viernes, 16 de marzo de 2018

A cinco años del cónclave

Hace cinco años, 13 marzo 2013, los cardenales eligieron a Mons. Jorge Mario Bergoglio,
que ha sido el primer Papa latinoamericano. (Foto: Ecclesia)


Año 14, número 671
Luis-Fernando Valdés

El Papa Francisco, con su estilo alegre y austero, junto con su cercanía hacia quienes sufren o son marginados, se ha ganado el respeto y el cariño de la gran mayoría. Pero ¿en qué se funda realmente su popularidad? Les comparto algunos análisis de su Pontificado elaborados por sus colaboradores cercanos, con motivo de este quinto aniversario.

1. Un Pontificado de la alegría. El Secretario de Estado del Vaticano, el card. Pietro Parolin, entrevistado recientemente por Luca Collodi de Vatican News, señaló que en estos cinco años de Magisterio del Francisco resalta que casi todos sus documentos principales “siempre aluden a la alegría”: Evangelii Gaudim, Amoris laetitia, Laudato Si (‘Alabado seas’, que es la alabanza que nace de la alegría de un espíritu lleno de alegría).
El colaborador más cercano del Papa explicó que “la característica fundamental de este pontificado es precisamente la alegría, una alegría que no nace de la despreocupación, sino del hecho de saberse amados por el Señor”.

2. La autenticidad de Francisco. El periodista argentino del Clarín (Buenos Aires), Sergio Rubin, entrevistó al rector de la Universidad Católica de Argentina (UCA), Mons. Víctor Manuel Fernández, que es el más estrecho colaborador intelectual del Papa.
 Mons. Fernández explica que un punto en el que se puede observar la autenticidad de Francisco es su “austeridad extrema”, que ya vivía desde Buenos Aires: “no se tomaba vacaciones, no ahorraba, no gastaba en ropa ni en gustos personales, no salía a comer afuera, no se daba ningún gusto. Los demás necesitamos algunos respiros, pero él admirablemente no. Por eso me indigna mucho cuando algunos pretenden acusarlo de haber hecho cosas por dinero”.
El Rector saca una importante consecuencia de este estilo del Pontífice: “¿Quién puede pensar que después de Francisco pueda prosperar un papado condenatorio, que ostente poder y riqueza, que no esté dispuesto al diálogo con todos, que ignore a los débiles de este mundo?”

3. Francisco comprende el drama de cada persona. Otra característica del Papa argentino es su actitud comprensiva y respetuosa ante las diversas realidades humanas, que se hizo patente desde aquella frase: “Quién soy yo para juzgar a un gay que busca sinceramente a Dios”.
Sobre esto, Mons. Fernández mencionó que otra nota fuerte del Papa es su “cercanía paterna”. Como obispo, Jorge Bergoglio siempre se mostró como un padre “que sufre con el dolor de sus hijos, que no se desentiende del drama de los más débiles, que sabe escuchar sin juzgar, que acaricia y también soporta con paciencia”.
El obispo Fernández explicó que el Francisco “comprende el misterio de cada persona, reconoce su drama, se pone en el lugar del otro, y sabe valorar los pequeños pasos que el otro pueda dar, aunque aparentemente sea menos valorado”. Se trata de  una actitud como la de cualquier padre, “que quiere educar a un hijo pero no puede dejar de abrazarlo con paciente ternura”.
Por eso, según el Rector de la UCA, esta actitud del Papa ha marcado la vida de la Iglesia, pues “se ha vuelto inadmisible cualquier actitud condenatoria, agresiva o autoritaria con los que piensan diferente o tienen dificultades para sobrellevar el peso de sus límites”.

Epílogo. Alegría y compresión son dos rasgos, entre muchos más, que han hecho que el Pontificado de Francisco sea popular y atractivo. El Papa no ofrece un cristianismo rebajado e indulgente, sino lo contrario: con alegría y comprensión, frutos de la misericordia, el Papa nos ofrece esperanza para retomar las exigencias del cristianismo, sin sentirnos condenados a pesar de nuestras continuas debilidades.


viernes, 9 de marzo de 2018

¿Qué piensa el Papa sobre la mujer?

