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viernes, 1 de marzo de 2019

¿Qué hizo Benedicto XVI para detener los abusos sexuales?

Año 15, número 722
Luis-Fernando Valdés

Se cumplieron seis años de la renuncia de Benedicto XVI, que entró en vigor aquel 28 de febrero de 2013. A pesar de su humilde y frágil figura, el Papa emérito ha sido clave en la lucha para erradicar la pederastia en la Iglesia católica.

La foto más reciente de Benedicto XVI, el pasado
26 de febrero, junto a 
Mons. Sviatoslav Shevchuk,Arzobispo Mayor de la Iglesia Greco
Católica Ucraniana. (Foto: Gaudium Press)
1. Francisco reconoce la valentía de Benedicto. En la conferencia de prensa, en el vuelo de regreso de su viaje apostólico a los Emiratos Árabes, el pasado 5 de febrero, el Papa hizo referencia a su predecesor como un “hombre fuerte” que “de débil no tiene nada”, porque tuvo el valor de enfrentar la corrupción sexual, haciendo una velada alusión al caso Maciel de 2006.
En otro momento, al cumplirse un año de su Pontificado, en una entrevistaal diario italiano Il Corriere della Sera, (5 mar. 2014), Francisco dijo que, en cuanto al tema de abusos sexuales de menores, “Benedicto XVI ha sido muy valiente y ha abierto un camino”, sobre el cual “la Iglesia ha hecho mucho”.

2. En el inicio de la crisis. Desde su época de Prefecto, durante el Pontificado de Juan Pablo II, el entonces Cardenal Ratzinger comenzó a dar pautas de actuación para atender a las víctimas y procesar a los abusadores, pues hasta ese momento la política de la Santa Sede era que “la ropa sucia se lava en casa”.
En abril de 2002, con motivo de los reportajes del diario “Boston Globe”, que destaparon el encubrimiento de abusos por parte de clérigos, Juan Pablo II convocó a una cumbre a los obispos de Estados Unidos.
Ahí el Papa polacoexpresóque “no hay lugar en el sacerdocio y la vida religiosa para quienes quieren perjudicar a los jóvenes”, dando a entender que se debían expulsar del sacerdocio a los abusadores, y no únicamente cambiarlos de parroquia.

3. El caso de Irlanda. En octubre de 2005, durante el primer año de Pontificado de Benedicto, una investigación del Gobierno de Irlanda descubrió más de cien casos en un diócesis del condado de Wexford, en el que los acusados sólo fueron trasladados a otras diócesis.
En un acto sin precedentes, Benedicto XVI se reunió con las víctimas irlandesas y envió en marzo de 2010 una Carta pastoraldirigida a los fieles de Irlanda, en la que pidió que se reconocieran tanto “los graves delitos cometidos contra niños indefensos”, como el daño causado a las víctimas y sus familias, y dio la pauta novedosa hasta ese momento: “garantizar que en el futuro los niños estén protegidos de semejantes delitos”.

4. El programa anti-abusos diseñado por Benedicto XVI. En septiembre de 2010, durante la crisis mediática, por los nuevos casos de abusos puestos a la luz pública, el Papa alemán viajó a Reino Unido y, en la conferencia de prensadurante el vuelo, esbozó el programa a seguir.
La fórmula es clara: 1) atender a las víctimas: “solicitud, compromiso por las víctimas, es la prioridad, con ayuda material, psicológica, espiritual”; 2) apartar a los culpables de todo acceso a los jóvenes, y 3) prevención: elegir bien a los candidatos al sacerdocio, para evitar casos futuros.
Aunque con el paso de los años los pasos enumerados por Benedicto XVI nos suenan como algo normal y habitual, en su momento representaron un cambio de paradigma, pues al inicio de esta crisis, las víctimas casi no eran escuchadas ni atendidas, y los culpables no eran juzgados penalmente.

Epílogo. Benedicto XVI será conocido en la historia no sólo como el “Papa teólogo”, sino también como el “Papa valiente”, que tuvo la fortaleza y el tesón de enfrentar los casos de abusos sexuales y darles un cauce legal. 
Así, el Papa emérito llevó a cabo una silenciosa reforma, que puso en primer lugar a las víctimas, permitió el castigo de los perpetradores y sentó las bases para una mejor formación psicológica de los futuros sacerdotes.

sábado, 23 de febrero de 2019

¿Qué podemos esperar de la cumbre anti-pederastia en el Vaticano?

Año 15, número 721
Luis-Fernando Valdés

Durante cuatro días, el Papa Francisco se reunió con obispos de todo el mundo, en el encuentro titulado “La protección de menores en la Iglesia”, para responder con firmeza al problema de abusos sexuales. Les ofrezco hoy unas guías para ver el impacto de esta reunión sinodal que tendrá en la Iglesia.

El Papa besa la mano, como signo de perdón,
de un sobreviviente de abusos sexuales,
el polaco Marek Lisinski, con motivo de
la cumbre eclesial anti-pedofilia. (Foto)
1. ¿Por qué se reúne el Papa con los obispos? La respuesta no es tan obvia. Ante un problema tan grave y de escala mundial, alguno quizá piense que el Pontífice reúne a los obispos para regañarlos o, tal vez, para darles órdenes imperiosas.
La clave para entender esta cumbre la explica muy bien el historiador inglés y biógrafo del Papa Francisco, Austin Iveriegh, quien explica que “para enfrentarse a una crisis de credibilidad que atañe a la vida y la misión de la Iglesia misma, el Papa no ha dictado normas y leyes, sino que ha convocado una asamblea sinodal”. (RC, 21 feb. 2019)
Se trata del “camino de la sinodalidad”, o sea, de la Iglesia que se reúne para escuchar y para discernir los temas que afectan a todos, pues esta la vía indicada por Francisco en 2015, cuando manifestó su convicción de que esta sinodalidad “es el camino que Dios espera de la Iglesia del tercer milenio”. (Ibidem).

