Pero es importante destacar que ahora mismo las religiones son un factor de diálogo y de cooperación internacional con los gobiernos civiles, de manera que son un interlocutor válido para la paz mundial.
¡Qué lejos en la historia ha quedado ya las guerras entre religiones! Por este papel social de las religiones buscando la paz, queda al descubierto la falsedad de los movimientos terroristas que justifican su violencia a nombre de la fe.

La paz fue el gran protagonista de la reunión entre el Papa Francisco y el Presidente Donald Trump. Utilizando el lenguaje de la diplomacia, expresado con regalos llenos de significado, el Pontífice le pidió al Mandatario de una de los países que puede equilibrar o romper el orden internacional, que sea como el olivo, un protagonista de la paz.
No se trata de pensar que Trump será un mecenas mundial o de que obedecerá al Papa. Más bien hay que entender que Francisco utilizó su prestigio moral para pedir personalmente al Presidente del poderoso país del norte que busque la paz. ¡Esto no es poco!


viernes, 19 de mayo de 2017

¿Condenados a vivir sin curación?

Año 13, número 628
Luis-Fernando Valdés

Algunas enfermedades neurodegenerativas, como la de Huntington, pueden ser detectadas antes de que se manifiesten sus síntomas, pero esos diagnósticos se convierten en la “sentencia” a un sufrimiento incurable. ¿Qué pueden hacer la bioética y la fe por una persona que ha sido “condenada” a vivir con una enfermedad incurable?
 

El Papa saluda a un enfermo de Huntington
en silla de ruedas y a su familia.
(Foto: Revista Ecclesia)
1. La enfermedad de Huntington (EH). Se trata una grave y rara enfermedad neurológica, hereditaria y degenerativa, descrita por primera vez en 1872, por el médico norteamericano George Huntington.
La EH produce alteración psiquiátrica y motora, de progresión muy lenta, durante un periodo de 15 a 20 años. El rasgo externo más asociado a la enfermedad es el movimiento exagerado de las extremidades y la aparición de muecas repentinas. Este padecimiento conlleva trastornos psíquicos graves que terminan en demencia y, en ocasiones, ésta lleva al suicidio.
La EH se produce mediante un único factor hereditario, que es un defecto genético del cromosoma 4, y que afecta a una proteína llamada Huntingtina. Por ser un padecimiento cromosómico, la enfermedad no es curable y sólo se pueden atender sus síntomas.

2. El dilema ético del diagnóstico de la EH. Este padecimiento está en la genética del portador y se irá manifestando con el paso del tiempo, sea en la niñez, adolescencia o edad adulta. Hoy día es posible hacer un diagnóstico genético antes de que la enfermedad se presente, pero ¿es este diagnóstico presintomático lo más conveniente para los pacientes?
Como explican los editores de la voz EH de Wikipedia, “un diagnóstico presintomático se puede traducir en una sentencia de muerte ya que no hay cura a la Enfermedad de Huntington”. Además, si el diagnóstico se confirma, significa que la mitad de los familiares pueden tener este mismo mal congénito: ¿están dispuestos a saberlo?
Otro dilema ético, incluso más fuerte, es el que presenta el diagnóstico prenatal. ¿Están los padres dispuestos a dejar nacer a su bebé, si éste viene con la EH diagnosticada? Existe un riego alto de que este tipo de diagnóstico empuje al aborto de niños con EH.

3. La dignidad del enfermo, superior al diagnóstico. Ante esos dilemas morales, la Bioética tiene un papel importante, ya que nos enseña que la EH no tiene la última palabra, pues el que la padece antes que enfermo es una persona, y su dignidad no cambia por tener un gen afectado, ni porque sus síntomas afecten su calidad de vida.
De igual manera, la moral católica tiene palabras sabias para orientar a los enfermos de enfermedades neurodegenerativas, como el Papa les recordó a los mil quinientos participantes del encuentro mundial sobre EH, reunidos en el Aula Pablo VI del Vaticano.
Francisco les explicó que Jesucristo “nos ha enseñado que la persona humana es siempre valiosa, que tiene siempre una dignidad que nada ni nadie le puede quitar, ni siquiera la enfermedad”. (News.va, 18 mayo 2017)
Y respecto al diagnóstico prenatal, el Papa pidió a los genetistas y científicos, que utilicen siempre medios que no contribuyan a alimentar la “cultura del descarte”, y enfatizó que ningún fin, por noble que sea, “puede justificar la destrucción de embriones humanos”.

