viernes, 17 de agosto de 2018

Pedofilia: el informe de Pennsylvania

Año 14, número 692
Luis-Fernando Valdés

La Iglesia Católica acepta la veracidad del informe del Gran Jurado de Pennsylvania: más de mil víctimas de abusos sexuales y encubrimiento institucional de los abusadores. ¿Qué pensar de esto? ¿cómo reaccionar? 

El fiscal general de Pennsylvania dio a
conocer el informe sobre los abusos a
menores y encubrimientos. (Foto)
1. La investigación: hubo encubrimiento. El pasado 14 de agosto, el fiscal general del estado de Pennsylvania (EUA), Josh Shapiro publicó un informe de más de 1,300 páginas sobre los abusos sexuales cometidos en seis de las ocho diócesis de ese estado, cuya conclusión es que hubo abusos y encubrimientos sistemáticos durante 70 años.
Se trata de una investigación llevada a cabo durante casi dos años por un Gran Jurado. El informe identificó a 301 sacerdotes predadores, con nombre y apellido, junto con más de mil menores que sufrieron abusos.
El documento indica que los abusos van desde las molestias hasta las violaciones, “pero todos fueron menospreciados, en todas las partes del Estado, por los líderes de la Iglesia que prefirieron proteger a los abusadores y su institución principalmente”. (Vatican Insider, 14 ago. 2018)

2. “Gran vergüenza”. Ese mismo día, el Presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de EUA, el card. Daniel N. DiNardo publicó una declaración, en la que reconoce la veracidad del informe de Pennsylvania, agradece la valentía de quienes compartieron sus historias personales de abusos y admite que “estamos avergonzados y lamentamos los pecados y las omisiones de sacerdotes católicos y obispos católicos”.
El texto indica que, a través de los organismos de control creados y progresivamente reforzados en 2002, 2011 y 2018, los obispos norteamericanos “continuarán ofreciendo caminos de sanación para quienes han sido abusados” y se comprometen “a trabajar con determinación para que tal abuso no pueda suceder”.
Dos días después vino la respuesta del Vaticano. El director de la Sala de Prensa de la Santa Sede Greg Burke, dijo que ante este informe “dos son las palabras que pueden expresar lo que se siente frente a estos horribles crímenes: vergüenza y dolor”.
Añadió Burke que “las víctimas deben saber que el Papa está de su parte. Los que han sufrido son su prioridad, y la Iglesia quiere escucharlos para arrancar este trágico horror que destruye la vida de los inocentes”.

3. La Iglesia sí ha cambiado. Junto a las reprobables acciones que describe el documento, hay también un punto luminoso, pues el texto del Gran Jurado de Pennsylvania reconoce que las políticas internas de las diócesis sobre el tema de abusos “han cambiado mucho en los últimos 15 años”. 
El informe señala que “parece que la Iglesia está avisando con mayor rapidez a las autoridades civiles cuando hay una denuncia de abuso. Se han introducido procesos de revisión interna. Las víctimas ya no son tan invisibles”. Sin embargo, aún no desaparecen los abusos contra menores en la Iglesia.
Estas afirmaciones, según Burke, “son coherentes con anteriores estudios que han demostrado que las reformas hechas por la Iglesia Católica en Estados Unidos han reducido drásticamente la incidencia de los abusos cometidos por el clero”.

Epílogo. Jesús dijo: “la verdad los hará libres” (Juan 8,32). La primera verdad es el dolor de las víctimas y de sus familias. Ante ese dolor, es obligatorio hacer justicia; ante ese sufrimiento es indispensable pedir perdón con sinceridad.
Y como fiel católico, me llena de esperanza ver que la Iglesia reconoce los graves errores de encubrimiento de clérigos pederastas y pide perdón, pues una parte importante de la renovación eclesial advendrá con esta purificación.

domingo, 12 de agosto de 2018

Argentina: el dualismo y el aborto

Año 14, número 691
Luis-Fernando Valdés  

Cuando el Senado argentino votó en contra de la legalización del aborto, surgieron declaraciones que hablaban de “victoria” del nascituro o “derrota” de la mujer. Pero para atender debidamente tanto a quienes se encuentran en la situación de abortar o de haber abortado como a los niños por nacer, necesitamos superar esos esquemas dualistas.

La guerra de los pañuelos: verdes a favor del aborto,
azules a favor de la vida. (Fotos)
1. El debate. Finalmente, después de un intenso debate en las cámaras legislativas argentinas y de numerosas manifestaciones públicas, el Senado rechazó la propuesta de legalizar el aborto, el pasado 9 de agosto. Durante semanas, hubo una campaña a favor del aborto, simbolizada por un pañuelo verde, y también otra por la vida, la Marcha Federal Salvemos las dos Vidas, que tuvo un gran eco.