Año 14, número 670
Luis-Fernando Valdés   

Con motivo del Día internacional de la Mujer, Francisco volvió a señalar la visión positiva que tiene la Iglesia sobre las mujeres y su papel en la sociedad. Presentamos hoy algunas de las más importantes afirmaciones del Papa sobre la mujer.

Francisco ha manifestado continuamente
el importante papel de la mujer en la Iglesia
y en la sociedad (Foto: Aleteia)
1. La mujer hace más humana a la sociedad. En días pasados, para unirse al festejo internacional sobre la mujer, el Pontífice publicó este mensaje en su cuenta de Twitter: “¡Muchas gracias a todas las mujeres que cada día tratan de construir una sociedad más humana y acogedora! (Tuit, 8 mar. 2018)
Y en una de sus meditaciones diarias en la Casa “Santa Marta”, el Papa explicó que el mundo es más bello gracias a las mujeres. Dijo que “el hombre no trae la armonía” que es la mujer “la que trae la armonía, que nos enseña a valorar, a amar con ternura, y que hace que el mundo sea una cosa hermosa”. (Homilía, 9 feb. 2017)

2. El Papa aprende de las mujeres. En libro-entrevista de Dominique Wolton, publicado en París, en septiembre de 2017, Francisco dijo que “haber mantenido siempre una relación con las mujeres me ha enriquecido”.
Explicó también que suele recurrir a la opinión de las mujeres para tomar algunas decisiones. Contó que “ya en la edad adulta he aprendido que las mujeres ven las cosas de una manera diferente a los hombres. Por este motivo, ante un decisión, ante un problema, es importante escuchar a los dos”.

3. La presencia de la mujer beneficia a la Iglesia y a la sociedad. En una asamblea para el diálogo interreligioso, celebrada en el Vaticano, el Papa habló el papel de la mujer para ayudar a una educación que lleve a la fraternidad universal.
En su intervención el Pontífice explicó que “la creciente presencia de las mujeres en la vida social, económica y política a nivel local, nacional e internacional, así como en la eclesial” es un “proceso beneficioso”.
Francisco hizo también una importante afirmación sobre el pleno derecho que tienen las mujeres “a participar activamente en todos los ámbitos” y añadió que este derecho “debe ser afirmado y protegido también a través de los instrumentos legales donde se revelen necesarios.” (Discurso, 9 jun. 2017)

4. Hacia un equilibrio. El Papa ha condenado en diversas ocasiones el machismo; sin embargo, no el Pontífice no se considera un feminista, sino que plantea un equilibrio en la reflexión sobre el varón y la mujer.
En el prólogo del  libro “Diez cosas que el Papa Francisco propone a las mujeres”, editado por Publicaciones Claretianas y escrito por María Teresa Compte Grau, Doctora en Ciencias Políticas y Sociología, el Papa habló de esa visión armónica.
Francisco ahí manifestó, “siguiendo el pensamiento de mis antecesores”, que es “necesaria una renovada investigación antropológica que incorpore los nuevos progresos de la ciencia y de las actuales sensibilidades culturales para profundizar más y más no sólo en la identidad femenina, sino también en la masculina, para así mejor servir al ser humano en su conjunto”.

Epílogo. Es maravilloso ver que Francisco continúa con la misma línea de los pontífices recientes, que han visto en la mujer un don de Dios para la Iglesia y para la sociedad. Aunque desafortunadamente en muchos casos concretos vemos que las mujeres son tratadas con discriminación, es muy consolador que a nivel institucional la Iglesia promueve la dignidad y la participación de las mujeres.


sábado, 3 de marzo de 2018

La última carta de Benedicto XVI

Año 14, número 669
Luis-Fernando Valdés

Se cumplieron 5 años de la renuncia de Benedicto XVI, quien en una reciente carta a un diario italiano explica que está “en peregrinación” hacia la Casa del Cielo. Son valiosas las lecciones que ha dejado tras su retiro.