2. Las víctimas son lo más importante. El encubrimiento de los culpables fue lo que dio pie a esta crisis global de la Iglesia. Durante décadas se mantuvieron en secreto estos crímenes, para no manchar a la Iglesia, dado que estos abusos los perpetraron unos pocos clérigos. Y en no pocos casos no se les creyó a las víctimas que denunciaron estos hechos.
Ahora la Iglesia ha rectificado y ha empezado por reconocer el dolor de las víctimas y pedirles perdón. Al inicio de la reunión, Francisco pidió a los obispos escuchar “el grito de los pequeños que piden justicia”, para “sanar las graves heridas del escándalo de la pederastia”.
Durante la primera reunión de esta cumbre, fueron proyectados en el aula sinodal los testimonios de cinco víctimasque sufrieron abusos de sacerdotes. Una de ellas contó que cuando hizo la denuncia, “me trataron como a un mentiroso”.
En esa misma jornada, el Papa Francisco saludó al polaco Marek Lisinski, víctima de abusos y creador de la organización “Ending Clerical Abuse” (ECA ,‘Para poner fin a los abusos del clero’).  El Pontífice besó su mano como signo de perdón. (video)

3. Soluciones concretas. Desde Benedicto XVI se empezaron a dictar pautas de actuación ante estos casos, pero aún son un poco generales y no han tenido un alcance global. Por eso, Francisco ha pedido que en esta reunión se establezcan líneas muy claras.
En su breve discurso inaugural, el Pontífice dijo a los obispos y peritos: “El Pueblo santo de Dios nos mira y espera de nosotros, no solo simples y obvias condenas, sino disponer medidas concretas y efectivas. Es necesario concreción”.
Buscando esa concreción, el Papa entregó a los participantes una líneas de acción. Se trata de 21 puntos de reflexión, que Francisco elaboró tomando en cuenta las propuestas de las Conferencias episcopales de todo el mundo.
Los primeros siete puntos dan los pasos a seguir cuando se conoce un caso (escuchar a las víctimas, informar a las autoridades civiles, establecer protocolos, etc.). Los puntos 8, 9 y 10, se refieren a la atender y sanar las heridas de las víctimas.
El punto 11 trata sobre colaborar con los medios de comunicación para poder discernir los casos verdaderos de los falsos, evitando difamaciones. El n. 14 habla sobre el derecho a la defensa (la presunción de inocencia). Y el 15 pone a consideración que los obispos y sacerdotes culpables sean expulsados del ministerio.

Epílogo. Francisco, siguiendo la tarea de purificación iniciada por Benedicto XVI, está realizando una verdadera reforma en la Iglesia, y ha sido valiente para abordar un tema complicado y desafiar los encubrimientos.
Lo que podemos esperar de esta cumbre anti-pederastia es una auténtica purificación de la Iglesia, es decir, el reconocimiento de esta plaga con la finalidad de atender a las víctimas, castigar a los culpables y dar medidas concretas para evitar nuevos casos.

viernes, 1 de febrero de 2019

¿Para qué viaja el Papa a un país musulmán?

Año 15, número 715
Luis-Fernando Valdés
 
Amigos. El Gran Imán de Al-Azhar,
Ahmed Al-Tayeb, que ha visitado al Papa
en Roma, preparó el encuentro en
los Emiratos Árabes Unidos. (Foto)
Hace unos siglos, cristianos y musulmanes protagonizaron las Cruzadas, aquellas horribles guerras de religión. Este fin de semana, el Pontífice de la Iglesia católica viaja a un país confesionalmente musulmán. ¿Qué significado tiene esta Visita apostólica?

1. Un encuentro interreligioso. Del 3 al 5 de febrero, tendrá lugar el primer viaje de un Papa a los Emiratos Árabes Unidos (EAU), ya que, invitado por el emir, Francisco acudirá ahí para participar en el encuentro interreligioso internacional “Fraternidad humana”, en contexto del año de la tolerancia que se celebra en todos los Emiratos, en recuerdo del fundador del país, Sheikh Zayed Bin Sultan Al Nahyan.
El Pontífice se reunirá con el Príncipe heredero, luego mantendrá un encuentro privado con los miembros del Consejo de Ancianos Musulmanes en la Gran Mezquita de Sceicco Zayed y también participará en el Encuentro Interreligioso, que se desarrollará en el Memorial del Fundador.

2. Un país islámico. Los EAU forman un país donde la mayoría pertenece a la rama suní del Islam. Actualmente esta nación es uno de los centros financieros del mundo y registra una de las rentas per cápita más altas del mundo, fruto de una economía basada en la producción de petróleo. Son muy famosas su dos principales ciudades, Abu Dhabi y Dubai.
Los EAU cuentan con 9 millones de habitantes. Según el Informe de Libertad Religiosa 2018 elaborado por el instituto vaticano llamado Ayuda a la Iglesia Necesitada, el 76.7 de su población son musulmanes.
Además, hay minorías hinduistas, budistas y cristianas, compuestas en su totalidad por los migrantes, y que tienen reconocida cierta libertad religiosa. Los cristianos forman el 12.4 por ciento de la población, de los cuales unos 800 mil personas son fieles católicos.