2. Afirmar a las dos personas. La mentalidad dualista afirma por separado la libertad y la vida. De hecho, hay un bloque que se autodenomina “pro choice”, que pone la decisión de la mujer por encima de la vida del nascituro. Y caen en el mismo dualismo quienes contraponen datos de salud pública (mujeres que mueren por abortar clandestinamente) a la vida del bebé.
Se deben afirmar las dos partes que entran en conflicto: la madre y su bebé. Primero, hay que reconocer que muchas mujeres se ven empujadas a abortar, por la presión familiar, por las dificultades económicas, por motivos de salud, etc. 
Y luego con valentía hay que afirmar que facilitar el aborto no es la solución ni psicológica, ni económica, ni clínica que esas mujeres necesitan. Hace falta una legislación que realmente se haga cargo de la situación de esas personas y les facilité atención médica y psicológica, y les ayudé con la gestación y crianza de su bebé.

3. Una cuestión humana, no sólo religiosa. Otra manifestación del dualismo que está presente en las discusiones sobre el aborto es creer que la defensa del derecho a la vida está vinculada a creencias religiosas.
Pero, como explica el jurista argentino, Juan B. Gonzalez Saborido, “nuestros argumentos pueden originarse en una sensibilidad religiosa y eso no tiene nada de malo, pero una vez en la esfera pública es su solidez la que los hace útiles para un debate que interpele a creyentes y no creyentes por igual”. (La Nación, 8 ago. 2018)
Tutelar la vida por nacer es una cuestión humana fundamental y, por eso, incluso pensadores ateos han defendido la vida. Uno de ellos es el famoso politólogo italiano, Norberto Bobbio(1909-2004), ateo y de izquierda, quien ante el debate por la legalización del aborto en Italia defendió la vida (1981).
Bobbio escribió: “He hablado de tres derechos. El primero, el del concebido, es el fundamental; los otros, el de la mujer y el de la sociedad, son derechos derivados. Por otro lado, y para mí este es el punto central, el derecho de la mujer y el de la sociedad, que suelen esgrimirse para justificar el aborto, pueden ser satisfechos sin necesidad de recurrir al aborto, evitando la concepción. Pero una vez hay concepción, el derecho del concebido sólo puede ser satisfecho dejándole nacer. Reenviar la solución al momento en el que la concepción ya se ha producido es huir del fondo del problema”. (Il Corriere della Sera, mayo de 1981, citado aquí)

Epílogo. La defensa de la vida por nacer debe ir de la mano de ayudar a las mujeres que se ven orilladas a abortar. Esa fue la gran enseñanza de la campaña en contra de la legalización del aborto llevada a cabo en Argentina. Entonces, aprendamos esa lección, que puede servir también en otros ámbitos de la vida pública, la de superar el dualismo y buscar soluciones para las dos partes.

sábado, 4 de agosto de 2018

¿Por qué la Iglesia suprime del Catecismo la pena de muerte?

Año 14, número 690
Luis-Fernando Valdés

El Papa Francisco modifica el texto del Catecismo y declara que es “inadmisible” la pena de muerte. Esta decisión nos empuja a reflexionar: ¿por qué la Iglesia antes apoyaba la pena capital? ¿por qué ahora puede cambiar el Magisterio?

La dignidad humana siempre se conserva
aunque el sujeto sea un criminal, que deberá ser
castigado severamente pero no asesinado.
1. Un cambio largamente anunciado. Durante siglos la teología católica apoyó la pena de muerte, basada en el deber del Estado de tutelar el bien común y cuidarlo eficazmente de un agresor de las vidas humanas.
Sin embargo, Pablo VI suprimió la pena capital en el Estado Vaticano en 1969 y Juan Pablo II luchó para abolirla en todo el mundo. El Papa polaco afirmó en su magisterio pontificio que: “ni siquiera el homicida pierde su dignidad personal y Dios mismo se hace su garante” (Evangelium vitae, 1995, n. 9).
Y eso conllevó una primera modificación del n. 2267 del Catecismo de la Iglesia Católica, en el que se pasó de justificar la pena de muerte a establecer que tal castigo sólo se admitía si era “el único camino posible para defender eficazmente del agresor injusto las vidas humanas”; además aclaraba que de hecho “los casos en los que sea absolutamente necesario suprimir al reo suceden muy rara vez, si es que ya en realidad se dan algunos”.
Después los discursos sobre este tema pronunciados por Juan Pablo II, Benedicto XVI y el mismo Francisco han empujado cada vez más a pedir a los Estados que supriman la pena de muerte en sus legislaciones.

2. La dignidad humana, base del nuevo texto. Siguiendo la enseñanza de Juan Pablo II en Evangelium vitae, la nueva redacción afirma que la supresión de la vida de un criminal como castigo por un delito es inadmisible porque atenta contra la dignidad de la persona, dignidad que no se pierde ni siquiera después de haber cometido crímenes muy graves. 
Añade que hoy se llegado a comprender que las sanciones penales aplicadas por el Estado moderno, que deben estar orientadas ante todo a la rehabilitación y la reinserción social del criminal. 
Finalmente, explica que, para proteger de los criminales la vida de personas inocentes, la sociedad actual tiene sistemas de detención más eficaces, de modo que la pena de muerte es innecesaria.

