sábado, 26 de julio de 2014

Los últimos cristianos de Irak


Año 10, número 481
Luis-Fernando Valdés

Un potente grupo militar extremista busca imponer el Islam a los cristianos de Mosul (Irak). Ante la amenaza de muerte, la minoría cristiana ha tenido que dejar todo y empezar un éxodo. ¿Qué se puede hacer por ellos?
El grupo radical de insurgentes sunitas (una rama del Islam), llamado “Estado Islámico de Irak y el Levante”, cuyas siglas con ISIL, creó por la fuerza un califato en el norte de Irak y este de Siria. (InfoCatólica, 23 julio 2014)
El ISIL desde hace dos semanas amenazó a los cristianos con la advertencia de que tenía hasta el sábado 26 de julio para convertirse al Islam y pagarles unos impuestos, o bien irse del país. (Asia News, 26 julio 2014)

​La letra "n" en árabe, ¡Todos somos nazarenos!
 Los cristianos en el norte de Iraq sufren una masacre que cada día deja mártires en iglesias y casas que después son saqueadas, quemadas y selladas con una ‘N’ de Nazareno en la puerta. Marcados, humillados, vejados, maltratados y hasta ejecutados, casi 75,000 cristianos, de los 2 millones de habitantes en Mosul, piden respeto a su libertad religiosa. (Aleteia.org, 23 julio 2014)
El reciente 24 de julio, la mezquita de Nabi Yunis, donde se venera al profeta Jonás, en Mosul fue demolida por los milicianos del ISIL. El lugar, que era un símbolo de la ciudad, fue declarado por el ISIL en un “lugar de apostasía y  no de oración”, porque lo frecuentaban “tanto cristianos como musulmanes”. (Vatican Insider, 25 julio 2014)
Tristemente, la reacción de la comunidad internacional ha sido muy tibia. Así lo denunció el Patriarca de Bagdad, Raphael Louis Sarko, en un mensaje del 24 de julio, dirigido al Cardenal Arzobispo de Lyon (Francia), al que además le suplica: “¡No nos olviden!”
Y añade: “El cristianismo oriental no debe desaparecer. Su desaparición es un pecado mortal y una gran pérdida para la Iglesia y la humanidad. Debe sobrevivir o mejor vivir en libertad y dignidad”.
El mismo Papa Francisco, en el Angelus del pasado domingo 20 de julio, explicó que las comunidades cristianas en Mosul y en otras partes de Oriente Medio, “desde el inicio del cristianismo, han vivido con sus conciudadanos, aportando una contribución significativa al bien de la sociedad”.
Y el Pontífice denunció que estos cristianos “hoy son perseguidos. ¡Nuestros hermanos son perseguidos, se les manda fuera, deben dejar sus casas sin tener la posibilidad de llevarse nada! Aseguro a estas familias y a estas personas mi cercanía y mi oración constante”. (VIS, 21 julio 2014)
A esto se añade la petición de los obispos iraquíes, que invitan a “las personas de conciencia en Irak y en todo el mundo” a hacer presión sobre los militantes para que se detenga “la destrucción de las iglesias y de los monasterios, de los manuscritos, de las reliquias y de toda la herencia cristiana, patrimonio iraquí e internacional inestimable”. (InfoCatólica, 23 julio 2014)
Ante la lentitud de la ayuda internacional, ¿qué podemos hacer desde este lado del mundo? Lo primero es pensar que no podemos hacer nada. Esa pasividad es lo que mata. Primero, podemos rezar, y segundo podemos denunciar esta gran tragedia humanitaria.
Podemos hacerlo mediante las redes sociales, a través de los hagstag #quesesepa, #porloscristianosperseguidos, #prayforirak, donde miles de personas están llamadas a dar a conocer lo que ocurre y reclamar una respuesta internacional.
Y esto es un deber cívico de todos, no sólo de los creyentes, porque la solidaridad humana nos obliga a todos a pedir que se tutelen la vida y los derechos humanos de todos los grupos que sufren persecución por causa de sus creencias. Ojalá este día hagamos llegar lejos este mensaje de ayuda por los últimos cristianos que aún quedan en Mosul.

domingo, 20 de julio de 2014

Niños migrantes, ¿drama sin soluciones?

