sábado, 3 de octubre de 2015

Voz y corazón por los migrantes

Año 11, número 543
Luis-Fernando Valdés

El Papa Francisco se ha posicionado en el panorama internacional como una autoridad moral en la defensa de los migrantes. Con gestos de solidaridad y palabras comprometedoras, el Pontífice se ha convertido en el punto de referencia en las actuales crisis migratorias de Occidente.

En la conferencia de prensa, en el vuelo de 
regreso del viaje a Estados Unidos, el Papa
volvió a manifestar su apoyo a los migrantes.
1) Una voz en la comunidad internacional. En su reciente viaje a Estados Unidos, el Santo Padre aprovecho su discurso al Congreso norteamericano como un gran foro tanto local como internacional para defender a los migrantes, que fue seguido eficazmente por los medios.
Ante los legisladores de un país con una elevada tasa de inmigración, el Papa habló alto y claro, sobre la necesidad de “no dejarse intimidar por los números, más bien mirar al rostro de las personas, escuchar sus historias e intentar buscar una solución entre todos”.

2) “Emigrantes y refugiados nos interpelan”. Y esta misma semana, con motivo de Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado, el Pontífice presentó un inspirador mensaje, en el que pide a los católicos que acojan con nueva mentalidad a los migrantes.
El Papa expone ahí con urgencia, que “más que en tiempos pasados, hoy el Evangelio de la misericordia interpela las conciencias, impide que se habitúen al sufrimiento del otro e indica caminos de respuesta”.
El mensaje pide mirar a los inmigrantes más allá de su condición de regularidad o de irregularidad en un determinado país, sino como personas “que, tuteladas en su dignidad, pueden contribuir al bienestar y al progreso de todos”.

3) Opinión pública. El Papa explica que “es indispensable que la opinión pública sea informada de forma correcta, incluso para prevenir miedos injustificados y especulaciones a costa de los migrantes”.
Los migrantes de hoy no son las masas de bárbaros que invadieron –y en parte destruyeron– la Europa de los siglos IV y V, como parece sugerir el afamado escritor Arturo Pérez-Reverte (“Llegan los godos al imperio vencido”, 18 septiembre 2015).
Y es que el fenómeno migratorio no se limita a los africanos que atraviesan el mar Mediterráneo, sino que se extiende por todo el continente americano e incluye a los asiáticos que emigran hacia los países árabes. Los migrantes no son criminales, sino humanos que buscan salir de la miseria.

5) Liderazgo moral. Mussie Zerai, nominado este año al Premio Nobel de la paz y director de la Agencia Habeshia, mejor conocido como el “ángel de los refugiados”, afirma que en el tema de la migración el Papa es “un líder moral que sacude las conciencias” (News.va, 11 septiembre 2015).
Y hoy tanto gobernantes como ciudadanos debemos despertar del letargo de la indiferencia ante los crímenes cometidos contra los migrante, porque como dice Francisco, “nadie puede fingir de no sentirse interpelado por las nuevas formas de esclavitud gestionada por organizaciones criminales que venden y compran a hombres, mujeres y niños como trabajadores en la construcción, en la agricultura, en la pesca y en otros ámbitos del mercado”.
Y añade: “Cuántos menores son aún hoy obligados a alistarse en las milicias que los transforman en niños soldados. Cuántas personas son víctimas del tráfico de órganos, de la mendicidad forzada y de la explotación sexual.”

Francisco, con sus acciones concretas a favor de los migrantes, nos ha enseñado que ninguno nos podemos desentender de los que tienen que dejar su tierra para buscar una esperanza. De este modo, Francisco se ha convertido sus gestos –nacidos de su corazón profundamente identificado con Cristo– en la voz de los migrantes.

sábado, 26 de septiembre de 2015

Francisco, liderazgo en derechos humanos

Año 11, número 542
Luis-Fernando Valdés

El Papa visitó el Congreso de Estados Unidos y se ganó el respeto de los legisladores, quienes ovacionaron su discurso. ¿Cómo pudo Francisco proponer exitosamente su agenda de derechos humanos a la mentalidad norteamericana?

El Papa Francisco ovacionado
en el Congreso de los Estados Unidos.
Por primera vez en la historia, un Pontífice habló ante las Cámaras legislativas de los Estados Unidos. Francisco en un pausado inglés pronunció un discurso histórico en el que apeló a las fibras patrióticas y a los valores comunes, con el fin de pedir soluciones para los grandes problemas del momento. (Resumen en video)
El Santo Padre utilizó un estupendo recurso para exponer sus ideas, que fue acudir a los grandes personajes de la historia de Estados Unidos, pues ellos aportan “una manera de ver y analizar la realidad”, de modo que “en medio de los conflictos ayudan a recuperar las reservas culturales”.
Con gran acierto, el Pontífice se refirió a cuatro célebres norteamericanos, cuyas vidas reflejan los valores cristianos, desde los que Francisco deseaba defender algunos derechos humanos fundamentales. Veamos.