3. Fidelidad y cambio. Para algunos podría sonar contradictorio que la Iglesia modifique el Catecismo, pues identifican fidelidad con fijación. Sin embargo, es lo contrario, pues se trata de cambiar para poder ser fieles al Evangelio. Y así, a lo largo de estos dos milenios, la Iglesia continuamente ha reflexionado para ver si postura es realmente coherente con el Evangelio original. 
Por eso, el cardenal Luis Ladaria, prefecto para la Congregación para la Doctrina de la Fe, en la Carta de presentaciónde esta modificación del Catecismo, señaló que este cambio es fruto de “la conciencia cada vez más clara en la Iglesia del respeto que se debe a toda vida humana”. 

Epílogo. Esta modificación del Catecismo conlleva un cambio de paradigma muy profundo, pues indica que la dignidad humana no admite excepciones, pues ni siquiera un criminal deja de tenerla. La dignidad en algo previo al sujeto mismo y no en sus acciones, y éste no la pierde, aunque sus acciones sean muy reprobables. 
Era muy importante dar este paso, pues cuando admitimos que hay una excepción para no respetar la vida humana (como el caso de un criminal), abrimos la puerta para que haya más excepciones (como el aborto, la esclavitud, la venganza o la eutanasia).
Y, al mismo tiempo, recibimos otra gran enseñanza: que la fidelidad al Evangelio se opone a los fundamentalismos o al tradicionalismo. Somos testigos de un examen de conciencia de la Iglesia, para aceptar que hoy día la fidelidad al Evangelio de la vida requería una conversión. Y Francisco fue valiente para dar el paso. 

viernes, 27 de julio de 2018

Las profecías de Pablo VI

Año 14, número 689
Luis-Fernando Valdés

Hace 50 años, en la Humanae
Vitae, Pablo VI visualizó
los efectos morales y sociales
que acarrearía el uso de
métodos anticonceptivos.
Hace 50 años fue recibida la encíclica Humanae Vitae con grandes polémicas, pero hoy la historia parece dar la razón a Pablo VI, pues se han cumplido sus advertencias sobre el peligro para la mujer y el control de la población. ¿Quién era este Papa-profeta?

1. Una figura para descubrir. Giovanni Battista Montini (1897-1978) fue un importante hombre de Iglesia durante los pontificados de Pío XII y Juan XXIII, y luego fue el Papa que guió el desarrollo y la culminación del Concilio Vaticano II. 
Pero la publicación de la encíclica Humanae Vitae (25 de jul. de 1968), en la que afirmaba el rechazo de la Iglesia Católica a los anticonceptivos, lo envolvió en una impopularidad mediática. Después de su muerte, el gran carisma de Juan Pablo II terminó por eclipsar su figura.
El Papa Francisco ha retomado muchas enseñanzas de Pablo VI, a quien cita con frecuencia, y ha anunciado que lo canonizará el próximo 14 de octubre. A cincuenta años de aquella profética encíclica, la agudeza y el discernimiento del Papa Montini son un tesoro por redescubrir. 

2. ¿Por qué es “profética” la Humanae Vitae? Esta encíclica abordó un tema que resultaba novedoso en su momento: la aparición de la píldora anticonceptiva, que planteaba el siguiente problema. Si la Iglesia aprueba que los esposos utilicen los periodos infértiles de la mujer, ¿qué pasa si una pastilla puede prolongar indefinidamente esa fase infértil?
Pablo VI supo ver más lejos de lo meramente práctico del planteamiento e hizo una serie de observaciones que apuntan a lo “no evidente” del asunto, como la dignidad de la mujer y la inseparabilidad de los aspectos unitivo y procreativo del acto sexual.
Además, este Pontífice supo visualizar las consecuencias que tendría el uso de anticonceptivos y que afectarían a los jóvenes y al control del crecimiento de la población mundial, y por eso ha sido llamado “profeta de nuestro tiempo”.

3. Las predicciones de Pablo VI. En el n. 17 de esa encíclica, el Papa advertía de cuatro consecuencias que vendrían con la regulación artificial de la natalidad. Primera, “el camino fácil y amplio que se abriría a la infidelidad conyugal”. Segunda, la “degradación general de la moralidad”, pues la debilidad humana y la curiosidad de los jóvenes tendrían un medio que facilita el no seguir la ley moral. 
El tercer efecto mira hacia el respeto de la mujer, pues cuando el varón, sin preocuparse más del equilibrio físico y psicológico de la mujer, la considerará “como simple instrumento de goce egoísta y no como a compañera, respetada y amada”.
Finalmente, con valentía Pablo VI anunció que la aprobación de los anticonceptivos daría lugar a que los gobernantes intervengan en “lo más personal y más reservado de la intimidad conyugal”. 
Y, por eso, Pablo VI lanzó un cuestionamiento de gran actualidad: “¿Quién impediría a los gobernantes favorecer y hasta imponer a sus pueblos, si lo consideraran necesario, el método anticonceptivo que ellos juzgaren más eficaz?”