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Año 10, número 480

Luis-Fernando Valdés



México ha abierto sus ojos al drama de los niños migrantes que viajan solos a Estados Unidos para buscar a sus padres. Los gobiernos y las instituciones son rebasados por este problema. ¿Qué se puede hacer?

El Presidente Peña Nieto recibió al Card. Pietro
Parolin, Secretario de Estado del Vaticano.
En esta crisis humanitaria que recientemente ha estado presente en los medios de comunicación, están involucrados México y todos los países centroamericanos, e incluso también la Iglesia porque muchos de los albergues para migrantes en nuestro País son dirigidos por católicos.

Por esa razón, la Secretaría de Relaciones Exteriores organizó el “Coloquio México-Santa Sede sobre Migración Internacional y Desarrollo”, que se llevó a cabo el pasado lunes 14 de julio, y al que asistieron los cancilleres de México, Honduras, Guatemala y El Salvador, así como legisladores, diplomáticos, obispos y académicos.

El ponente principal, invitado por el Canciller José Antonio Meade, fue el Secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, quien en su discurso ofreció los siguientes elementos que permiten encuadrar el problema y perfilar una solución.

1) La dignidad humana de cada migrante. Afirmó el Cardenal que “todo ser humano, por el mismo hecho de ser persona, posee una dignidad tal que merece ser tratada con el máximo respeto”, pues “la dignidad de las personas no procede de su situación económica, de su filiación política, nivel educativo, pertenencia étnica, estatus migratorio o convicción religiosa”.

2) El dolor y el sufrimiento en la raíz de la “movilidad humana”. Parolin dijo que “las causas son siempre las mismas: la violación de los derechos humanos más elementales, la violencia, la falta de seguridad, las guerras, el desempleo y la miseria”.

Explicó que en el intento llegar a una tierra de promisión, “miles de personas deben pasar hambre, humillaciones, vejaciones en su dignidad, a veces hasta torturas y, algunos, morirán solos entre la indiferencia de muchos”.

Y denunció la trata humana, el trabajo en condiciones de semi-esclavitud, los abusos sexuales, las redes de bandas criminales que operan a nivel transnacional y que actúan con impunidad a causa de la corrupción.

3) La apertura de la naciones hacia los migrantes. Mons. Parolin explicó que muchos países están abiertos a recibir capital y tecnología extranjeros, pero rechazan la llegada de persona foráneas, sin caer en cuenta de que, en realidad, “la discriminación, el racismo, el trato vejatorio, las injusticias laborales… ¡no son un buen negocio!”, porque las sociedades que rechazan a los migrantes “demuestran ser muy débiles y poco preparadas para los retos de los decenios venideros”.

4) La necesidad de una nueva cultura. El fenómeno de la migración no puede ser resuelto únicamente con medidas legislativas, y mucho menos sólo con las fuerzas de seguridad. Por eso, el Cardenal propuso que la solución requiere una conversión cultural y social en profundidad que permita pasar de la “cultura de la cerrazón” a una “cultura de la acogida y el encuentro”.

Estas “macro-soluciones” también las podemos implementar cada uno: no ver al migrante como un enemigo, sino como un hermano necesitado; adoptar una nueva mentalidad para convivir con los migrantes como parte de nuestra vida y de nuestra sociedad; no cooperar con los negocios o giros que explotan personas.

Vale la pena fomentar esta nueva mentalidad, ya que la nueva configuración social implica aprender a convivir con los que vienen de fuera e integrarlos a la fuerza productiva y cultural de nuestra Patria.


domingo, 13 de julio de 2014

Papa y abusos sexuales, ¿por qué hasta ahora?