3. La situación de la libertad religiosa. Es notable que el Gobierno de los EAU sostenga públicamente que respeta la libertad religiosa individual, pues otros estados islámicos no lo hacen. Sin embargo, esta libertad ahí está aún en sus comienzo.
Una de las limitaciones respecto a libertad religiosa consiste en que la legislación de ese país admite la Sharía o Ley Islámica como legislación vinculante, también para los que no profesan el Islam. Además, se prohíbe que los musulmanes puedan cambiar de religión y sólo se permite a los fieles islámicos el derecho a hacer proselitismo.

4. Una nueva página de la historia. En la víspera del viaje, el Papa Francisco envío un video mensajea los EAU. El Pontífice dice que se alegra por “esta oportunidad que me ofrece el Señor para escribir, en vuestra querida tierra, una nueva página de la historia de las relaciones entre las religiones, confirmando que somos hermanos aunque seamos diferentes.”
También el Papa le agradece a su amigo, el Gran Imán de Al-Azhar, Ahmed Al-Tayeb, y a los organizadores de esta visita “por la valentía y la voluntad de afirmar que la fe en Dios une y no divide, acerca manteniendo las diferencias, aleja de la hostilidad y del rechazo”.

Epílogo. Estamos viendo sin duda un profundo cambio histórico, porque somos testigos del encuentro fraterno entre líderes de dos grandes religiones que en su momento pelearon violentamente.
Han pasado siglos desde aquellas guerras, y con el transcurrir de los años la reflexión se ha impuesto a las armas. Ambas confesiones ha comprendido que la común dignidad humana, inherente a cada persona, es la base en la que ambas religiones se apoyan. Y eso hace posible la convivencia, aunque haya profundas diferencias en las creencias.
Esperemos que esta visión de mutua aceptación pronto llegué a todas las naciones del mundo, en las que aún hay persecución o discriminación por motivos religiosos. De esta manera, las religiones serán en verdad una garantía para la paz entre las naciones.


viernes, 25 de enero de 2019

Las lecciones sociales de la JMJ de Panamá

Año 15, número 714
Luis-Fernando Valdés

El Papa Francisco reunió a los jóvenes de los cinco continentes en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) en la Ciudad de Panamá. Rezó con ellos y también dio unas excelentes lecciones sobre la dimensión social del cristianismo. Veamos.

El Papa Francisco habló del papel social
de la fe, durante la JMJ de Panamá. (Foto)
1. Sociedad y religión. Todas las religiones tienen una dimensión social, porque sus fieles son las mismas personas que componen las familias, los barrios, las escuelas, las fábricas y los gobiernos.
Por eso, las religiones –y en este caso el cristianismo– tienen mucho que aportar a sus fieles para que aprendan a compartir su vida y sus talentos con el resto de los ciudadanos, que son sus iguales. 
Y así, hombro con hombro, los creyentes participan de las mismas inquietudes y problemas de su país y, con las luces que el cristianismo les aporta, pueden contribuir con soluciones a los conflictos sociales, laborales, etc., poniendo siempre por delante el respeto a la dignidad humana. 

2. La preocupación social y la política. En las sociedades modernas, la laicidad del Estado es importante para garantizar que cualquier ciudadano pueda confesar la fe religiosa que desee, sin ser coaccionado ni reprimido.
Pero la historia de América Latina ha tenido episodios complicados, en los que esa laicidad estatal se confundió con un prohibir las manifestaciones sociales de las religiones, y más en concreto del Catolicismo.
Todo eso ha producido un prejuicio, el de confundir las cuestiones sociales con la política. No pocas personas consideran una intromisión en política, cuando la Iglesia católica habla de temas de migración, justicia, etc. Pero no es así, porque las cuestiones sociales no se resuelven únicamente desde la política.

3. San Óscar Romero y las cuestiones sociales. También durante la JMJ, el Papa Francisco se reunió con los obispos de Centro América y les habló de la Iglesia como Pueblo de Dios, basando su discurso en la figura del obispo mártir salvadoreño.
La primera lección del Papa fue que las preocupaciones sociales de Mons. Romero no fueron fruto de una mentalidad política, sino brotaron de su amor a la Iglesia y del estudio del Magisterio del Concilio Vaticano II.
Francisco explicó que San Óscar “no fue ideólogo ni ideológico; su actuar nació de una compenetración con los documentos conciliares”, que le ayudaron a contemplar la Iglesia como Pueblo de Dios, y por eso supo “escuchar los latidos de su pueblo, percibir ‘el olor’ de los hombres y mujeres de hoy hasta quedar impregnado de sus alegrías y esperanzas, de sus tristezas y angustias”. (Discurso, 24 ene 2019)

4. La cultura del encuentro. En su primer reunión con los jóvenes, Francisco les explicó que las diferencias culturales, de lenguas y de vestimenta no impidieron que se pudieran encontrar y confesar juntos a Jesucristo, y que por eso se convirtieron en “maestros y artesanos de la cultura del encuentro”. 
Y explicó el Papa que la “cultura del encuentro” es la que nos hace “caminar juntos desde nuestras diferencias” pero con un amor. Esta cultura se opone a todos los que se empeñan en excluir o expulsar a los que “no son como nosotros”. 
El encuentro se funda en que “el amor verdadero no anula las legítimas diferencias, sino que las armoniza en una unidad superior” (Benedicto XVI, Homilía, 25 enero 2006). Por eso, Francisco invitó a los jóvenes a ser “constructores de puentes” y no ser “constructores de muros”. (Discurso, 24 ene 2019)

Epílogo. A pesar de la crisis producida por los escándalos de pedofilia en la Iglesia, la doctrina social católica tiene mucho que aportar a las naciones, porque la semilla del Evangelio contiene tanto un poderoso mensaje de unidad entre los pueblos, como el principio unificador de todas las diferencias sociales e históricas: Jesucristo.

sábado, 12 de enero de 2019

¿Por qué la Iglesia opina en temas sociales?

