domingo, 12 de febrero de 2012

Pederastia: “mea culpa” del Vaticano


Año 8, número 353
Luis-Fernando Valdés

La serie de escándalos suscitados por abusos a menores, por parte de algunos clérigos, ha hecho tomar importantes medidas a la Iglesia católica. Hace unos días, se reunieron en Roma obispos de 110 conferencias episcopales y 30 superiores de congregaciones religiosas, para participar en un congreso sobre cómo afrontar los casos de abusos sexuales. ¿Qué podemos esperar de este encuentro, tanto los creyentes como quienes miran con recelo a la Iglesia?

Este evento, titulado “Hacia la curación y la renovación”, organizado por la Universidad Gregoriana de Roma y apoyado activamente por el Vaticano, se llevó a acabo del 6 a 9 de este mes. El Papa escribió a los participantes del congreso sobre cómo afrontar los casos de abusos sexuales y les ha pedido que den prioridad a la atención de las víctimas. [Noticia] [Congreso]


La Santa Sede ha dado un paso muy importante, pues sus altos funcionarios han visto que proteger el buen nombre de la Iglesia (lo cual es justo porque hay muchas personas e instituciones católicas que actúan rectamente, con verdadera santidad) no justificaba que algunos obispos encubrieran a verdaderos criminales.

Marie Collins, víctima de abuso sexual,
dio su testimonio en el Congreso.
También hay otro cambio de enfoque: darle prioridad a la víctimas. Fue impresionante el testimonio la irlandesa Marie Collins, quien contó que, cuando tenía 13 años, un sacerdote abusó de ella mientras estaba ingresada en un hospital. Collins dijo que años más tarde, cuando denunció a un arzobispo lo ocurrido, éste no hizo nada; y que incluso un sacerdote le echó la culpa a ella. Ésta es una actitud que este congreso pretende eliminar. [Video]

Este simposio incluyó una conmovedora “liturgia penitencial” de petición de perdón por los abusos. El Cardenal Marc Ouellet, Prefecto de la Congregación para los Obispos, pidió perdón a Dios y también a las víctimas. Luego reconoció los terribles errores de los obispos que no escucharon a las víctimas. Y dijo que no volverá a ocurrir “nunca más”. Recibieron respuesta de una víctima pocos minutos después, quien pidió ayuda a Dios para aprender a perdonar. [Video]

Durante la liturgia penitencial, el Card. Ouellet
pidió perdón a las víctimas a nombre de la Iglesia.
Al inicio de esta crisis de los casos de pederastia, se enfatizó la lentitud de algunos obispos y superiores para reaccionar y la poca eficacia de las medidas tomadas. Ahora, sería justo afirmar que la Iglesia ha sabido pedir perdón y ha sacado experiencia; y, además, ha establecido sanciones y penas verdaderamente drásticas, para separar al agresor de sus víctimas e impedir su reincidencia, y también ha establecido la obligación de cooperar con las autoridades civiles. [Nota del VIS]

Por todo esto, es de esperar que mejoré la credibilidad de los obispos de la Iglesia, porque la humildad de aceptar los errores y de pedir perdón a las víctimas hace que sea posible empezar a dialogar y volver a confiar en quien reconoce sus errores y da muestras de querer corregirlos.

Muchos creyentes nos habíamos llenado de tristeza y de indignación de que estos tristes crímenes hubieran sido encubiertos, pues buscamos en la Iglesia la gracia de Dios y el buen ejemplo de los cristianos. Y ahora nos llena de alegría este congreso, pues este “mea culpa” es una gran señal de que Dios actúa en su Iglesia y la purifica.

Pero la tarea emprendida por el Papa Benedicto debe continuar. Y el reto actual está en atender mejor a las víctimas, pues muchas de ellas llevan años pidiendo ser escuchadas y ser consoladas. Nos solidarizamos con ellas, nosotros los creyentes que también hemos sufrido con ellos por los delitos de aquellos depredadores.

lfvaldes@gmail.com
http://www.columnafeyrazon.blogspot.com
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