domingo, 31 de diciembre de 2006

Propósitos para el 2007

Luis-Fernando Valdés

Está llegando el fin de año. Muchos se apresuran a hacer las últimas compras para el festejo de esta noche. Otros más se alistan para formular los propósitos para el nuevo periodo del calendario. Mientras los primeros tienen productos para escoger entre el sin fin de ofertas de un supermercado, los segundos quizá suelen batallar más para encontrar unas metas que orienten sus esfuerzos del próximo año. Para ayudar a estos últimos consumidores, hoy les ofrezco un repertorio de propósitos para que elijan el que más se acomode a su jerarquía de valores.
“Propósitos saludables”. Se trata de intentar ganar hábitos que ayuden a mejorar su salud corporal y su condición física. Muy loables. Pero los platillos de nochevieja y el frío de enero no son siempre buenos estímulos para empezar.
“Propósitos estéticos”. Parecidos a los anteriores, estas formulaciones buscan el objetivo de tener una forma corporal atractiva. Se combinan dietas bajas en grasas y asistencia frecuente al gimnasio. A pesar del frío, el deseo de verse bien puede ser un motivo poderoso para poner estas resoluciones en marcha.
Los anteriores son quizá los más frecuentes. Los que se presentan a continuación buscan que ensanchemos nuestras miras y recordemos que también tenemos la responsabilidad de cultivar nuestros aspectos sociales y espirituales.
“Propósitos académicos”. El estudio es la gran oportunidad que tenemos todos de mostrar que valoramos a nuestro País. Cuando un alumno se esfuerza por obtener buenas notas, no sólo gana él, sino que beneficia a toda la Nación, porque sube el nivel intelectual nacional. En sentido estricto, se podría afirmar que, para cada alumno estudiar es una obligación fuerte, de la que tiene que dar cuentas a todos los ciudadanos. Ojalá muchos se planteen ser cumplidos con sus tareas y exámenes.
“Propósitos de honestidad”. Así como hay personas que tienen una salud muy precaria por el tabaquismo, y más que un propósito requieren un tratamiento especial para desarraigar su mal hábito, de igual manera nuestra sociedad mexicana está asfixiada de corrupción, y se requiere de algo más que un deseo genérico. Ojalá este año dejemos de consumir productos piratas, de acortar trámites con sobornos ( “mordidas”), de copiar calificaciones, de ofrecer productos sin calidad.
“Propósitos de paz”. La paz social, que nuestra Patria exige, no surge de frases bonitas ni de discursos vacíos. Esa soñada paz vendrá cuando cada uno la tengamos en nuestras conciencias. Pero nos alimentamos de violencia. ¿Cuántos homicidios vio usted en las películas que vio durante este año que hoy acaba? ¿Cuántas horas de video juegos violentos jugaron sus hijos? Por aquí vendría bien generar algunas metas.
Pero la paz exige un esfuerzo mayor, pues requiere de un proceso de reconciliación. Es decir, que se requiere de que haya uno que pida perdón primero, y que otro también pida disculpas, pues en los grandes y en los pequeños conflictos. Estos son los mejores propósitos: disculparse y aceptar las disculpas de nuestros seres queridos, acabar con los rencores acumulados hacia los vecinos, los amigos y colegas.
La honestidad y la paz son más difíciles que vivir una dieta o levantarse a correr. Si dejar de comer requiere algo más que buena voluntad, evitar la corrupción y la violencia no se puede sin la recurrir a la vida espiritual. Es justo es estos temas, cuando “palpamos” la necesidad de acudir a Dios. Lo invito a volver a Dios, si de él se encuentra lejos: es el mejor de los propósitos, el “espiritual”.

Correo: lfvaldes@gmail.com
http://columnafeyrazon.blogspot.com
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