Epílogo. Pablo VI es un gran personaje de nuestra época, precisamente porque supo distinguir entre el verdadero desarrollo y el falso progreso. El Papa Montini fue muy valiente, pues desafió un principio predominante de nuestra época: “si la técnica lo puede conseguir, entonces lo debemos aceptar como algo bueno”.
Estamos ante un gran profeta de nuestros días que fue firme en defender la dignidad la mujer, el matrimonio y la familia, sin dejarse llevar por la presión de la opinión pública. La doctrina de la Humanae Vitae de Pablo VI sigue siendo válida hoy, para entender la dignidad de la mujer y la grandeza del amor humano que transmite la vida. 

sábado, 21 de julio de 2018

Centenario de Mandela, ¿superado el apartheid?

Año 14, número 688
Luis-Fernando Valdés

El 16 de julio se cumplieron 100 años del natalicio
de Nelson Mandela, quien consiguió abolir la política
 de segregación racial en Sudáfrica. (Foto)
El mundo festeja los 100 años del natalicio de Nelson Mandela, el líder sudafricano que venció la batalla pacífica contra la segregación racial. Pero los datos son fríos y la discriminación por motivos raciales continua en pleno siglo XXI. Por eso, el legado de “Madiba” es muy importante también hoy.

1. De activista a presidente. Nelso Rolihlahla Mandela (1918-2013), también conocido por su nombre tribal, “Madiba”, fue un abogado, activista contra el apartheid, político y filántropo sudafricano. Fue el primer presidente de su país elegido democráticamente y gobernó de 1994 a 1999.
En 1962 fue arrestado y acusado de conspiración para derrocar al gobierno. Condenado a cadena perpetua, estuvo 27 años en prisión, pero por la mediación de campañas internacionales fue liberado en 1990. En medio de una gran convulsión social, intervino en las negociaciones políticas con el presidente Frederik de Klerk para abolir el apartheid.

2. La lucha de Madiba. “Apartheid” significa “separación” en afrikáans, que es la lengua holandesa hablada en áfrica, y fue el nombre de un sistema de segregación racial en Sudáfrica, que consistía en la creación de lugares separados, tanto habitacionales como de estudio o de recreo, para los diferentes grupos raciales, en el poder exclusivo de la raza blanca para ejercer el voto y en la prohibición de matrimonios entre blancos y negros.
Mandela apoyó las manifestaciones pacíficas contra este sistema, y por eso fue arrestado y enjuiciado. La declaración de Mandela en ese juicio se hizo célebre: “He luchado contra la dominación de los blancos y contra la dominación de los negros. He deseado una democracia ideal y una sociedad libre en que todas las personas vivan en armonía y con iguales oportunidades. Es un ideal con el cual quiero vivir y lograr. Pero si fuese necesario, también sería un ideal por el cual estoy dispuesto a morir.”

3. “El largo camino hacia la libertad”. Ése es el título de la autobiografía de Mandela, y son palabras vigentes, porque el racismo sigue presente en los países donde persiste la pobreza y la desigualdad. 
Según un documento de la Comisión de la ONU para América Latina (CEPAL), “los pueblos indígenas, afrolatinos y afrocaribeños de la región han padecido siglos de exclusión y la mayoría de ellos vive ahora en situación de pobreza”.
Según informó el Washington Post, la nación con mayor proporción de racistas resultó ser Hong Kong, donde aproximadamente el 71,8% se negó a vivir junto a una persona de diferente raza. Luego siguen Bangladesh, con el 71,7%; Jordania, con 51,4%; y la India, con 43,5 por ciento.

4. Formas nuevas de racismo. La Santa Sede ya desde 1988 alertaba sobre las “formas inéditas de racismo” (ver). Se trata de los no nacidos que son sometidos a experimentos, a través de las técnicas de procreación artificial, la utilización de “embriones sobrantes”, la clonación terapéutica, abortos para extraer los órganos, etc.
De esta manera, se ha creado una nueva “subcategoría de seres humanos” destinada esencialmente al confort de algunos. Esos bebes no nacidos están sometidos a una “nueva y terrible forma de esclavitud”.