Año 10, número 479
Luis-Fernando Valdés

En una entrañable Misa, el Papa Francisco pidió perdón a seis víctimas de abusos sexuales por parte de sacerdotes. Este símbolo fue acogido favorablemente por la prensa mundial. ¿Por qué hasta ahora?
El Papa pidió perdón a la víctimas de abusos.
El pasado lunes (7 julio), el Santo Padre celebró una Misa en la capilla de Santa Marta a la que asistieron seis personas víctimas de abusos por parte de miembros del clero. El Pontífice mostró su dolor y su solidaridad hacia las víctimas, mientras que reiteró su condena hacia los abusadores. (Homilía íntegra aquí)
La pregunta “¿por qué hasta ahora?” tiene dos sentidos. Por una parte, para muchos parecería que por primera vez la Iglesia pide perdón oficialmente por esas acciones de pedofilia, como si el Vaticano apenas hoy estuviera reconociendo el problema.
La respuesta es que ya Benedicto XVI había pedido perdón públicamente en repetidas ocasiones a las víctimas, y también se reunión con bastantes de ellos con ocasión de sus viajes. Además, el Papa alemán instituyó la “Pontificia Comisión para la protección de Menores”. Ni tampoco se puede olvidar que una de sus primeras medidas como Pontífice fue suspender al Padre Maciel y alejarlo de toda actuación pública.
Y de ahí surge el segundo sentido de la pregunta, que –como un boomerang– se le revierte a muchos medios de comunicación: ¿por qué hasta ahora dan importancia y buena cobertura a la petición de perdón a las víctimas por parte de la Iglesia?
Sin duda en ambos casos, la carismática figura del Papa Jorge Mario Bergoglio ha contribuido mucho para que la Iglesia tenga mayor cobertura de prensa y reciba una trato más favorable por parte de los medios.
Ahora falta que los receptores de la noticias demos un paso más hacia delante. Se trata de ser un público más exigente, para no quedarnos sólo en el “carisma” del Papa, sino en el “mensaje”, en la verdad que desea transmitir mediante su simpatía.
En este caso concreto, el mensaje del Santo Padre confirmó que fue reprobable la actitud de encubrimiento de los culpables por parte de los obispos, y que “no hay lugar en el ministerio de la Iglesia para aquellos que cometen estos abusos”. Y aseguró esto: “me comprometo a no tolerar el daño infligido a un menor por parte de nadie, independientemente de su estado clerical”.
Algunos se han preguntado que sentido tiene un gesto de este tipo, puesto que las víctimas ya sufrieron un daño irreparable. La respuesta del padre jesuita Zollner, alemán, experto en psicología y miembro de la Pontificia Comisión para la protección de Menores, es muy interesante, porque él estuvo presente en el largo encuentro del Papa con dos de las víctimas de origen alemán.
El padre Zollner sostiene que ese encuentro sí representó una mejora para las víctimas. “Yo puedo testimoniar que para ellos ha cambiado algo; ha sido… algo que en el actuar ha transformado también la realidad, su realidad. Porque algunos han expresado también que esto ha significado un cambio de actitud y de sentimiento profundo hacia su historia, que no puede ser desarraigada, no puede ser cancelada, pero que ahora pueden ver con otros ojos, con mayor libertad, con una mayor esperanza”. (News.va, 9 julio 2014)
¿Por qué hasta ahora? También esa pregunta se nos puede aplicar a los demás, que no estamos directamente involucrados en el problema. Primero, si aún no hemos sido solidarios con las víctimas, al menos con nuestras oraciones. Pero también se nos puede dirigir esa interrogación, si aún no hemos querido cambiar y no queremos aceptar que la Iglesia ha aceptado sus errores y ha puesto los medios para proteger a los menores.