1) Abraham Lincoln, defensor de la libertad. Francisco afirmó que construir un futuro de libertad exige amor al bien común y colaboración con un espíritu de subsidiaridad y solidaridad. Por contraste, advirtió sobre la violencia producida por el fanatismo religioso, y pidió no copiar el odio ni la violencia del asesino.
Además, el Papa apeló a la Declaración de Independencia de los Estados Unidos, que habla de la igualdad y de los derechos fundamentales a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad, para afirmar que “la política debe servir a la persona humana” y que “no puede ser esclava de la economía y de las finanzas”.

2) Martin Luther King, una libertad “que se vive en la pluralidad y la no exclusión”. Este gran hombre buscó “realizar el ‘sueño’ de plenos derechos civiles y políticos para los afro-americanos”.
Francisco, que se presentó “como hijo de migrantes”, aplicó ese “sueño” de libertad a los migrantes. Pidió no dejarse intimidar por las altas cifras de migrantes, sino mirar a su bien. “Cuidémonos de una tentación contemporánea: descartar todo lo que moleste”, advirtió. Junto con esto, exhortó a defender la vida humana en todas las etapas de su desarrollo, y por eso solicitó “la abolición mundial de la pena de muerte”.

3) Dorothy Day, la justicia social y los derechos de las personas. Esta gran mujer, inspirada en el Evangelio, fundó el ‘Movimiento del trabajador católico’. Así, el Papa habló de la lucha contra la pobreza y el hambre y pidió que la economía sea “especialmente solidaria y sustentable” y habló ampliamente de la preocupación ecológica.

4) Thomas Merton, la capacidad de diálogo y la apertura a Dios. Este monje cisterciense fue “un hombre de diálogo, un promotor de la paz entre pueblos y religiones”. Por eso, Francisco refirió al restablecimiento de relaciones con Cuba, y recordó que “cuando países que han estado en conflicto retoman el camino del diálogo… se abren nuevos horizontes para todos.” Explicó también que “ser un agente de diálogo y de paz” significa buscar que acaben los conflictos armados que afligen nuestro mundo y que se detenga el tráfico de armas.

Las palabras del Papa invitan a nuestros países a acudir también la memoria histórica. Necesitamos retomar los valores cristianos que están presentes en las raíces de nuestros países hispanoparlantes, pues esos mismo valores que nos han hecho crecer, nos ayudarán a superar los problemas actuales que tanto nos afligen.

sábado, 19 de septiembre de 2015

Claves del viaje papal a Cuba y Estados Unidos

Año 11, número 541
Luis-Fernando Valdés

La visita del Papa Francisco a Cuba y Estados Unidos puede tener varias lecturas. ¿Será un acontecimiento político o religioso? ¿Cuáles son las claves para entender el significado de esta visita apostólica?

Ya es muy familiar la imagen del Papa Francisco
 al iniciar sus viajes apostólicos (Foto: archivo)
Al revisar la apretada agenda del Santo Padre durante los diez días de viaje, vemos que todos los eventos –incluidas las visitas al Congreso de Estados Unidos y a la Sede de las Naciones Unidas– son muy significativos (porque apuntan a la misericordia, a la solidaridad y al ecumenismo, al cuidado de la ecología, etc.), aunque hay algunos encuentros que tendrán resonancia importante en cuestiones religiosas y sociales, como los siguientes.

1. Libertad religiosa. Aún resuenan las palabras de San Juan Pablo II en su visita a esta isla en 1998: “Que el mundo se abra a Cuba y Cuba se abra al mundo”. Después de 17 años, el embargo a esta nación sigue, pero las relaciones diplomáticas con Estados Unidos han comenzado.
La expectativa de la Santa Sede ante la apertura comercial de Cuba es “una mayor apertura desde el  punto de vista de la libertad y de los derechos humanos”, como afirmó, Mons. Pietro Parolin, Secretario de Estado vaticano a Radio Vaticana. Todo esto incluye un deseo de libertad para las instituciones religiosas.

2. Familia. Quizá lo que ha suscitado más expectativas sea la presencia de Francisco en VIII Encuentro Mundial de las Familias (en Filadelfia, los días 26 y 27), por su cercanía en el tiempo con el próximo Sínodo de los Obispos sobre la Familia, que se celebrará en Roma.
En cierto modo, se espera que el Papa tome este evento como preparación para el Sínodo, cuya problemática será fomentar el modelo tradicional de familia junto con la acogida en la Iglesia de personas que viven otras realidades familiares.
Según el Card. Parolin, la presencia del Pontífice en este Encuentro Mundial de las Familias “dará a la Iglesia entera este nuevo entusiasmo y este deseo de anunciar el Evangelio de la familia” y al mismo tiempo ayudar a las familias en dificultades.