Epílogo. En septiembre de 1995, Juan Pablo II, en una visita a Sudáfrica, afirmó que “la solidaridad es … la respuesta necesaria para superar el complejo fracaso moral constituido por los prejuicios raciales y las rivalidades étnicas”.
Como esa solidaridad tiene su fundamento en que todos los seres humanos hemos sido creados a imagen de Dios, y por eso tenemos el mismo origen y un idéntico destino, sigue vigente la contribución del mensaje cristiano para superar la discriminación racial.


sábado, 14 de julio de 2018

Se extinguen los cristianos de Medio Oriente

Año 14, número 87
Luis-Fernando Valdés

Los cristianos sirios, egipcios e iraquíes, tanto católicos como ortodoxos, están desapareciendo de Medio Oriente por causa de la violencia y los desplazamientos forzados, ante el silencio internacional. El Papa y los patriarcas ortodoxos se reunieron en Bari para apoyarlos.

Las migraciones forzadas en Medio Oriente
está reduciendo el número de cristianos.  (Foto)
1. ¿Por qué se reunieron en Bari? En esta ciudad marítima del sureste italiano se conservan las reliquias de San Nicolás, obispo de Myra (hoy Turquía) en el s. IV, y que es venerado tanto por católicos como por ortodoxos, por eso Francisco dice que Bari es “ventana abierta al cercano Oriente”. 
Ahí se reunieron el pasado 7 de julio, el Obispo de Roma y los Patriarcas de las diversas Iglesias cristianas ortodoxas, en un gesto ecuménico, para rezar por la paz de Medio Oriente, pues los fieles cristianos están desapareciendo de esa región con motivo de los desplazamientos provocados por “una densa nube de tinieblas: guerra, violencia y destrucción, ocupaciones y diversas formas de fundamentalismo, migraciones forzosas y abandono, y todo esto en medio del silencio de tantos y la complicidad de muchos”, como denunció el Papa.
El Pontífice lamentó el éxodo de cristianos: “Oriente Medio se ha vuelto una tierra de gente que deja la propia tierra”. Y explicó que existe el riesgo de que “se extinga la presencia de nuestros hermanos y hermanas en la fe, desfigurando el mismo rostro de la región, porque un Oriente Medio sin cristianos no sería Oriente Medio”. (News.va, 7 jul. 2018)

2. “Una indiferencia que mata”. Después de la reunión en la basílica de San Nicolás, el Papa y los patriarcas fueron al malecón, para un encuentro de oración por los cristianos de medio oriente y por “tantas personas que viven en situación de gran sufrimiento”.
Con mucha fuerza y claridad, Francisco hizo una denuncia al sistema internacional: “La indiferencia mata, y nosotros queremos ser una voz que combate el homicidio de la indiferencia. Queremos dar voz a quien no tiene voz, a quien solo puede tragarse las lágrimas, porque Oriente Medio hoy llora, sufre y calla, mientras otros lo pisotean en busca de poder y riquezas.” (Vatican Insider, 7 jul. 2018)

3. Los nuevos Hiroshima y Nagasaki. Un poco más adelante, el Papa argentino también hizo una fuerte condena contra la guerra en Medio Oriente, e hizo una referencia a los últimos combates en Siria, “que han provocado un enorme número de desplazados, expuestos a sufrimientos terribles”. 
Explicó el Santo Padre que “la guerra es hija del poder y la pobreza” y dijo que la guerra “se vence renunciando a la lógica de la supremacía y erradicando la miseria”. También señaló que la violencia “se alimenta siempre de armas” y denunció las “desenfrenadas carreras de rearme”.
El Pontífice pidió aprender de la Historia: “no dejemos de lado las lecciones de Hiroshima y Nagasaki, no convirtamos las tierras de Oriente (…) en oscuras extensiones de silencio”. Además, el Papa también apuntó hacia la ambición petrolera: “basta de la sed de ganancia, que no se detiene ante nadie con tal de acaparar depósitos de gas y combustible, (…) y sin ningún escrúpulo en que el mercado de la energía dicte la ley de la convivencia entre los pueblos”. (Vatican Insider, 7 jul. 2018)

Epílogo. Los cristianos han estado en Medio Oriente desde hace dos mil años e incluso antes de que Mahoma fundara el Islam. Son parte de la historia y de la cultura de sus países. Por eso, Medio Oriente no se puede entender sin la presencia de los creyentes en Cristo.
Por eso hoy es importante destacar que estos cristianos no están regresando a Occidente, sino que están siendo “arrancados” de su tierra, por las guerras del petróleo y algunos fundamentalismos, que también afectan a los musulmanes. El bien de la economía mundial no es suficiente justificación para dejar a pueblos sin hogar. 

sábado, 7 de julio de 2018

Para dar voz a los migrantes

Año 14, número 686
Luis-Fernando Valdés

Hace cinco años, Francisco, recién elegido Papa, nos sorprendió con un viaje a la isla de Lampedusa, icono del drama de los que emigran hacia Europa. Esa visita marcó un aspecto central de su pontificado: la defensa de los migrantes. ¿Qué solución propone el Pontífice?