domingo, 6 de julio de 2014

Familia: entre la ley y la misericordia


Año 10, número 478
Luis-Fernando Valdés

Mientras la fase final del Mundial acapara las noticias, silenciosamente se están gestando grandes cosas para la visión católica sobre la familia. Ante el extenso panorama de situaciones matrimoniales y familias “irregulares”, ¿cuál será la estrategia del Papa Francisco?
Papa Francisco con unos novios en San Pedro.
La Santa Sede ha recolectado información de las diócesis de todos los continentes sobre la situación real de las familias. Fechado el 24 de junio pasado, la Secretaría del Sínodo de los Obispos presentó esos datos en el ‘documento de trabajo’ (‘instrumentum laboris’, en latín), que se utilizará en las asambleas de obispos de octubre del 2014 y octubre del 2015.
Este documento recoge los resultados de un cuestionario previo de 38 preguntas enviado a todos los obispos del mundo.  Los resultados muestran el descenso de matrimonios en Occidente, la poligamia en África, los matrimonios forzados –de menores de edad e incluso de niños- en el mundo islámico, etc.
Otro problema es el escepticismo de que el compromiso matrimonial pueda durar toda la vida, además de que la falta de empleo y de vivienda dificultan la estabilidad para formar nuevas familias. (abc.es, 26 junio 2014)
Ante esta situación, pocas personas han entendido cuál es la postura del Papa Francisco. Incluso en muchos medios se ha llegado a comentar, como si fuera un hecho, que el Santo Padre va a cambiar la doctrina tradicional.
La postura del Papa Bergoglio es ésta. 1) Francisco desea que se estudien los temas complicados, pero no sólo los de los países europeos. Ya no hay temas tabú, como lo fueron el matrimonio homosexual o el de la comunión eucarística de los divorciados y vueltos a casar.
El pasado 26 de mayo, durante el vuelo de regreso de Tierra Santa, el Papa comentó a los periodistas que “a mí no me ha gustado que tanta gente, incluidos algunos eclesiásticos hayan dicho: ‘Ah, sí, es un Sínodo para dar la comunión a los divorciados’, y se quedasen enganchados en ese punto, como si todo se redujese a una casuística”.
2) No se trata de cambiar la doctrina sino, como indicó el Pontífice, de buscar soluciones, como “estudiar los procedimientos de nulidad matrimonial”, o como “clarificar que los divorciados no están excomulgados aunque tantas veces se les trata como si lo fueran”.
De hecho, el cardenal Lorenzo Baldisseri, secretario general del Sínodo de Obispos, que la asamblea del próximo mes de octubre ni la más amplia en octubre del 2015 van a traer cambios sobre la doctrina del matrimonio.
3) El Papa busca un cambio de actitud de los fieles católicos hacia las personas que viven en situaciones familiares complejas, de manera que estos otros fieles encuentren acogida en la vida de las parroquias.
El próximo Sínodo es una oportunidad grande para entender el “estilo”, el “método” del Papa Francisco, que consiste en abordar sin miedo los temas complicados, con el claro objetivo de una solución que permita a los católicos en dificultades volver a la práctica religiosa.
Este modo de proceder del Papa está muy lejano de los dos extremos: 1) adecuar la doctrina del matrimonio y la familia al modelo sociológico imperante, 2) la indiferencia hacia los que están en situaciones irregulares.
El Papa Francisco mantiene un sano equilibrio entre la doctrina liberadora de Cristo (“lo que Dios unió, que no lo separe el hombre”) y la misericordia divina, que se pone en los hombros a la oveja herida.

domingo, 29 de junio de 2014

“Bullying” mediático a la Iglesia


Año 10, número 477
Luis-Fernando Valdés

Después de haber atribuido a la Iglesia católica irlandesa haber enterrado clandestinamente a unos 800 infantes, la agencia Associated Press (AP) reconoce que hubo exageración en esa noticia. Pero esta retractación contiene algo más que aceptar un error. ¿Qué hay detrás?

Catherine Corless con las supuestas pruebas.
Esta historia comenzó cuando el 3 de junio pasado la AP publicó un reporte de la historiadora Catherine Corless, la cual investigó los sitios de entierro de 796 bebés y niños pequeños, que murieron en el albergue “St. Mary” (Tuam, Irlanda), para madres solteras, entre 1925 y 1961.
Corless afirma que los infantes, en edades entre recién nacidos y ocho años, murieron de malnutrición y enfermedades infecciosas, incluyendo sarampión y tuberculosis, y que fueron sepultados una antigua fosa séptica cercana al albergue que sirvió como fosa común.
Desde el primer momento el Arzobispo de Tuam, Mons. Michael Neary, expresó su preocupación y aceptó que se realizara una investigación gubernamental. Por su parte, la policía nacional de Irlanda indicó a CNN que los restos fueron encontrados en un cementerio en el terreno del albergue, no en una fosa séptica. (ACI/EWTN Noticias, 8 junio 2014)
La noticia no tenía fundamento, pero causó revuelo. No faltaron periodistas que aprovecharon para comparar el albergue para madres solteras de Tuam con el holocausto nazi y las atrocidades cometidas en Ruanda.
Fue muy llamativo que Brendan O’Neill, editor de “Spiked Online”, quien se autodefina como ateo y de izquierda, publicó un editorial el 9 de junio, en el que afirma que la verdad sobre este asunto del albergue “era una historia muy diferente del cuento escaso en hechos y pesado en furia, que ha dado la vuelta al mundo”.
O’Neill criticó que “claramente esto ya no se trata de noticias; no es un anhelo de hechos o verdad lo que elevó los enloquecidos reclamos sobre Tuam a la agenda; en vez de eso,  una mezcla de prejuicio anticatólico, un odio irlandés contra sí mismo, y la sed moderna de historias de horror que envuelven niños convirtió a Tuam en una de las historias peor reportadas del 2014 hasta ahora”.
Este periodista también hacía ver que “la fosa séptica o las tierras del antiguo hogar no han sido excavados. Ningún bebé ha sido ‘encontrado en una fosa séptica’, como el Washington Post, The Guardian y otros han asegurado. La afirmación de que los bebés fueron ‘botados’ en algún tipo de sistema de drenaje es errada también”.
Tuvieron que pasar dos semanas para que la agencia AP reconociera su error públicamente. En una nota fechada el 20 de junio, esta agencia noticiosa acepta que “citó a una investigadora (Catherine Corless) que creía que la mayoría de los restos de los niños fallecidos fueron colocados en un tanque séptico sin uso, la investigadora ha clarificado desde entonces que sin la excavación y el análisis forense, es imposible saber cuántos restos contiene el tanque, si es que hay alguno”. (abcnews.go.com, 20 junio 2014)
¿Qué pensar de este acoso mediático a la Iglesia? La primera respuesta nos la da Shawn Pogatchnik, de AP, quien afirma que este caso nos ofrece un estudio de cómo una exageración puede ser multiplicada por los medios, cuando se maquillan los acontecimientos que por sí solo son insostenibles. (AP, 23 junio 2014)
Y la segunda la ofrece el mismo Brendan O’Neill, que hace ver que se trata de una “insana obsesión” de “rastrillar el pasado de Irlanda”, lo cual “se ha convertido en una suerte de grotesco deporte moral, que provee de patadas a la brigada anti-católica y de combustible para la auto-flagelación histórica”.

