domingo, 30 de mayo de 2010

Genoma artificial: ¿creación sin Dios?

Luis-Fernando Valdés
El ser humano ya puede elaborar una bacteria con un genoma diseñado por computadora. Éste fue el resultado de la investigación de los laboratorios Craig Venter de Estados Unidos, publicado on-line el pasado 20 de mayo, en la revista “Express Science” (www.sciencemag.org). ¿El hombre ha creado por fin la vida? ¿es ya ahora el dueño de la vida?


Venter Craig, ante el Congreso de Estados Unidos / AP

El conocido pionero del genoma humano y exitoso empresario, Craig Venter, y un equipo de 24 investigadores que recrearon sintéticamente el genoma de una bacteria, la Mycoplasma mycoides, lo ensamblaron en una levadura y lo trasplantaron a otra bacteria, la Mycoplasma capricolum, donde reemplazó al ADN nativo, tomó el control de la célula y comenzó a fabricar un nuevo conjunto de proteínas y dirigir su replicación.
Como habíamos ya reseñado en esta columna, en 2007, el grupo de Venter había logró trasplantar cromosomas naturales de una especie microbiana a otra. Y al año siguiente, fabricaron un cromosoma artificial que reproducía genes de Mycoplasma genitalium y que permitían distinguir el material genético natural del artificial.
En realidad, Venter no ha creado la vida, sino que ha dado lugar una bacteria nueva, que es el producto de introducir el código genético de una bacteria A en la estructura de una bacteria B. En palabras de estos científicos: “Fuimos capaces de convertir una célula en otra simplemente cambiando su ‘sistema operativo’ ”.
Se trata de un logro muy importante. Venter afirma que se trata de un “nuevo paradigma” puesto que es “la primera vez que tenemos una célula totalmente controlada por un cromosoma sintético”. “Partimos de una célula viva, pero el cromosoma sintético la transforma totalmente en una nueva célula sintética”
Entonces se entiende bien lo acertado del comentario del diario oficial del Vaticano, “L’Osservatore Romano”: el genoma sintético de esa bacteria es “un muy buen motor, pero no es la vida”. Se trata de “un trabajo de ingeniería genética de alto nivel”, pero “en realidad la vida no ha sido creada”, sólo “se le ha sustituido uno de sus motores” (el genoma).

Jim Collins, Catedrático de bioingeniería de la Universidad de Boston
En la comunidad científica, el logro de Venter y su equipo ha sido recibido con satisfacción pero con reservas. En un artículo publicado por la revista científica “Nature”, Jim Collins, Profesor de bioingeniería de la Universidad de Boston y pionero de la biología sintética, afirmó que ese trabajo es “un avance importante en nuestra capacidad de rediseñar los organismos, pero no representa la realización de una nueva vida desde cero”.
Collins matizó el alcance del experimento: el microorganismo presentado por Venter “es sintético en el sentido que su ADN es sintetizado, no en que haya sido creada una nueva forma de vida”. Y concluyó: “francamente, los científicos no saben lo suficiente sobre biología para crear vida” (www.nature.com del 26.V.2010).
Ante esta estupenda noticia, es oportuno hacer un juicio centrado: no pretender que el hombre haya creado la vida (cientificismo), ni afirmar que la ciencia quiere desplazar a Dios (fideísmo). La ciencia no ha creado vida, pero dio un paso muy grande al sintetizar artificialmente el código de funcionamiento (el genoma) de una bacteria.
Lo sensato será esperar que, con el tiempo, este logro sirva para obtener vacunas y atender padecimientos hasta ahora incurables. Lejos de confrontar la ciencia con la fe, éste avance científico puede contribuir a delimitar bien los campos de la ciencia y los de la religión.
Correo: lfvaldes@gmail.com
http://columnafeyrazon.blogspot.com
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