Rescate en el Mediterráneo. Con frecuencia naufragan
los balseros que van hacia Lamepedusa (Italia).
El Papa alabó la tarea de los rescatistas. (Foto)
1. A cinco años de Lampedusa. Fue el 8 de julio de 2013, a sólo tres meses del inicio de su Pontificado, cuando el Papa visitó la isla italiana de Lampedusa, puerto por donde llegan cada día centenares de balseros a Europa y, a la vez, sitio donde mueren ahogados muchos de ellos.
En aquella ocasión, Francisco expresó que hacía esa visita para “despertar nuestras conciencias, para que lo que ha sucedido no se repita”. Para recordarlo, el reciente 6 de julio, el Papa celebró una Misa en la Basílica de San Pedro, en la que participaron migrantes y socorristas.

2. Una respuesta a medias. En la homilíade esa Misa, el Pontífice recordó que en aquel viaje hace cinco años, él se hizo eco del “perenne llamado a la humana responsabilidad”, tomado de Génesis 4: “¿Dónde está tu hermano?, la voz de su sangre grita hasta mí”. Y lamentó que las respuestas a esta llamada –aun siendo generosas– “no han sido suficientes” y, en consecuencia, “hoy nos encontramos llorando a millares de muertos”.

3. Injusticias contra los migrantes. El Papa denunció también el silencio ante las injusticias que se comenten contra los migrantes. Se trata más bien de muchos silencios: “el silencio del sentido común, el silencio del ‘siempre se ha hecho así`, el silencio del ‘nosotros’ contrapuesto al ‘vosotros’.”
Francisco, una vez más, insistió que los migrantes y los refugiados “son víctimas de esa cultura del descarte”, es decir, de una mentalidad que considera que las personas son seres desechables cuando no se les considera útiles.
También habló de la “hipocresía estéril” de quien no quiere “ensuciarse las manos”, la cual es una “tentación muy frecuente también en nuestros días”, que se traduce en “una cerrazón respecto a quienes tienen derecho, como nosotros, a la seguridad y a una condición de vida digna, y que construye muros ―reales o imaginarios― en vez de puentes”.

4. Una respuesta práctica. El Obispo de Roma repitió su propuesta práctica para ayudar a los migrantes. “Frente a los desafíos migratorios de hoy, la única respuesta sensata es la de la solidaridad y la misericordia”, dijo.
Según el Papa ésta es “una respuesta que no hace demasiados cálculos”, pero exige “una división equitativa de las responsabilidades, un análisis honesto y sincero de las alternativas y una gestión sensata”. 
Se trata de “una política justa es la que se pone al servicio de la persona, de ‘todas’ las personas afectadas; que prevé soluciones adecuadas para garantizar la seguridad, el respeto de los derechos y de la dignidad de todos; que sabe mirar al bien del propio país teniendo en cuenta el de los demás países, en un mundo cada vez más interconectado”.

Epílogo. La voz del Papa, en este mundo globalizado, sigue siendo “la voz de los que no tienen voz” (frase acuñada por Juan Pablo II). La cercanía de Francisco a los migrantes es fundamental, porque los migrantes quedan en “tierra de nadie”: lejos de su patria y sin derechos en un país ajeno. 
Por ahora, la voz del Pontífice es un medio importante para que la opinión pública internacional no deje a los migrantes en el olvido y para que exigir que sean respetados los derechos de quienes quedan al desamparo, lejos de su tierra, lejos de los suyos.


sábado, 30 de junio de 2018

Ecumenismo en tiempos laicos

El Papa Francisco fue invitado por el Consejo Mundial de las Iglesias. En su discurso les dijo:
“No hay excusas: podemos caminar juntos, orar juntos y trabajar juntos”.
(Foto: Vida nueva)
Año 14, número 685
Luis-Fernando Valdés

El Papa visitó Suiza para reunirse con el Consejo Mundial de las Iglesias. ¿De qué sirve que las religiones cristianas dialoguen cuando una gran parte del mundo ya no es creyente?

1. Un encuentro muy singular.El pasado 21 de junio, Francisco viajó a Ginebra para participar en el 70 aniversario de la Fundación del Consejo Mundial de las Iglesias (CMI), al que fue invitado para dar un mensaje para la unidad de los cristianos.
Lo interesante de este evento es quela Iglesia católica no es miembro del CMI, que engloba a 349 Iglesias protestantes, luteranas, anglicanas y ortodoxas de más de 110 países, aunque sí que participa en numerosas comisiones de trabajo desde hace 50 años.

2. “Peregrinaje ecuménico”. Francisco sigue el camino ecuménico, es decir el diálogo entre religiones cristianas, que grandemente impulso Pablo VI y que continuaron Juan Pablo II y Benedicto XVI, para buscar la unidad entre las confesiones que aceptan a Jesús como Dios y Salvador. 
El Papa actual ha recorrido un largo camino para fomentar esta unidad, que incluye la visitas a la ciudad sueca de Lund, para conmemorar el 500 aniversario de la reforma luterana, y la histórica entrevista en Cuba con el Patriarca de Moscú, Kirill, y líder de los cristianos ortodoxos.
Este otro viaje a Suiza fue otro importante hito, que estuvo marcado por un gran signo, pues la reunión se efectuó en Ginebra, donde nació Calvino, uno de los padres de la Reforma protestante del siglo XVI.