Año 15, número 712
Luis-Fernando Valdés

El cristianismo es algo más que meras devociones; es también un modo global de ver la vida y la sociedad. Por eso, la opinión del Papa sobre la situación actual del mundo tiene mucha importancia para analizar las crisis globales y buscar una respuesta válida.

El Papa Francisco explicó al Cuerpo diplomático
acreditado ante la Santa Sede, las razones por
las cuales la Iglesia puede expresar su visión
ante los problema sociales. (Foto)
1. La misión social de la Iglesia. Cada inicio de año, los Pontífices dan un esperado mensaje al cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede. En el discursodel 7 de enero de este año, Francisco explicó la razón por la cual Iglesia expresa su parecer en los asuntos que afectan a la comunidad mundial.
El Papa explicó que la misión espiritual que Jesucristo dirigió a San Pedro y sus sucesores el que impulsa al Pontífice y a la Santa Sede “a preocuparse por toda la familia humana y sus necesidades, incluso en el ámbito material y social”.
Aclaró que “la Santa Sede no busca interferir en la vida de los estados”, sino que observa “las problemáticas que afectan a la humanidad”, para “ponerse al servicio del bien de todo ser humano” y “trabajar por favorecer la edificación de sociedades pacíficas y reconciliadas”.

2. La diplomacia en la misión del Papa. Francisco también explicó que hay puntos de contacto entre los objetivos de las relaciones diplomáticas de las naciones y de organismos como la ONU y la misión espiritual del Pontífice y la Santa Sede.
Fue el Pablo VI quien esbozó estos puntos de contacto, durante su memorable discurso a la Asamblea de las Naciones Unidas, y son los siguientes: el primado de la justicia y el derecho, la defensa de los más débiles, establecer puentes entre los pueblos y construir la paz, junto con repensar nuestro destino común.
Ante esta propuesta, el Embajador chileno ante la Santa Sede, Octavio Errázuriz, comentó que en mensaje Francisco “ha tocado los puntos más importantes de lo que es el ideario de una política internacional”. (Vatican News, 10 ene. 2019)

3. La defensa de los migrantes. En aquel célebre discurso, el Pablo VI, afirmó que, como Pontífice, hacía suya “la voz de los pobres, de los desheredados, de los desventurados, de quienes aspiran a la justicia, a la dignidad de vivir, a la libertad, al bienestar y al progreso”.
Y en esta reciente reunión con el cuerpo diplomático, el Papa Francisco encausó la defensa de los débiles hacia el cuidado de los migrantes. Explicó que la Santa Sede participó activamente en la elaboración de dos pactos mundiales sobre la migración, que serán “serán importantes puntos de referencia para el compromiso político”.
Pero el Pontífice denunció también que algunos documentos mencionados en uno de esos Pactos, el relativo a la migración, “contienen terminologías y directrices que no corresponden a sus principios sobre la vida y los derechos de las personas”.
Sobre este tema, el observador permanente del Vaticano ante la ONU, Mons. Bernardito Auza, comentó que “la Santa Sede ha contribuido sustancialmente al pacto mundial sobre migración”.
Y añadió que “la ONU cuenta en gran medida con la voz del Papa en defensa de los refugiados” porque Francisco puede “influenciar a países que tienen una actitud dura hacia aquellos que deben ser ayudados y no rechazados”. (Vatican News, 10 ene. 2019)

Epílogo. La sociedades y los gobiernos necesitan la ayuda de la reflexión –y a veces de la denuncia– de organizaciones independientes. Por eso, la Iglesia desde su experiencia por el contacto con la gente y los pueblos, y desde su doctrina de fe apoyada en una profunda reflexión, es un gran interlocutor, para defender y dar voz a los más débiles, a las naciones pobres y al planeta amenazado por la crisis ecológica.

domingo, 16 de diciembre de 2018

Existencias de apariencia

Año 14, número 708
Luis-Fernando Valdés

El 2018 finaliza con noticias complicadas para la Iglesia católica por los escándalos de abusos, pero el Papa Francisco tiene la mira puesta en dar esperanza a los que pudieran estar más confundidos o decepcionados: los jóvenes. ¿Cuáles son los temores de la juventud que hoy requieren una repuesta urgente?

Las redes sociales pueden dar pie a vidas de jóvenes
que se basan en aparentar éxito.
(Foto
1.  Los jóvenes y sus temores.  Estamos en vísperas de la próxima Jornada Mundial de la Juventud (JM J), que Francisco ha convocado para enero de 2019 en la ciudad de Panamá. En su Mensaje de preparación el Pontífice ha abordado un tema clave para la juventud: sus temores ante la vida.
     Esta óptica es contracultural, pues parecería que el mensaje debería generar atracción por vía de hablar de temas no dolorosos o sólo de ilusiones futuras. Pero ante un mundo en crisis y una Iglesia con ciertos problemas de credibilidad, con realismo el Papa aborda las incertidumbres que paralizan la fuerza de un corazón joven.

