domingo, 5 de junio de 2011

Beato Palafox: sociedad y religión reunidas

Año 7, número 318

Luis-Fernando Valdés


Hoy domingo, en Osma de Soria (España), será beatificado el venerable Juan de Palafox y Mendoza (1600-1659). A la ceremonia asistirán cardenales, obispos, sacerdotes y fieles, junto con gobernadores, alcaldes y diputados. ¿Qué significado civil encierra este acontecimiento religioso?



Retrato del nuevo Beato (s. XVI)
A las 10:00 hrs de España (3:00 locales), el Card. Angelo Amato leerá la Carta de Benedicto XVI, por la cual se declara beato al Obispo Palafox. De esta manera la Iglesia reconoce la santidad de vida, el ejemplo y las virtudes de este extraordinario personaje del s. XVII.


Al evento asistirán cardenales de la Curia romana, obispos españoles y mexicanos, y fieles de ambos países; también acudirán personajes de la vida política de los dos países. Varios ellos están relacionados con los lugares donde nació, vivió y murió Palafox, como los gobernadores de Castilla León, Navarra y Soria; los alcaldes de Fitero, Osma, Soria y Pamplona, y también algunos diputados poblanos.


¿Por qué acuden juntos políticos y eclesiásticos? En primer lugar, porque Palafox y Mendoza fue tanto clérigo como político. Por la estructura social de su época, era posible ser sacerdote y tener cargos públicos, aunque muy pocos de los que detentaron ambas dignidades fueron capaces de armonizarlas y de vivir ejemplarmente.


Este gran obispo supo “dar a Dios lo que es Dios, y al César lo que es del César” (Lucas 20, 25). Profundamente metido en la vida espiritual, Palafox supo cumplir con exactitud sus deberes como Visitador y luego como Virrey de la Nueva España. Más tarde, con un exquisito sentido de lo humano, supo ser un solícito Pastor de su diócesis.


Porque tenía una visión cristiana de la vida, entendió que todos los saberes y todas las artes son un camino para un encuentro con el único Dios, vivo y verdadero. Por eso, fundó una biblioteca (hoy llamada “palafoxiana”), a la que dotó de más de 5 mil libros de todos los saberes de la época; además, él mismo fue un gran escritor: sus obras llenan 15 tomos. Impulsó la construcción de la Catedral de Puebla; y durante su obispado, Puebla se convirtió en el centro musical de la Nueva España.


El nuevo Beato encarna el ideal cristiano de armonizar en su vida lo humano con lo divino. Logró reflejar a Cristo, que es hombre perfecto y Dios perfecto: Palafox cultivó los saberes, las artes y la política; y, a la vez, fue un hombre de Dios: un místico y un apóstol de los indígenas, a los que defendió de que no fueran convertidos al cristianismo por la fuerza.


Así, la vida y las obras de este obispo angelopolitano fueron capaces de reunir en una gran síntesis la fe y la cuestión social. Y esto tiene un significado muy actual, porque nuestra sociedad no ha sido capaz de volver a armonizar este binomio, desde la ruptura producida en la Reforma.


Logotipo de la Beatificación
Pero no se trata de volver a la época virreinal, sino sólo de retomar su intuición: que el cristianismo conlleva una visión del mundo en la que las expresiones de la cultura (literatura, artes, arquitectura, etc.), de las ciencias y de la vida civil (política, economía), pueden encontrar en el cristianismo una gran fuente de inspiración, porque éste ofrece un modelo muy acabado y optimista del ser humano.


La vida de este gran hombre es la prueba de que sí es posible la armonía de la religión y de la vida pública. Y, por eso, entendemos porqué la ceremonia Beatificación de Juan de Palafox va a reunir a los protagonistas de la sociedad civil con los personajes de la religión católica.


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