sábado, 21 de junio de 2014

El Papa dice “no” a legalizar drogas


Año 10, número 476
Luis-Fernando Valdés

Ante el creciente fenómeno del narcotráfico, el Papa Francisco manifestó con claridad su postura respecto a la legalización de las drogas, como supuesto remedio para detener tráfico de estupefacientes. El Pontífice sostiene rotundamente que no, ni siquiera a las drogas “blandas”. “Simplemente. No a cualquier tipo de droga”
El pasado viernes 20 de junio, el Santo Padre recibió en audiencia a los participantes en la XXXI International Drug Enforcement Conference (‘Conferencia Internacional contra el Narcotráfico’) que se llevó a cabo en Roma del 17 al 19 de este mismo mes.
Francisco agradeció a los participantes su tarea que “enfrenta un problema de nuestra época muy grave y complejo”. Pero el Pontífice no hizo de esta reunión una mera ceremonia protocolaria, sino que aprovechó para denunciar una vez más el gran mal que es el narcotráfico.
 El Papa explicó que el “azote de la droga sigue haciendo estragos con formas y extensión impresionantes, alimentado por un mercado turbio que traspasa las fronteras nacionales y continentales. Así, crece cada vez más el peligro para los jóvenes y adolescentes. Frente a este fenómeno siento la necesidad de expresar mi dolor y mi preocupación”.
Con gran claridad el Santo Padre abordó un tema muy discutido en los últimos años: la posibilidad de legalizar las drogas. Como es sabido, algunos países han legalizado el consumo de estupefacientes, con el supuesto de que las drogas son caras por ser clandestinas, de manera que si se vendieran abiertamente serían baratas y ya no serán un negocio lucrativo.
Papa Bergoglio se expresó así: “Quisiera decirlo claramente, la droga no se vence con la droga. La droga es un mal, y con el mal no puede haber fisuras o compromisos. Pensar que se puede reducir el daño permitiendo el uso de sustancias psicotrópicas a las personas que siguen usando drogas, no resuelve el problema”. (News.va, 20 junio 2014)
Esta postura es una exhortación a no caer en el pragmatismo. La solución a un problema grande nunca puede atropellar la verdad moral, ni pactar con el mal. Además, una “solución rápida” (como legalizar las drogas) no llega al fondo del problema, pues no resuelve los problemas vitales que llevan a las personas a buscar evasiones de este tipo.
El Pontífice también salió al encuentro de otro tema delicado, la legalización sólo de las llamadas “drogas blandas”, como la mariguana, que no son tan dañinas como la cocaína y otras que causan daños irreversibles a la salud.
Dijo que “la legalización, incluso parcial, de las llamadas ‘drogas blandas’, además de ser discutible en términos legislativos, no produce los efectos esperados. Las drogas sustitutivas, por otra parte, no constituyen una terapia suficiente , sino una forma velada de entrega al fenómeno”.
El Papa se apoya en un hecho para afirmar que esta supuesta solución no da resultados: en los países que han legalizado los estupefacientes, no se ha disminuido ni la drogadicción ni el narcotráfico.
Pero Francisco también explicó que “para decir este no, hay que decir sí a la vida, sí al amor, sí a los demás, sí a la educación, sí al deporte, sí al trabajo, sí a más oportunidades de trabajo”.
El problema de la drogadicción no es únicamente una cuestión política. Es una realidad muy compleja, cuyo núcleo es el hombre mismo frente al sentido de su vida. Por eso, no se puede dar una respuesta simplista y pragmática, sino que implica ante todo alejar las drogas de las personas afectadas y  devolverles un nuevo horizonte.