3. Migrantes. El Papa ha decidido entrar a los Estados Unidos desde Cuba, como un inmigrante –como dicen los obispos norteamericanos–, “para recordarnos que somos un país de inmigrantes”.
Con gestos como ese y con un encuentro con familias de inmigrantes (en Harlem, el viernes 25) y una reunión con la comunidad hispana y otros migrantes (en Filadelfia, el sábado 26), el Santo Padre parece estar enviando un mensaje tanto las naciones europeas que están colapsadas por la reciente crisis migratoria, como al propio Estados Unidos.
En efecto, este país del Norte de América tiene ene una larga historia de integración de los migrantes, que ha cuajado en formar una nación próspera. Este es el augurio de Francisco para Europa.

4. Católicos hispanos. En Washington, Francisco proclamará santo a Fray Junípero Serra, misionero franciscano que ha definido como “padre fundador de los Estados Unidos” (en Washington, D.C., el día 23).
Para el cardenal Parolin, este evento es una invitación hoy para integrar en la Iglesia de los Estados Unidos a los hispanos, que son un sector “siempre más importante y siempre más relevante” y que “tiene una importante contribución que ofrecer” a la Iglesia católica en ese país.

Este viaje apostólico a Cuba y Estados unidos no es una gira política, sino religiosa. Pero como el cristianismo no es una religión meramente devocional, sino que redime a cada hombre y a su entorno, los encuentros religiosos del Papa tendrán una repercusión social y, tal vez, también política.


sábado, 12 de septiembre de 2015

Liderazgo en la crisis migratoria

Año 11, número 540
Luis-Fernando Valdés

La política migratoria en Europa ha pasado del rechazo y la indiferencia a la apertura de fronteras y a la acogida de los refugiados. ¿Cuáles has sido las claves para este importante cambio de actitud hacia los migrantes?

Migrantes sirios retenidos
en la frontera de Hungría.
1. La enorme cantidad de personas provenientes de África del norte, especialmente de Siria, huyendo de la guerra o de la pobreza, ha dado lugar a grandes tragedias en el Mar Mediterráneo, y también ha colapsado las previsiones de los países receptores.
La difusión en los medios internacionales de las historias trágicas ha despertado la conciencia pública y ha presionado a los gobiernos de las diversas naciones europeas involucradas para adoptar una política más humanitaria hacia estos miles de migrantes.
Sin duda, el caso del niño ahogado Aylan Kurdi, cuya foto inundó los medios internaciones, fue un detonante para poner atención a esta tragedia silenciosa. Como también lo fue el éxodo de migrantes retenidos en la frontera de Hungría, los  cuales ante la imposibilidad de tomar un tren que los llevara a Austria, emprendieron una larga marcha a pie.

2. La incipiente solución a esta tragedia humanitaria en Europa se debe a una multitud de personajes, como la Presidenta alemana Merkel, que decidió adoptar una política migratoria diferente del resto de la Unión Europea, a fin de poder acoger a los migrantes.
También están detrás los políticos de otros países, la labor de los medios de comunicación y el trabajo altruista de organizaciones no gubernamentales. Pero hoy quisiera destacar la labor de un personaje que ha mostrado un gran liderazgo en la ayuda a los migrantes: el Papa Francisco.

3. Desde las primeras semanas de su Pontificado, Francisco nos sorprendió con un viaje a la isla de Lampedusa, para celebrar el funeral de decenas de migrantes que fallecieron ahogados, los cuales era todos de religión musulmana (8 julio 2013). Y desde entonces, el Papa ha sido uno de los líderes mundiales de opinión que más han intervenido en la crisis migratoria de Europa.
Recientemente, el Obispo de Roma acaba de realizar “un llamamiento a las parroquias, a las comunidades religiosas, a los monasterios y a los santuarios de toda Europa para que expresen que el Evangelio es concreto y acojan a una familia de prófugos”. Exhortó el Papa a que “cada parroquia, cada comunidad religiosa, cada monasterio, cada santuario de Europa hospede a una familia, empezando por mi diócesis de Roma”. (News.va, 6 septiembre 2015)

4. Este liderazgo espiritual del Romano Pontífice ha sido reconocido también por algunos líderes no cristianos, como el ensayista y orador musulmán, Haroon Moghul, que es miembro del Institute for Social Policy and Understanding.
En un reciente artículo de opinión publicado por CNN en español (8 septiembre 2015), Moghul explica que “no existe una figura musulmana comparable con el papa Francisco y, sin duda, ninguna con el tipo de plataforma de la que él goza”.
Y luego Moghul contrasta la actitud de los líderes musulmanes con la del Jefe de la Iglesia Católica. Aquéllos se han desentendido de recibir en sus propios países a sus correligionarios sirios, mientras que “el Papa recibe a refugiados en el mismo Vaticano”.

El liderazgo del Papa en la atención de los migrantes ha sido un factor clave para que Europa haya abiertos sus puertas. Pero ahora hace falta que también los países de todo América hagan suyo el llamado del Pontífice y faciliten los caminos hacia el norte y acojan a sus hermanos migrantes.