domingo, 11 de octubre de 2015

Explosiones contra la paz

Año 11, número 544
Luis-Fernando Valdés

Días de contrastes. Un grupo de activistas tunecinos recibe el Premio Nobel de la paz y horas después, un par de explosiones acaban en Turquía con  la vida de quienes se manifestaban a favor de la paz. ¿Qué hace falta para que llegue de verdad la concordia?


Los integrantes del Cuarteto tunecino,
 ganadores del Premio Nobel de la paz 2015.
1) La Academia Sueca otorgó el galardón de la paz al llamado “Cuarteto de Diálogo Nacional Tunecino” por su decisiva contribución a crear una democracia plural en Túnez, el pasado 9 octubre.
El Cuarteto Nacional de Diálogo está conformado por el Sindicato General de Trabajo de Túnez (UGTT por sus siglas en francés), la Confederación de Industria, Comercio y Artesanías (UTICA), la Liga de Derechos Humanos de Túnez (LTDH) y la Orden de Abogados de Túnez.
El comité con sede en Oslo quiso reconocer a esta organización que "estableció un proceso político pacífico y alternativo en un momento que el país estaba al borde de la guerra civil".  Así, el Cuarteto se convirtió en un "instrumento para posibilitar que Túnez, en el espacio de unos años, estableciera un sistema constitucional de gobierno garantizando los derechos fundamentales de toda la población, sin importar el género, las convicciones políticas o creencias religiosas". (La Nación, 9 octubre 2015)
En efecto, la Revolución tunecina, conocida  también como la Revolución de los Jazmines se inició como una serie de protestas demócratas, con gran presencia de jóvenes.  Fue en ese momento cuando se originó el Cuarteto, con la idea de acercar las partes y destrabar el proceso iniciado a principios de 2011. Así cambió pacíficamente el régimen de Túnez, a diferencia del resto de los países de la “Primavera árabe”.

2) Sólo un día después, también en Oriente medio, un ataque con dos bombas dejó 86 muertos y 186 heridos en Ankara, capital de Turquía. El ataque fue dirigido contra los manifestantes que pedían mayor democracia y el fin de la violencia entre los rebeldes kurdos y las fuerzas de seguridad turcas.
El primer ministro Ahmet Davutoglu dijo que el Estado Islámico, militantes kurdos o de extrema izquierda podrían haber perpetrado el ataque. Había fuertes indicios de que dos suicidas con bomba serían los responsables. En julio pasado, también en Turquía cerca de la frontera con Siria, otro atentado del Estado Islámico había acabado con al vida de 33 personas. (Milenio, 10 octubre 2015)

3) Las negociaciones por la paz son un paso esencial para resolver los conflictos bélicos a lo largo de la geografía mundial. Sin embargo, la realidad nos ha mostrado que suelen ser procesos largos y no siempre eficientes.
Esto nos lleva a preguntarnos si la verdadera solución para que venga la paz reside en la mera negociación o en un mero equilibrio de poderes (y de capacidad bélica), ya que la sola estrategia geopolítica no ha sido suficiente para recobrar la concordia.

4) ¿Qué más hace falta? La paz tiene su origen en el corazón de cada persona, tanto gobernantes como súbditos. Hace falta que cada uno tome conciencia de su propia fragilidad y de su proclividad al mal. Se entenderá entonces que “el cuidado por la paz reclama de cada uno constante dominio de sí mismo y vigilancia por parte de la autoridad legítima” (cfr. Gaudium et spes, 72).
Hace falta la fe, pues como explica el Papa Francisco, es importante para la paz acudir a la experiencia religiosa, que “va más allá de la razón humana, pero también tiene un significado que puede enriquecer a los que no creen e invita a la razón a ampliar sus perspectivas” (Evangelii Gaudium, 238).


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