domingo, 15 de junio de 2014

Romper la espiral del odio

Año 10, número 475
Luis-Fernando Valdés

Hay un hecho histórico que no debe silenciarse. El Papa y los líderes de Israel y Palestina se reunieron para rezar por la paz. En los mensajes de esa jornada encontramos las claves de la paz. Veamos.
Histórica foto por la paz, en el Vaticano.

El pasado domingo 8 de junio, el Presidente israelí, Shimon Peres y el Presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abbas, junto con el Patriarca de Constantinopla, acudieron al Vaticano, atendiendo a la invitación del Papa Francisco, que les ofreció su casa para rezar por la paz.

Se trataba de un evento religioso. Los líderes de esas dos naciones en conflicto no se presentaron en Ciudad del Vaticano para realizar negociaciones de paz, sino para rezar cada uno según su credo y pedir al Creador el don de la concordia.

En los jardines vaticanos, se reunieron los cuatro personajes, dirigieron sus plegarias y juntos plantaron un árbol de olivo, cuyas ramas son el símbolo de la paz. En sus discursos podemos ver que hay un deseo auténtico de paz, aunque las negociaciones no alcancen acuerdos por ahora.

El Presidente Peres afirmó que “dos pueblos –los israelíes y los palestinos- desean aún ardientemente la paz. Las lágrimas de las madres y sus hijos están aún impresas en nuestros corazones. Nosotros debemos poner fin a los gritos, a la violencia, al conflicto. Todos nosotros tenemos necesidad de paz. Paz entre iguales”.

Y añadió: “Nosotros todos somos iguales ante el señor. Nosotros somos todos parte de la familia humana. Por ello sin paz nosotros no estamos completos y debemos aún cumplir la misión de la humanidad”.

Después, el Presidente palestino, Mahmud Abbas, rezó así: “Te suplico, Señor, en el nombre de mi pueblo, el pueblo de la palestina –musulmanes, cristianos y samaritanos- que desea ardientemente una paz justa, una vida digna y la libertad, te suplico, Señor, que hagas el futuro de nuestro pueblo próspero y prometedor, con la libertad en un Estado soberano e independiente”.

Por su parte, el Santo Padre en su discurso afirmó que “para conseguir la paz se necesita valor, mucho más que para hacer la guerra. Se necesita valor para decir sí al encuentro y no al enfrentamiento; sí al diálogo y no a la violencia; sí a la negociación y no a la hostilidad; sí al respeto de los pactos y no a las provocaciones; sí a la sinceridad y no al doblez”.

El Papa continuó: “La historia nos enseña que nuestras fuerzas por sí solas no son suficientes. (…) Por eso estamos aquí, porque sabemos y creemos que necesitamos la ayuda de Dios.”

Y en núcleo de su mensaje fue éste: “Hemos escuchado una llamada, y debemos responder: la llamada a romper la espiral del odio y la violencia; a doblegarla con una sola palabra: hermano. Pero para decir esta palabra, todos debemos levantar la mirada al cielo, y reconocernos hijos de un mismo padre”. (News.va, 9 junio 2014)

En estos discursos encontramos las claves de la paz: 1) reconocer que todos somos iguales ante Dios, 2) reconocer que todos formamos una sola familia humana, 3) reconocer que la guerra destruye las familias, especialmente a los hijos, 4) reconocer que dentro las fronteras de un mismo país conviven creyentes de varias religiones, 5) fomentar el diálogo y respetar los acuerdos, 6) aceptar que se requiere la ayuda divina  para poder reconocernos como hermanos y así romper la inercia de la venganza.