2. Las inquietudes profundas. Los desafíos, que pueden amedrentar  la mente y los proyectos de la gente joven,  suelen ser los que se refieren a las decisiones fundamentales de las que depende lo que ellos serán y lo que harán en este mundo.
     El Pontífice tiene el valor de interrogar a los jóvenes sobre los temas que más les pueden afectar hoy: la interacción en las redes sociales. Como preparación para la JMJ 20019  les pregunta: “ustedes jóvenes, ¿qué miedos tienen? ¿Qué es lo que más os preocupa en el fondo?”

3. Una vida aparente.  Francisco explica que el miedo de “fondo” de muchos jóvenes es el de “no ser amados, queridos, de no ser aceptados por lo que ustedes son”. Y luego el Papa señala en qué consiste en ese no ser tomados en cuenta por lo que ellos realmente son. 
     En efecto, les escribe el Papa, “hoy en día, muchos jóvenes se sienten obligados a mostrarse distintos de lo que son en realidad, para intentar adecuarse a estándares a menudo artificiales e inalcanzables”.
     Y explica que ese deseo de conseguir esas vidas inalcanzables empuja a muchos de ellos, a que en las redes sociales hagan continuos “retoques fotográficos” de su imagen, escondiéndose detrás de máscaras y falsas identidades, hasta casi convertirse ellos mismos en un “fake”, en algo falso. Incluso, muchos están obsesionados con recibir el mayor número posible de “me gusta”. Y en consecuencia, “este sentido de inadecuación produce muchos temores e incertidumbres”.

4. Para superar el temor. Francisco invita entonces a los jóvenes a superar el miedo. Y explica que la vía para conseguirlo es enfrentarlo: “Lo primero que hay que hacer para superar los miedos es identificarlos con claridad, para no perder tiempo y energías con fantasmas que no tienen rostro ni consistencia”. 
     Y el Papa a continuación propone un “método” para conseguir esta meta:  “los invito a mirar dentro de ustedes mismos y ‘dar un nombre´’ a sus miedos”. Y más en concreto, les señala unas preguntas: “hoy, en mi situación concreta, ¿qué es lo que me angustia, qué es lo que más temo? ¿Qué es lo que me bloquea y me impide avanzar? ¿Por qué no tengo el valor para tomar las decisiones importantes que debo tomar?”
     Y concluye así con una poderosa exhortación, basada en la gran tradición de las Sagradas Escrituras:  “No tengan miedo de mirar con sinceridad sus propios miedos, reconocerlos con realismo y afrontarlos”.

Epílogo. Termina el año, pero hay buenas perspectivas para el 2019, porque ayudar a los jóvenes a superar el miedo por el que se dejan arrastrar a hacia una vida de apariencia en las redes sociales, será el inicio de una vida auténtica para muchos de ellos. Y esa es la semilla de una sociedad mejor.  


viernes, 7 de diciembre de 2018

La Guadalupana en tiempos difíciles

Año 14, número 707
Luis-Fernando Valdés

Cada 12 de diciembre unos seis millones de
peregrinos visitan la Basílica de Guadalupe,
buscando esperanza para sacar adelante
a sus familia y a su patria. (Foto)
Por la fiesta de la Virgen de Guadalupe, millones de peregrinos abarrotan cada año su Basílica, mientras que en muchos países también la celebran con fervor. Esta enorme devoción guadalupana, ¿es una fuga colectiva para evadir la dura realidad social y económica? ¿o hay en ella una esperanza verdadera?

1. Crisis social global. Si nos limitamos sólo a contemplar la situación de los países latinoamericanos, donde la devoción a la Guadalupana es muy grande, observamos severos problemas políticos en Venezuela y Nicaragua, una gran crisis humanitaria por la llegada de migrantes a las fronteras sur y norte de México, una inseguridad generalizada causada por la violencia (especialmente en Brasil, Venezuela, El Salvador y México). Además, de la recesión económica de casi toda esta enorme región.

2. Necesidad de una esperanza. La historia reciente, con el caso del marxismo, nos muestra que, ante las crisis sociales y económicas, los seres humanos tenemos necesidad de una promesa de que será posible salir superar esos malos momentos.
Sin importar si un sujeto es creyente o no, es un hecho que éste necesita un motivo grande para esforzarse en el presente, con el fin de mejorar su situación en un futuro no tan cercano. El comunismo marxista prometía aquí en la tierra un paraíso que nunca llegó; en cambio, el cristianismo lleva dos milenios ofreciendo una esperanza sobrenatural, que ha ayudado a sobrellevar el dolor físico y moral, y ha transformado poco a poco las condiciones sociales.

El Papa Franciso rezo ante la Virgen
de Guadalupe en su viaje a México,
el 13 de  febrero de 2016. (Foto)
3. Una esperanza muy especial. Ante una crisis social y económica, parece que todos los esfuerzos deberían enfocarse sólo al trabajo y a la justicia social. Sin negar esto, la devoción religiosa a la Virgen de Guadalupe lleva a buscar primero la transformación personal como base para la reforma social. 