3. “Ecumenismo de la sangre”. En el discursoque Francisco dirigió al CMI, el Papa recordó una realidad capital para hablar de unidad entre cristianos de diferentes confesiones: el “ecumenismo de la sangre”, tan mencionado por Juan Pablo II.
En efecto, en muchas ocasiones a lo largo de la historia, los perseguidores del cristianismo han martirizado simultáneamente a creyentes en Cristo de diversas confesiones, y todos ellos murieron por la misma causa: amar a Jesucristo. Esa profesión de fe en Cristo que los llevó a entregar su vida es idéntica en todos ellos, sin importar su confesión.

4. “Caminar juntos”. Desde el comienzo de su pontificado, el Papa Francisco ha buscado la manera de no tener que esperar a que los teólogos encuentren la manera de integrar las diferencias doctrinales entre católicos, reformados, ortodoxos y evangélicos, para poder realizar actividades conjuntas entre las diversas confesiones cristianas.
El Pontífice argentino ha manifestado en diversos momentos que hoy mismo ya podemos empezar a “caminar juntos”. En efecto, ahora mismo los cristianos de las diversas confesiones podemos rezar juntos, hacer tareas caritativas juntos, estudiar juntos, etcétera. 
En este discurso, el Pontífice propuso que vayamos juntos “ha­cia las múl­ti­ples pe­ri­fe­rias exis­ten­cia­les de hoy, para lle­var jun­tos la gra­cia sa­na­do­ra del Evan­ge­lio a la hu­ma­ni­dad que sufre”. E invito a que nos preguntemos “si es­ta­mos ca­mi­nan­do de ver­dad o solo con pa­la­bras, si los her­ma­nos nos im­por­tan de ver­dad y los en­co­men­da­mos al Se­ñor o es­tán le­jos de nuestros intereses reales”.

Epílogo. En un mundo secularizado, hablar de ecumenismo no es algo inútil, sino necesario. Pues el ver que hoy día los creyentes no pelean sino dialogan, rezan unidos y trabajan juntos, es una señal para los demás que las religiones unen y llevan a la paz. 
Los deseos de fraternidad y paz que la Revolución francesa y el marxismo inútilmente quisieron instaurar al margen de la fe hoy pueden ser buscados por la vía religiosa ecuménica ya sin el fantasma de la violencia o el fanatismo.

viernes, 22 de junio de 2018

El sufrimiento de los niños migrantes

Año 14, número 684
Luis-Fernando Valdés

La migración siempre es un drama de personas concretas, como el de la niña hondureña de dos años separada de su madre por agentes de la Patrulla Fronteriza y que se volvió imagen viral. ¿Por qué las políticas migratorias deberían tener en cuenta a los menores y a la unidad de las familias?

El fotoperiodista de Getty Images, John Moore,  captó el miedo
de una niña hondureña de dos años que mira al agente
que ha detenido a su madre. 
(Foto y nota: BBC)
1. El origen: “tolerancia cero”. Desde el inicio de su administración, el Presidente Trump ha tomado medidas muy radicales hacia los migrantes, y el 1 de abril implementó la política llamada “tolerancia cero”, que separa a los hijos menores de sus padres que intentan ingresar ilegalmente en Estados Unidos.
Desde esa fecha, el Departamento de Justicia de EUA trata a los indocumentados que intentan ingresar a territorio estadounidense como autores de un delito por el que deben ser juzgados, lo que implica que pierden la custodia de sus hijos. Según datos del gobierno de EUA unos 2,000 menores han sido separados de sus familiares. (BBC, 21 jun. 2018)

2. Un drama muy duro. En estos pocos meses, muchos niños han estado sufriendo. Basta un breve recorrido por los titulares informativos para ver el gran dolor que esta decisión de Trump ha infligido en personas concretas.
Por ejemplo, el Diario de NY publicó el 19 de junio que “Niños y bebés separados de sus padres llegan a centros en Michigan donde no tienen ni pañales”, y al día siguiente informóque el ex director de Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE por sus siglas en inglés), John Sandweg, afirma que algunos niños separados de sus padres no volverán a verlos. 

3. Trump revocó la medida. Luego de las críticas tanto en Estados Unidos como desde el exterior, el Presidente Trump firmó el pasado día 20 de junio una orden ejecutiva para detener la polémica medida, ante la creciente presión nacional e internacional.
Declaró el mandatario que consideraba “esta orden ejecutiva como muy importante. Se trata de mantener a las familias juntas mientras nos aseguramos de tener una frontera fuerte”. Y añadió: “No me gustaba la imagen de ver a familias siendo separadas”. (BBC, 20 jun. 2018)
La indicación de Trump sólo impide separar a los menores de sus padres, pero sigue vigente la política de enviar a juicio a los migrantes indocumentados, y tampoco resuelve cómo los niños que ya han sido separados de sus padres puedan reunirse de nuevo con ellos.

