domingo, 11 de diciembre de 2011

Jornada mundial por los cristianos perseguidos


Año 7, número 344
Luis-Fernando Valdés

Un alto funcionario del Vaticano, Mons. Dominique Mamberti, propuso recientemente establecer una “Jornada Mundial contra la persecución y la discriminación de los cristianos”, debido a los ataques que éstos reciben en los lugares donde son minoría (7.XII.11). ¿No resulta paradójico que este fenómeno esté muy extendido en Medio Oriente y, a la vez, lo conozcamos poco en Occidente?

En la sociedad occidental, que tiene raíces creyentes, y en países como el nuestro, de mayoría católica, las noticias sobre persecuciones religiosas pasan casi desapercibidas, pues gozamos de una relativamente amplia libertad de creencias. Pero el recuento de casos de persecución religiosa en 2011 arroja datos duros.

En Paquistán es habitual que una mujer cristiana
sea violada por un hombre musulmán, y luego obligada
a abjurar de la fe, para casarse con el violador.
Mariah Manisha se negó y es considerada
la María Goretti del siglo XXI.
Por citar sólo unos pocos casos, el pasado 7 de diciembre, en Bagdad, un atentado contra un grupo de musulmanes chiítas también tuvo en la mira a varios cristianos [noticia]. El 27 de noviembre, Mariah Manisha, una chica católica de Faisalabad (Pakistán), fue asesinada por negarse a casar con un hombre musulmán que la secuestró [noticia]; Mariah ya es considerada mártir de la fe [nota].

El 11 de octubre, de Galilea a Jafa, hubo frecuentes violaciones de lugares de culto católico y de cementerios, que fueron incendiados y profanados [noticia]. También en Pakistán, se han registrado, en los últimos tres meses, veinticuatro casos de conversión forzada al islam de mujeres cristianas [noticia].

Por todo esto, el Secretario para las Relaciones con los Estados de la Santa Sede, Mons. Mamberti, presentó la iniciativa de una Jornada Mundial por los cristianos perseguidos, ante el 18° Consejo Ministerial de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), que se celebró en Vilnius (Lituania), el 7 de diciembre pasado.

El Arzobispo dijo que “podrían ser más de 200 millones los cristianos de diferentes confesiones que se encuentran en una situación difícil a causa de estructuras legales y culturales que los discriminan”. Indicó que la jornada contra la persecución y discriminación sería “un signo importante de que los gobiernos desean afrontar esta grave cuestión” [discurso completo].

Detrás de esta petición de una “Jornada mundial”, hay repetidos llamamientos de la Santa Sede a la comunidad internacional para proteger a los cristianos perseguidos. Entre otros, el mismo Benedicto XVI, que en su mensaje para la Jornada Mundial de la Paz (1.I.11), denunció que “los cristianos son actualmente el grupo religioso que sufre el mayor número de persecuciones a causa de su fe” [mensaje completo].

Además, el Comité internacional de enlace católico-judío reunido en París (Francia) del 27 de febrero al 2 de marzo pasados, denunció que “en muchas partes del mundo, las minorías, sobre todo las minorías católicas, están discriminadas, amenazadas por restricciones injustas de su libertad religiosa e incluso sujetas a persecución y asesinatos” [noticia].

Ante los frecuentes ataques contra los cristianos y la falta de cobertura informativa, se hace necesario el establecimiento de un día mundial para despertar la conciencia de la opinión pública occidental. Esto promete ser eficaz, como lo han sido el Día Mundial de la Mujer y tantos más. Con independencia de los credos, la libertad religiosa –también la de los cristianos– es un derecho humano, y por tanto, conlleva una responsabilidad para todo ciudadano de informarse y exigir que se cumpla esta garantía individual. Esta nueva Jornada Mundial puede ser un cauce eficaz para mostrar nuestra solidaridad con los perseguidos por causa de su fe.



En este otro blog hay bastantes datos recientes de casos documentados de cristianos perseguidos: http://cristianosperseguidosayeryhoy.blogspot.com/
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