Así nos lo recordaba el Papa Francisco en su viaje a México, en febrero de 2016. Nos explicaba que “la ‘Virgen Morenita’ nos enseña que la única fuerza capaz de conquistar el corazón de los hombres es la ternura de Dios”. 
Aunque eso suena poco práctico, en realidad, “aquello que encanta y atrae, aquello que doblega y vence, aquello que abre y desencadena no es la fuerza de los instrumentos o la dureza de la ley, sino la debilidad omnipotente del amor divino, que es la fuerza irresistible de su dulzura y la promesa irreversible de la misericordia de Dios”.  (Discurso en la Catedral, 13 feb. 2016)

4. Necesitamos consuelo. Desafortunadamente, las injusticias sociales y la pobreza conllevan mucho dolor: migración forzada, gente desplazada, trata de personas, homicidios, secuestros, pérdida de bienes, etc.
Y ese dolor necesita ser consolado, pues las meras promesas de justicia o de venganza no confortan un corazón herido. Y precisamente la devoción a la Virgen de Guadalupe es un gran consuelo, justo el que buscan esos millones de personas que no lo han encontrado en este mundo.
Eso mismo lo señaló también el Papa Francisco en aquella visita apostólica: “En aquel amanecer de diciembre de 1531 … Dios despertó la esperanza de su hijo Juan, la esperanza de un pueblo … de los pequeños, de los sufrientes, de los desplazados y descartados, de todos aquellos que sienten que no tienen un lugar digno en estas tierras”. 
Y explicó el porqué: “En ese amanecer, Dios se acercó y se acerca al corazón sufriente pero resistente de tantas madres, padres, abuelos que han visto partir, perder o incluso arrebatarles criminalmente a sus hijos”. (Homilía en la Basílica, 13 feb. 2016)

Epílogo. Las palabras de Santa María a Juan Dieguito, “no estoy yo aquí que soy tu Madre”, no son una evasión para nuestro compromiso social. Son más bien, palabras de consuelo y misericordia, que nos permiten sanar nuestro interior lastimado por el dolor y la injusticia, para recuperar la ilusión en trabajar por una sociedad justa y solidaria.

viernes, 16 de noviembre de 2018

De Galileo a Francisco. La nueva relación de ciencia y religión

Año 14, número 705
Luis-Fernando Valdés

El Papa Francisco en su encuentro con los miembros
de la Pontificia Academia de las Ciencias. 
Después de siglos de desencuentros entre los científicos y la religión católica, el Papa Francisco propone un nuevo esquema de cooperación entre los dos ámbitos, para el cuidado del planeta y el desarrollo de la sociedad.

1. Un nuevo modelo de diálogo. Aunque es muy conocido el Caso Galileo, quizá pocos saben que la Santa Sede cuenta con una institución para fomentar el diálogo con los científicos: la Academia Pontificia de las Ciencias, que tiene entre sus miembros a varios ganadores del Premio Nobel.
Durante la Asamblea plenaria de este año (el 12 nov.), el Papa dirigió un histórico mensajea la comunidad científica, en el que propuso un paradigma de cooperación social como modelo de relación entre las ciencias y la religión.
Francisco explicó que el mundo de la ciencia, que antes tenía “actitudes de desconfianza hacia los valores espirituales y religiosos”, hoy día ha cobrado consciencia de ser parte de la sociedad, y por eso le recordó que está llamado “a servir a la familia humana y su desarrollo integral”.

2. Un panorama enorme para la ciencia. Francisco, un Papa muy sensible a los problemas sociales que hacen sufrir a los pueblos, propuso a la comunidad científica algunos temas para servir mejor a la sociedad.
Las situaciones más urgentes son la “inmensa crisis del cambio climático en curso” y la amenaza nuclear, junto con “salvaguardar la salud del planeta y de las poblaciones”, ya que la salud que está en peligro “por todas las actividades humanas que utilizan combustibles fósiles y la deforestación del planeta”.
Ante este amplio horizonte, el Papa les recordó a los académicos que tienen como vocación “identificar avances innovadores en todas las disciplinas principales de la ciencia de base y reconocer las fronteras entre los diversos sectores científicos, en particular en física, astronomía, biología, genética y química”.

3. Compartir el conocimiento con los países en desarrollo. Con una frase de Pablo VI, el Papa Francisco pidió a los científicos que vivan la “caridad del conocimiento”, es decir, que compartan con los pueblos menos desarrollados los logros científicos “en materia de nutrición, salud, educación, conectividad, bienestar y paz”. 
Francisco, les pidió a nombre de esos pueblos, que su “investigación pueda beneficiar a todos”, para que los países sean “alimentados, saciados la sed, curados y educados”; y también exhortó a políticos y economistas a que atiendan las indicaciones de la ciencia para proceder con mayor certeza hacia el bien común, en beneficio especialmente de los pobres y necesitados, y hacia el respeto al planeta.

Epílogo. El Papa Francisco ha convertido las crisis sociales en el “lugar de encuentro” por excelencia. Así como ha fomentado que las religiones trabajen juntas en la ayuda a los pobres y a los migrantes, ahora el Pontífice propone que la relación de las ciencias con la religión se base no sólo en el diálogo académico, sino también en la ayuda para buscar soluciones a los problemas sociales. Trabajar juntos por los más necesitados es un novedoso y excelente modelo de diálogo.

viernes, 19 de octubre de 2018

Médicos franceses protestan por mensaje del Papa

Año 14, número 701
Luis-Fernando Valdés

La Orden de Médicos de Francia se manifestó consternada por los “términos violentos” de Francisco, porque el Pontífice comparó el aborto con la contratación de un sicario. ¿Qué hay detrás de este conflicto de palabras?