4. La dignidad humana antes que el populismo. En una reciente entrevista concedida a la agencia norteamericana Reuters, el Papa Francisco se refirió a esta medida de Trump y afirmó que “el populismo no es la respuesta al drama mundial de la emigración”.
Y con motivo de la jornada mundial de los refugiados (20 de junio), el Pontífice explicó en un tuit el fondo de la cuestión: “La dignidad de una persona no depende de que sea ciudadano, migrante o refugiado”. Y añadió que “salvar la vida de quien escapa de la guerra y de la miseria es un acto de humanidad”. (Aleteia, 20 jun. 2018)

Epílogo. La migración es siempre un drama de personas concretas, y en este de caso de niños y sus padres, que salen de sus naciones para huir de la pobreza o de la violencia. Detrás de frases contundentes como “tolerancia cero” o de medidas como el “muro de Trump”, siempre hay mucho sufrimiento de hombres y mujeres con un rostro, poseedores de una dignidad de la que se olvidan los que dictan estas políticas.
Por eso, la opinión pública tanto local como internacional es una gran herramienta para denunciar el sufrimiento de familias separadas a la fuerza y así lograr cambios en las políticas migratorias, como sucedió en este caso concreto, en el que Trump dio marcha atrás.

sábado, 16 de junio de 2018

El otro muro fronterizo

Año 14, número 863
Luis-Fernando Valdés

La clave del problema migratorio es el sufrimiento de personas concretas. Pero en la opinión pública la atención se ha polarizado hacia el “muro” de Trump, que aún no se construye. ¿Cuál es entonces la barrera real que hoy daña a los migrantes?

Imagen virtual del muro de Trump,
signo de falta de solidaridad (Imagen)
1. Los migrantes, ¿enemigos? Una dificultad grande para estudiar el fenómeno de la migración humana se encuentra en el “paradigma” o modo de visualizar a las personas que se ven obligadas a dejar su tierra para buscar nuevas oportunidades en el extranjero.
Para algunos, los que llegan de modo ilegal son “enemigos”, porque se quedarían con los empleos de las personas locales o porque entre ellos llegaría también posibles criminales. En referencia a este segundo supuesto, Trump afirmóel pasado 17 de mayo que “ellos no son personas, son animales” 

2. Hacia una visión fraternal. Con motivo del Segundo Coloquio Santa Sede-México sobre la Migración Internacional, organizado en el marco del 25 aniversario del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre los Estados Unidos Mexicanos y la Santa Sede, el Papa dio un discursoen el que propuso tener una nueva visión de los migrantes (14 junio 2018).
El Pontífice hizo un importante cambio de paradigma, pues explicó que en la cuestión de la migración no están en juego solo “números”, sino “personas”, “con su historia, su cultura, sus sentimientos, sus anhelos…” Esto significa que no se puede hacer generalizaciones sobre los migrantes como si todos fueran malas personas, sino que hay que atender al caso particular de cada uno.
Por eso, insistió el Pontífice que estas personas “son hermanos y hermanas nuestros” y que necesitan una “protección continua”, al margen su status migratorio. Y añadió que “sus derechos fundamentales y su dignidad deben ser protegidos y defendidos”. 

3. El “muro” no material. Con la valentía que lo caracteriza, el Papa Francisco habló directamente del “muro de esa ‘complicidad cómoda y muda’ que agrava la situación de desamparo” de los migrantes.
En efecto, el Obispo de Roma mencionó en su discurso que el fenómeno de la migración actual tiene una “dimensión transnacional”, que supera las posibilidades y los medios de muchos Estados, como el país originario del migrante y las naciones que atraviesa para llegar a su destino final.
Francisco pidió la ayuda de la Comunidad Internacional para que los migrantes sean ayudados “en todas las etapas de la migración”. Y dándoles voz a todos aquellos que tiene que dejar sus lugares de origenl, el Papa pidió a los Estados que tengan el valor de destruir ese muro de indiferencia hacia este problema humanitario.

Epílogo. Mientras persistan las situaciones de pobreza e inseguridad en las naciones menos desarrolladas, el fenómeno de la migración hacia Estados Unidos y Europa nunca va a desaparecer.
Pero el sufrimiento de los migrantes durante sus largo trayectos, en los que encuentran grandes sufrimientos e incluso la muerte, no es un mero “daño colateral” sino el núcleo mismo del fenómeno migratorio. Por eso, ni siquiera a nombre de la seguridad nacional se puede dejar de considerar al migrante como un hermano al que debemos ayudar.