Estos principios para alcanzar la paz de las naciones son también una guía poderosa para conseguir la paz en nuestras familias y entre los habitantes de nuestros pueblos. Meditémoslos y  apostemos por la paz.

sábado, 7 de junio de 2014

Una fantasía por la paz


Año 10, número 474
Luis-Fernando Valdés

El reciente viaje del Romano Pontífice a Tierra Santa tenía un objetivo religioso (reunirse con católicos y ortodoxos), pero Francisco tenía además en mente la paz entre judíos y palestinos. ¿Qué hizo el Papa por la anhelada reconciliación?
Abbas, Peres y Francisco rezarán por la paz.
Fotomontaje: Aleteia.org
El Papa Bergoglio tenía en mente relanzar el proceso de paz entre palestinos e israelíes, que se encuentra en punto muerto. En este viaje se cumplió lo que el Primer Ministro Peres le diría al Pontífice: “La paz es cuestión de fantasía e inspiración. Tú tienes estos dos elementos”.
Y sucedió así. La fantasía del Papa para buscar la paz ocurrió en Belén, localidad donde nació Jesucristo. Ahí justo después de finalizar la Misa, el Santo Padre invitó a los líderes de Israel y Palestina a dialogar en el Vaticano.
“En el lugar de nacimiento del Príncipe de la paz, quiero invitarlos, presidente Mahmoud Abbas, junto al presidente Shimon Peres, a unirse en sincera oración a Dios para el don de la paz”, dijo Francisco, que añadió: “Ofrezco mi casa en el Vaticano como el lugar para este encuentro de oración”. (CNN México, 25 mayo 2014)
Pero el Santo Padre no se limitó sólo a ofrecer el Vaticano como sitio de diálogo. También tocó con gran prudencia el núcleo de los malentendidos, y con gran audacia pidió a tanto a palestinos que reconozcan al Estado de Israel, como a los israelitas a que reconozcan el Estado palestino.
El Papa urgió a los líderes de ambas entidades al “reconocimiento de todos a los derechos de los dos Estados de existir y vivir en paz y seguridad dentro de las fronteras internacionalmente reconocidas”. (Ibídem)
Como respuesta a la invitación del Papa tanto el Premier de Israel, como el Presidente de la Autoridad Nacional Palestina, rápidamente accedieron a este encuentro y fijaron como fecha este domingo 8 de junio.
En el vuelo de regreso a Roma, durante la conferencia de prensa en el avión, el Papa explicó el sentido de esta visita. “Será un encuentro de oración, no será para una mediación o buscar soluciones: no. Nos reuniremos a orar, solamente. Y después cada uno se va a casa”. Y añadió: “Yo creo que la oración es importante y orar juntos sin hacer otras discusiones, esto ayuda, ¿no?” (EFE, 4 junio 2014)
El programa que se llevará a cabo por la tarde de este domingo, según explicó el vocero del Vaticano, el P. Lombardi, no se trata de una celebración interreligiosa debido a que cristianos, judíos y musulmanes “no tienen una liturgia común”.
El Papa junto el Patriarca Ortodoxo y los líderes judío y palestino se reunirán en los jardines vaticanos. Cada uno de los cuatros formulará una oración pidiendo la paz. Y con un gesto de paz, todos se darán la mano y después el Papa los acompañará a plantar un olivo, símbolo de la paz. (Aleteia.org, 6 junio 2014)
Este encuentro histórico de dos pueblos en conflicto desde 1946, parece un sueño. Fue la “fantasía” del Papa Francisco, que no ha tenido miedo de poner el elemento religioso, sobrenatural, de la oración como primer paso para la paz.
Con gran visión, el Santo Padre nos enseña que la profundas diferencias de las tres grandes religiones monoteístas no son obstáculos para convivir, para aceptarnos mutuamente, y para rezar uno junto al otro, aunque recemos de modo diverso y sin la pretensión de mezclar las religiones.
Francisco en gran continuidad con sus predecesores, especialmente con Juan XXII (y su encíclica “Pacem in terris”, 11 abril 1963) y Juan Pablo II, peregrino de la paz, inaugura una nueva vía, un nuevo modelo, para buscar la concordia: que los beligerantes recen juntos. ¡Gran fantasía!… que ahora ya es real.