El Dr. Patrick Bouet del Consejo Nacional de médicos
de Francia protestó que el Papa comparara
 abortar con contratar un sicario. (Foto)
1. El contexto. El pasado 10 de octubre, en la tradicional Audiencia general de los miércoles, el Papa dio una catequesis sobre el Quinto Mandamiento, “No matarás”, al que describió como una “muralla” erigida como “defensa del valor fundamental en las relaciones humanas: el valor de la vida”.
 En su discurso, Francisco hizo un nuevo llamamiento a la defensa de la vida humana, en el que advirtió que el aborto no puede ser una solución “para resolver un problema”. 
El Obispo de Roma cuestionó: “¿Cómo puede ser terapéutico, civilizado, o simplemente humano un acto que suprime la vida inocente e indefensa en su florecimiento? Yo les pregunto: ¿Es justo ‘quitar de en medio’ una vida humana para resolver un problema? ¿Es justo contratar a un sicario para resolver un problema? 
Y el Papa mismo respondió: “No se puede, no es justo ‘quitar de en medio’ a un ser humano, aunque sea pequeño, para resolver un problema. Es como contratar a un sicario para resolver un problema”.

2. Una reacción desde Francia. Al día siguiente, 11 de octubre, el presidente del Consejo Nacional de la Orden de Médicos de Francia, el Dr. Patrick Bouet, dirigió una carta al Nuncio apostólico en ese país, Mons. Luigi Ventura. (La Croix, 17 oct. 2018)
El colegiado escribió que el Papa “ha pronunciado unas palabras muy duras sobre el aborto, que han consternado a la comunidad médica francesa a la que tengo el honor y la responsabilidad de representar”.
Con admirable respeto, el Dr. Bouet continuó: “Si bien entiendo que su Santidad, en nombre de su fe, desea defender los principios importantes para la Iglesia que dirige”, la Orden de Médicos, “no puede aceptar que se arroje así un anatema al conjunto del cuerpo médico, que termina siendo estigmatizado”.

3. Una protesta basada en un sofisma. El citado texto de Bouet basa su protesta en que los médicos “tienen  una vocación de escucha, ayuda y apoyo” para acompañar pacientes en los “momentos difíciles de la vida” y para “asegurarles un acceso a la interrupción voluntaria del embarazo en las mejores condiciones posibles”.
El Dr. Bouet hizo un sutil cambio de tema: dejó de lado el “matar a un inocente” del que habló el Papa y lo reemplazó por la “comprensión de los médicos” que ofrecen un aborto “en las mejores condiciones posibles”.
En otras palabras, para la Orden de Médicos quien facilita un aborto no es un sicario (un asesino) que elimina la vida de un humano por nacer, sino una persona amable porque ayuda a que una mujer pueda interrumpir su embarazo en las mejores condiciones clínicas. ¿Y dónde quedó para el Dr Bouet el bebé que resulta muerto?

Epílogo. Este episodio es un paradigma de la discusión actual sobre el aborto. Es el encuentro de dos posturas: por una parte, la de quien defiende la vida del nascituro es un “dato objetivo”, y, por otra, la de quien apela a los “datos subjetivos” (el sufrimiento de la mujer, la comprensión de su situación, etc.) para sostener que una mujer tiene derecho a abortar.
Hoy necesitamos más que nunca la fuerza moral que nos da ese “no matarás” para defender a los dos, la madre y su hijo: para respetar a la vida del inocente por nacer, y para dar otras opciones a la mujer y al hombre que sienten confusión ante la llegada de un nuevo ser para el que no están preparados.

viernes, 5 de octubre de 2018

¿Una Iglesia sin jóvenes?

Año 14, número 699
Luis-Fernando Valdés

Inicia el sínodo de los obispos para hablar de la vinculación de los jóvenes con la Iglesia, en un momento en que los escándalos están ahuyentando de la fe a las nuevas generaciones. ¿Cómo podrá el Papa volver a acercar a los jóvenes a la Iglesia?

Acercar a los jóvenes a la Iglesia, el reto del Papa
y del Sínodo de Obispos (Foto)
1. Un contexto complejo. En medio de una crisis mundial por las denuncias de abuso sexual, inicia el Sínodo de Obispos de la Iglesia católica cuyos temas centrales son los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional.
Durante la reciente visita apostólica a Estonia, Francisco reconoció que la “Iglesia debe renovar su vínculo con los jóvenes y escuchar mejor”. El Pontífice lamentaba que los recientes escándalos de abusos por parte del clero hayan alejado de la fe a los llamados “millennials”.
El cardenal brasileño Sergio Da Rocha, relator de este evento, afirmó durante la presentación del Sínodo que “se escuchan voces que culpan a los jóvenes de haberse alejado de la Iglesia, pero muchos han vivido situaciones que les han llevado a afirmar que es la Iglesia la que se aleja de ellos”.

