domingo, 19 de junio de 2011

La ciencia políticamente incorrecta

Año 7, número 320
Luis-Fernando Valdés

En días recientes, en la sede de las Naciones Unidas (Nueva York), se han caldeado las discusiones sobre la “identidad de género”, previas a la reunión de la Asamblea General el próximo otoño. Pero un informe ha sugerido un nuevo elemento a considerar como punto central: que el género se fundamenta en la biología del hombre y de la mujer. ¿Se trata de un dato científico o de homofobia? ¿la ciencia es homofóbica?

Sede de las Naciones Unidas, en Nueva York
Lauren Funk, asociada de “Catholic Family & Human Rights Institute”, organismo que observa permanentemente las discusiones de la ONU sobre familia y derechos humanos, publicó la noticia de que los delegados de la ONU están recibiendo copias de nueva investigación que afirma que el género se fundamenta en los datos de la biología (www.c-fam.org, del 17.VI.2011) [ver artículo].

El documento titulado “La psicopatología de la cirugía de reasignación de sexo” es un artículo redactado por Richard Fiztgibbons, Phillip Sutton y Dale O’Leary. Este trabajo cuestiona las implicaciones médicas y éticas de la práctica de cirugías de cambio de sexo.

Funk explica que los autores abordan este asunto desde la perspectiva médico-biológica, según la cual el género es una cuestión de composición genética, y explican que “la identidad sexual está escrita en cada célula del cuerpo y puede determinarse mediante exámenes de ADN. No puede ser modificada”. 

Los autores sostienen que el sexo biológico no puede cambiarse y rechazan que sean distintos el “género” como concepto y el sexo biológico de cada persona. Y, apoyados en el trabajo del psicoanalista Charles Socarides, explican que “no hay evidencias de que la confusión de la identidad de género (identidad contraria a la estructura anatómica) sea congénita”.

El artículo da un primer argumento. Reconoce que existen anomalías genéticas que pueden provocar discordancias entre el sexo genético, la receptividad hormonal y los órganos sexuales. Pero observa que quienes solicitan la cirugía de cambio de sexo son casi siempre hombres y mujeres genéticamente normales con órganos sexuales y reproductivos intactos y niveles hormonales adecuados para su sexo.

Segundo. “Cuando un adulto que es normal, tanto en su aspecto exterior como en sus funciones, cree que hay algo feo o defectuoso en su apariencia que necesita ser modificado, es evidente que existe un problema psicológico de cierta importancia”, explica el informe.

Tercera argumentación. Los individuos que afirman que tienen una “identidad de género” contraria a su estructura anatómica y biológica no pueden resolver sus problemas personales y psicológicos, mediante la cirugía de reasignación de sexo. Este tipo de personas suelen padecer de problemas psicológicos más serios, como depresión, ansiedad severa, narcisismo, etc., los cuales se deben a experiencias negativas o a abusos, pero no a que estas personas hayan nacido en el “cuerpo equivocado”.

Este tipo de estudios son importantes, porque muestran que las teorías que justifican la “identidad de género” como una decisión personal o como un “constructo social”, prescindiendo de la parte biológica del individuo, no son compatibles con los datos de la biología.

Sin embargo, la constante lluvia ideológica hace pasar por “homofóbicos” a quienes se limitan a exponer los datos que aporta la ciencia. Pero, ¿por qué es políticamente incorrecto afirmar que los genes de la identidad sexual están en cada célula del individuo? ¿Por qué es una falta de respeto afirmar que un problema psicológico no se puede resolver mediante una cirugía?

lfvaldes@gmail.com
http://www.columnafeyrazon.blogspot.com
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