Ante una enfermedad incurable, el recordarle a un paciente que sigue siendo una persona con dignidad y tratarla con el respeto que esa dignidad merece, es uno de los “remedios invisibles” que alivian la convalecencia espiritual y psicológica, especialmente cuando su padecimiento es clínicamente incurable.

viernes, 12 de mayo de 2017

Fátima: un mensaje más fuerte que las balas

Año 13, número 627
Luis-Fernando Valdés

Se cumplen 100 años de las apariciones de la Virgen María en Fátima. El llamado “tercer secreto” ha acaparado la atención, pero ¿cuál es el verdadero mensaje de Fátima: una amenaza del fin del mundo o un mensaje de esperanza?
 
Sor Lucia, la vidente de las apariciones
de la Virgen de Fátima, con Juan Pablo II.
(Foto: blog.pl )
1. Un poco de historia. Entre el 13 de mayo y el 13 de octubre de 1917, en la localidad portuguesa de Fátima, tres pastorcitos llamados Lucía dos Santos, Jacinta y Francisco Marto, fueron testigos de las apariciones de la Virgen María.
El 13 de octubre de ese año, se produjo el llamado “milagro del sol”, presenciado por 70 mil personas, entre ellos algunos periodistas y personalidades públicas de la época, que dieron testimonio del suceso. Pero lo importante no fueron los eventos sobrenaturales, sino el mensaje de misericordia y esperanza de parte de la Madre de Dios.

2. Un mensaje religioso no apocalíptico. Las apariciones de la Virgen en Fátima ocurren durante el contexto de la Primera Guerra Mundial, pero su mensaje no es apocalíptico o fatalista, sino totalmente religioso y devocional.
El mensaje central de Fátima es “la dimensión personal de la conversión”. Los sacrificios por la conversión de los pecadores serán expresión de la ofrenda sacrificial que los pastorcitos hacen de sí mismos a favor de los demás. (fatima.pt)

3. El misterioso “tercer secreto”. Aunque se ha manejado como un “secreto” de una realidad que no ha llegado, la realidad es totalmente otra. Se trata, por una parte, de un único mensaje publicado en tres partes y, por otra, de que este mensaje ya se cumplió totalmente.
La historia de este mensaje, completamente documentada, fue publicada por la Congregación para la Doctrina de la Fe, por indicación de Juan Pablo II, el 13 de mayo de 2000. Se encuentra en la web oficial del Vaticano (aquí). Ahí se reproducen en facsímil las páginas escritas por Sor Lucia, junto con los comentarios del Card. Ratzinger y otros textos y una entrevista oficial de la vidente con Mons. Bertone.

Atentado a Juan Pablo II, 13 de mayo de 1981.
(Foto: El Universal)
4. El atentado al Papa. La tercera parte permaneció bajo embargo durante décadas. Puesta por escrito, el 3 de enero de 1944, por Sor Lucia, narra que “un Obispo vestido de blanco”, caminaba hacia una Cruz rezando por los muchos cadáveres que veía en el camino, y entonces “fue muerto por un grupo de soldados que le dispararon varios tiros de arma de fuego y flechas” (ibídem).
Después del atentado que sufrió el 13 de mayo de 1981, Juan Pablo II afirmó que había sido “una mano materna quien guió la trayectoria de la bala”, permitiendo al “Papa agonizante” que se detuviera “en el umbral de la muerte”.



5. Un mensaje también para nuestro tiempo. En este mundo nuestro, atribulado por las guerras civiles en África y Medio Oriente, atormentado por el terrorismo y las guerras del narcotráfico, el mensaje de Fátima sostiene nuestra esperanza en que vendrá la paz:
“Que una ‘mano materna’ haya desviado la bala mortal muestra sólo una vez más que no existe un destino inmutable, que la fe y la oración son poderosas, que pueden influir en la historia y, que al final, la oración es más fuerte que las balas, la fe más potente que las divisiones” (Card. Ratzinger, ibídem).

El centenario de las apariciones de la Virgen de Fátima tiene un especial significado, ahora que nos parecería que nada puede liberar del mal a nuestro mundo. Fátima nos invita a confiar en el poder de la plegaria: la oración es capaz de cambiar el curso de la historia y traernos la paz.