2. Un sínodo dirigido a los jóvenes. Estas circunstancias hacen más compleja la reunión de obispos cuya temática sobre los jóvenes ya estaba programada desde el año pasado. En este sínodo, están presentes 266 obispos de todo el mundo, junto con 23 expertos y 36 jóvenes.
 Se debatirán los temas que preocupan a las nuevas generaciones. El documento preparatorio (Instrumentum laboris), acepta que “muchos jóvenes católicos no siguen las indicaciones de la moral sexual de la Iglesia”, y recomienda que “la cuestión de la sexualidad debe discutirse más abiertamente y sin prejuicios”.
No faltarán tampoco preocupaciones constantes en el discurso de Francisco: la inmigración, el trabajo y la llamada “cultura del descarte”, junto con el problema de la migración de los jóvenes. (La razón, 3 oct. 2018)

3. La estrategia del Papa. Para poder ayudar a los jóvenes en su camino hacia la fe, Francisco ha marcado el método a seguir durante esta reunión eclesial: escucharlos. “Una Iglesia que no escucha –afirmó en la inauguración del sínodo– se muestra cerrada a la novedad, cerrada a las sorpresas de Dios, y no podrá resultar creíble, en especial, para los jóvenes que, inevitablemente, se alejarán en lugar de acercarse”.
El Pontífice comentó que las fases previas a este sínodo pusieron en evidencia una Iglesia “en deuda de escucha” a los jóvenes. Y reconoció que por eso, muchas veces, las nuevas generaciones “no se sienten comprendidos en su originalidad y, por tanto, no escuchados como son en realidad y, en ocasiones, incluso rechazados”.

Epílogo. Los jóvenes de hoy están abiertos a Dios, a lo sobrenatural, a algo más allá,  pero muchas veces no conectan con el modo de transmisión que utilizan los pastores de la Iglesia, los catequistas y los propios padres de familia. 
Por eso, el gran reto de hoy para atraer a las nuevas generaciones consiste en escucharlos. Y al mismo tiempo, para ser escuchada, la Iglesia tiene otro desafío: la autenticidad, el testimonio de coherencia entre lo que se profesa y lo que se vive. Sólo así se superará el grave problema de los escándalos.

viernes, 28 de septiembre de 2018

Termina el “cisma” de la Iglesia en China

Año 14, número 698
Luis-Fernando Valdés

Una bandera china ondea en la Plaza de San Pedro.
El reciente Acuerdo entre China y el Vaticano
facilitará la unión de los fieles chinos con Roma.
Luego de 60 años de conflicto entre el gobierno comunista chino y la Santa Sede, ambas partes llegan a un Acuerdo provisional sobre el nombramiento de obispos. Ofrecemos hoy un breve análisis para comprender el alcance de este pacto, que logra reunir de nuevo a los católicos chinos.

1. El origen del problema. Después de la llegada del comunismo a China, el régimen consideró a Roma y al Papa como influencias externas al país, que podrían provocar desacuerdos con el gobierno. Por eso, el régimen creó la Asociación Católica Patriótica China en 1957, para coordinar a todos los obispos de ese país.
La situación se tornó crítica cuando esta Asociación nombró obispos sin el permiso de Roma y dando lugar a la llamada “Iglesia oficial”. Esos obispos automáticamente quedaron excomulgados, dando lugar a un cisma.
Esa mismo deseo de control directo del gobierno chino, más allá de las funciones legítimas de los poderes del Estado, hizo que apareciera el fenómeno de la “Iglesia clandestina”, que son las diócesis cuyos obispos está reconocidos por Roma pero no por el Gobierno, y por eso son perseguidos y arrestados.

2. La solución provisional. Después de muchos años de pacientes negociaciones, el pasado día 22 de septiembre, la Santa Sede y la República Popular China alcanzaron un Acuerdo provisional, que tiene como núcleo el complicado tema del nombramiento de obispos.
El vocero del Vaticano, Greg Burke, señaló que “el objetivo del acuerdo no es político, sino pastoral, permitiendo a los fieles tener Obispos que estén en comunión con Roma y, al mismo tiempo, que sean reconocidos por las autoridades chinas”.
Este Acuerdo permitirá que desde ahora será el Papa quien nombre a los obispos chinos, como enfatizó Francisco en la conferencia de prensaen el vuelo de regreso del viaje a los países bálticos. Se tratará de un proceso en que el gobierno chino podrá proponer candidatos, que deberán ser aceptados o rechazados por el Papa.

3. Una medida no fácil de entender. Desde comienzos de este años, cuando se rumoraba la firma de este acuerdo, algunos católicos chinos clandestinos, como el Card. Joseph Zen Ze-kiun, manifestaronque se sentían “abandonados” por la Santa Sede, a pesar de su resistencia a los embates del gobierno.
Por eso, Francisco dirigió una Carta a los católicos chinos, el pasado 26 de septiembre, en la que explica los motivos del Acuerdo. El Pontífice ahí manifiesta que es “consciente de que semejante torbellino de opiniones y consideraciones habrá provocado mucha confusión, originando en muchos corazones sentimientos encontrados”. 
Añade que “en algunos, surgen dudas y perplejidad; otros, tienen la sensación de que han sido abandonados por la Santa Sede y, al mismo tiempo, se preguntan inquietos sobre el valor del sufrimiento vivido en fidelidad al Sucesor de Pedro”(n. 1).
Y, por eso, los invita a ellos y a toda la comunidad católica china a “permanecer unida, para superar las divisiones del pasado que tantos sufrimientos han provocado y lo siguen haciendo en el corazón de muchos pastores y fieles”. Y les pide “que todos los cristianos, sin distinción, hagan ahora gestos de reconciliación y de comunión” (n. 6).

Epílogo. En todo pacto de paz cada una de las partes pierde algo para poder ganar lo más grande, recordó el Papa Francisco, con motivo de este acuerdo. Aunque el “precio” fue caro (pedir a la Iglesia clandestina acoger a los obispos oficiales, gesto doloroso para los que tuvieron que resistir la persecución), la ganancia para la Iglesia fue muy grande: garantizar la comunión de todos los obispos chinos con la Santa Sede. Así ha desaparecido el cisma “de facto” que existía en la Iglesia católica china.