sábado, 30 de agosto de 2014

Las dos caras de Asia


Año 10, número 486
Luis-Fernando Valdés

Asia es el continente con menos cristianos. En Medio Oriente, los creyentes son perseguidos y, en Extremo oriente, Cristo casi no es conocido. Ante este panorama, ¿qué actitud tiene el Papa Francisco?
El Papa saluda al Cardenal de Hong Kong (China).

Hay un aspecto menos conocido del Pontífice argentino. Se trata de su sueño juvenil de llevar el Evangelio a los países asiáticos. En su momento, no pudo realizarlo por su salud pues había perdido una parte del pulmón derecho.
Sin embargo, este afán misionero nunca desapareció del corazón de Jorge Mario Bergoglio, y hoy como Romano Pontífice desde el Vaticano quiere poner en práctica ese deseo, pero con un gran realismo porque la actitud hacia el Cristianismo en unas naciones asiáticas es favorable y, en otros, adversa.
1) Viajes a las naciones donde hay más católicos. El Obispo de Roma acaba de realizar su tercer viaje apostólico internacional a Corea del Sur. Se reunió con un millón de personas,  tuvo grandes gestos de cercanía y consiguió dar un gran impulso a la Iglesia Católica en esa nación.
Para enero, el Papa tiene programado otro viaje a dos naciones de Asia. Visitará Sri Lanka, que puede representar para la Iglesia un puerta hacia la India, porque en esta isla conviven los cristianos (7.5%) con una mayoría budista (69%).
También el Pontífice estará en las Filipinas, donde los católicos suman el 80 por ciento. El reto aquí es confirmar en la fe a los católicos filipinos que, junto con los cristianos evangélicos, son todavía un bastión donde el modelo de familia cristiana sigue vigente y donde los valores del Evangelio se notan en la vida pública.
2) Defender a los cristianos perseguidos en Medio Oriente. Ya hemos reseñado la tragedia de los cristianos en Mosul y todo el norte de Irak, donde los creyentes han sido expulsados de sus casas y muchos de ellos han sido cruelmente ejecutados. [Aquí, aquí y acá]
El Papa Francisco en estas últimas semanas ha manifestado su dolor al tener noticia de cristianos crucificados, ha pedido que cese la persecución, ha instado a la comunidad internacional a intervenir y ha enviado a un representante pontificio para que en su nombre consuele a las víctimas. Incluso, en la conferencia de prensa en el avión de regreso de Corea, manifestó su intención de visitar a los cristianos de Irak.
3) Tender puentes con China. La clave del problema consiste en que el gobierno chino ve a la Iglesia como un país extranjero que quiere tener injerencia dentro de China. Por eso, este gobierno ha forzado la creación de una “Iglesia nacional china”, creando un cisma ‘de facto’.
Recientemente China tuvo un gesto hacia la Santa Sede, pues autorizó que el avión que llevaba al Pontífice hacia Corea sobrevolara territorio chino. Es la primera vez que un Papa recibe autorización de cruzar el espacio aéreo de esta potencia asiática.
Por su parte, el mensaje de Su Santidad fue contundente, pues dijo claramente que las intenciones de la Iglesia no son de interferir en la cultura nacional china. Afirmó que los “cristianos no vienen como conquistadores, no vienen a quitarnos nuestra identidad [asiática]: nos traen la suya, pero quieren caminar con nosotros”. (Discurso en Corea, 17 agosto 2014)
Los sueños misioneros del Papa jesuita no tienen ningún deseo de colonizar u occidentalizar a los asiáticos, sino de compartirles la vida y el mensaje de Jesús de Nazaret, con un gran respeto hacia esas culturas locales.
Asia tiene dos caras hacia el cristianismo: la ignorancia o la beligerancia. Francisco lo sabe y está tendiendo puentes de amistad, por una parte, y enviando mensajes de solidaridad hacia los perseguidos, por otra. Dos caras, dos oportunidades.
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