domingo, 20 de marzo de 2011

El “Patio de los gentiles”: diálogo y esperanza


Año 7, número 307
Luis-Fernando Valdés

Lo inimaginable. Francia, cuna de la Ilustración y del laicismo, será la sede de un novedoso diálogo entre creyentes y no creyentes. Además, este evento tendrá lugar en tres lugares “símbolo del espacio laico”, como la sede de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), el Instituto de Francia y la sede principal de la Universidad de la Sorbona de París. ¿Vendrán nuevos tiempos para la tolerancia hacia la religión?

Se trata de un congreso sobre “iluminismo, religión y razón común”, organizado por una nueva estructura Santa Sede llamada “Patio de los gentiles”, que tiene como objetivo fomentar el diálogo entre creyentes y no creyentes. Este nueva oficina vaticana fue presentada el pasado 18 de marzo por el presidente del Pontificio Consejo para la Cultura, el Cardenal Gianfranco Ravasi.

Vista de la página web de
"El Patio de los gentiles" de la Santa Sede
Se trata de una iniciativa de Benedicto XVI. En su discurso del 21 de diciembre de 2009, el Papa recordó que Jesús señaló el “Patio de los gentiles” del Templo de Jerusalén, como un lugar de oración para todos los pueblos (cfr. Isaías 56, 7; Marcos 11, 17). Cristo lo señaló como un lugar al exterior del Templo destinado a los gentiles (o sea, los no judíos) que querían orar allí al único Dios, aunque no podían participar en el misterio, a cuyo servicio estaba dedicado el interior del templo.

“Creo que la Iglesia –añadió el Papa– debería abrir también hoy una especie de ‘Patio de los gentiles’ donde los hombres puedan entrar en contacto de alguna manera con Dios sin conocerlo y antes de que hayan encontrado el acceso a su misterio, a cuyo servicio está la vida interna de la Iglesia”.

Ahora esta iniciativa ya se ha puesto en práctica, con esta nueva dependencia vaticana, y se inaugurará con este congreso en París. En la presentación, el Card. Ravasi señaló luego que “creyentes y no creyentes están en territorios diferentes, pero no se deben encerrar en un aislamiento sacro o laico, ignorándose o lo que es peor lanzándose burlas y acusaciones, como desearían los fundamentalistas de una y otra parte”.

El objetivo no consiste en lograr un concordismo que ponga en el mismo plano la fe y la no creencia, sino tender puentes de diálogo. Mons. Ravasi, afirmó claramente que “no se deben achatar las diferencias, liquidar las concepciones diversas, ignorar las discordancias, pero pensamientos y palabras, obras y decisiones, pueden confrontarse e incluso encontrarse”.

Llama la atención que la Iglesia católica busque un foro laico para expresar sus convicciones: eso significa que puede dar razones serias de su fe, y también eso quiere señalar que todo ser humano siente en su interior un deseo inagotable de Dios. Pero es más llamativo aún que las autoridades académicas francesas consideren a la Iglesia como un interlocutor válido, porque tradicionalmente el laicismo francés sostenía que la religión no tenía nada que ver con la razón.

Esto abre un camino de esperanza para todos aquellos para quienes la religión es algo extraño, para quienes Dios es desconocido y que, a pesar de eso, no quisieran estar simplemente sin Dios, sino acercarse a él al menos como Desconocido.

Y también es la oportunidad para que en nuestro País iniciemos un diálogo serio y continuo en el ámbito académico entre la fe y las ciencias, entre la moral cristiana y la ética laica, entre el humanismo cristiano y el humanismo laico. Es un buen momento para lograr esta reconciliación que la sociedad mexicana está esperando desde hace ¡200 años!

Para saber más visite: http://www.atriumgentium.org 

lfvaldes@gmail.com
http://www.columnafeyrazon.blogspot.com
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