Se cumplieron 5 años de la renuncia
de Benedicto XVI al Pontificado Romano. (Foto)
1. La histórica renuncia. Aquel 11 de febrero de 2013, el anciano Papa anunció que dejaba la función de Romano Pontífice, porque sus pocas fuerzas, dada su edad y su frágil salud, ya no le permitían cumplir con la mejor eficacia su labor al frente de la Iglesia.
El 28 de febrero de ese mismo año, inició el retiro de Benedicto XVI, primero en Castel Gandolfo y luego en un monasterio ubicado en los jardines vaticanos. Empezó así una vida totalmente dedicada a la oración y al estudio, sin tener nada de vida social ni de enseñanza académica.

2. La salud de Benedicto. Hace dos años, el secretario personal de Benedicto, Mons. Georg Gänswein, explicó que el papa emérito se estaba “apagando como una vela, lentamente”. Un alto funcionario del Vaticano describió el año pasado que el Papa alemán “ya no controla sus manos, no puede tocar el piano, ve muy mal, pero tiene una lucidez perfecta, se acuerda de todo”.
Sus allegados han explicado que Benedicto celebra la misa todos los días, reza mucho, recibe algunas visitas y responde a un voluminoso correo. Además, escucha los informativos televisados vespertinos y recibe varios diarios católicos así como publicaciones de teología. (Infobae, 7 feb. 2018)

Esta es la última carta que ha escrito
el Papa emérito, dirigida al Director
del "Corriere della Sera" (Foto)
3. La reciente carta. Con motivo de que lectores del diario italiano, Il Corriere della Sera, preguntaban por la salud del Pontífice emérito, Benedicto XVI envió una misiva a Massimo Franco, director de ese periódico, fecha el pasado 5 de febrero.
“Me ha conmovido –escribió el Papa retirado– que tantos lectores de su periódico desean saber cómo estoy transcurriendo este último periodo de mi vida. Solo puedo decir al respecto que, en la lenta disminución de mis fuerzas físicas, interiormente estoy en peregrinación hacia Casa”. Y añadió: “Es una gran gracia para mí estar rodeado, en esta última parte de camino a veces un poco fatigoso, de un amor y una bondad tales que no habría podido imaginar”.
Son prácticamente las misma palabras que pronunció, aquella tarde del jueves 28 de febrero de 2013, al llegar a Castelgandolfo, en su último discurso, en el que afirmó que él era ya “simplemente un peregrino que empieza la última etapa de su peregrinación en esta tierra”.

4. Grandes lecciones tras la renuncia. Una editorial de la revista española “Ecclesia” destaca lo aleccionador de esta reciente carta. De ese artículo quisiera compartir aquí la lección de responsabilidad de Benedicto XVI, quien renunció al Pontificado no por improvisación ni empujado por las situaciones que tuvo que enfrentar por los escándalos de pederastia o por los llamados “Vatileaks”.
Su renuncia, explica esa editorial, “fue fruto de una decisión responsable, consciente, audaz y valiente, madurada largamente en la oración, el discernimiento y el sufrimiento”. Y esto nos da una enseñanza: “no actuar “en caliente”, pasar nuestra vida entera –máxime en sus dificultades y contrariedades- bajo el tamiz de la oración, la abnegación, la humildad y la conciencia recta, generosa y cristianamente iluminada”.

Epílogo. Benedicto XVI ha tenido la vocación de ser maestro. Primero la vivió mediante la enseñanza académica, después como obispo diocesano y luego por dos décadas como Prefecto de la Doctrina de la Fe, al lado de Juan Pablo II.
Cuando parecía que sus últimas lecciones las había impartido como Pontífice, al grado de ser llamado el “Papa teólogo”, una vez más Benedicto nos sorprende con una serie de enseñanzas, ahora desde la ancianidad, dándonos ejemplo de sobrellevar pacientemente la vejez y de servir de la Iglesia con su oración y con la humildad de no figurar en los medios.