viernes, 27 de mayo de 2016

A pesar del fundamentalismo, necesitamos religiones

Año 12, número 577
Luis-Fernando Valdés

¿Las religiones conllevan violencia? Dos grandes líderes religiosos mundiales, el Papa y el Imán de El Cairo se reunieron en Roma, y este encuentro puede liberar a las religiones de ese estigma.



"El encuento fue el mensaje", dijo el Papa al
terminar el encuentro con el Imán de Al Alhazr.

Foto: EFE /La Nación
1. Violencia y religión. La idea de que las religiones son causa de violencia no es gratuita. Además de las Cruzadas contra los musulmanes, Europa se cubrió de sangre también por las guerras entre católicos y protestantes. Y, en nuestra época, desafortunadamente son frecuentes las noticias de atentados terroristas perpetrados por grupos islamistas.

Sin embargo, aunque están asociados el fundamentalismo religioso y la violencia, ¿cuál es la verdadera causa de la violencia religiosa: las religiones mismas o algunos de sus seguidores? Esta es la pregunta que salva la cuestión.



2. Encuentro histórico. El gran imán de la universidad de El Cairo Al Azhar, Ahmed Al Tayeb, visitó al Papa Francisco, en el Vaticano el pasado 24 de mayo. Fue la primera reunión del actual máximo líder del catolicismo con el máximo líder del islam sunnita, confesión que profesa el 85% de los musulmanes (el 22% son chiitas).

Así se normalizaron las relaciones entre la Santa Sede y la universidad al-Azhar, rotas desde el 20 de enero de 2011, por los representantes islámicos, como protesta por una denuncia del entonces Papa Benedicto XVI sobre la persecución de cristianos en Egipto. (cronicajalisco.com, 24 mayo 2016)



3. El Islam y el terrorismo. Con motivo de esta reunión, Ahmed Al Tayeb, pidió al mundo unirse y cerrar filas contra el terrorismo. El gran imán subrayó que el islam “no tiene nada que ver” con el terrorismo y que aquellos que matan a los cristianos y a los musulmanes de Oriente “no han entendido los textos” de dicha religión, “ya sea intencionalmente o por negligencia”.

Explicó que “la cuestión no debe presentarse como una persecución contra los cristianos en Oriente; al contrario, hay más víctimas musulmanas que cristianas”. Y continuó: “No podemos culpar a las religiones a causa de las desviaciones de algunos de sus seguidores, ya que en todas las religiones hay una facción desviada que ha levantado el estandarte de la religión para matar en su nombre”. (www.peru21.pe, 24 mayo 2016)



4. Las religiones, hoy más necesarias que nunca. Al día siguiente, un protagonista del encuentro de Papa y el Imán, el Card. Jean Louis Taurán, presidente del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso, comentó que en el contexto de terrorismo fundamentalista actual, la religión “forma parte de la solución” porque no se puede entender el mundo sin tener en cuenta la fe. (diariovasco, 24 mayo 2016)

Por su parte, en una entrevista a Radio Vaticana, el Imán Ahmed Al Tayeb, explicó que , para que superar esta crisis de violencia es necesaria una “una nueva orientación hacia la misericordia y la paz”, que se consigue mediante las religiones.

Y comentó que “el hombre sin religión es un peligro para su semejante”, y que “la gente ahora, en este siglo XXI, ha comenzado a mirar a su alrededor y a buscar guías [religiosos] inteligentes que puedan llevarla por el camino adecuado” hacia la paz. (aleteia.org, 24 mayo 2016)



Hay que admitir que el hecho de que los grandes líderes del cristianismo y del islam se hayan reunido es una señal de que hoy día no existe una guerra entre esas religiones, aunque los terroristas islámicos quieran aparentarlo. Son sujetos concretos los que se valen de la religión para justificar su conducta violenta. Por eso, no hace falta suprimir las religiones para que venga la paz.



sábado, 21 de mayo de 2016

Matrimonio igualitario


Año 12, número 576
Luis-Fernando Valdés

En Italia y en México, el matrimonio entre personas del mismo sexo se abrió paso en las cámaras legislativas. La ONU celebró “con beneplácito” la medida tomada en México (un.org), y el Primer ministro italiano considero que era “un día de fiesta”. ¿Es correcto disentir de esto?

El Primer Ministro italiano, Matteo Renzi, celebró como "paso adelante" la ley de Uniones civiles. ¿En realidad es un avance a favor de la familia?
Foto: askanews.it

1. Los hechos. El presidente de México, Enrique Peña Nieto propuso, el pasado martes 17 de mayo, reformar al artículo 4 de la Constitución para reconocer como un derecho el matrimonio igualitario, sin importar la orientación sexual y sin discriminación. (El Financiero, 17 mayo 2016)
En Italia, el 11 de mayo pasado, la Cámara de Diputados –después de 30 años de disputa y entre una gran polémica de los partidos políticos– aprobó la ley de uniones civiles para personas del mismo sexo, que ‘de facto’ abre las puertas para la adopción gay. (La Repubblica, 11 mayo 2016)

2. Las reacciones. Dado que estas medidas afectan, respectivamente, la naturaleza del matrimonio y la familia y de la identidad sexual, las respuestas no se hicieron esperar, pues lo que está en juego es la base misma de la sociedad.
La Conferencia del Episcopado Mexicano publicó un comunicado en el que, aunque reconoce que “la gran diversidad de situaciones familiares que pueden brindar cierta estabilidad”, afirma claramente que “no existe ningún fundamento para asimilar o establecer analogías, ni siquiera remotas, entre las uniones homosexuales y el designio de Dios sobre el matrimonio y la familia”. (CEM, 17 mayo 2016)
En Roma, el secretario de la Conferencia Episcopal Italiana, monseñor Nunzio Galantino, afirmó que “vivimos una derrota de todos”. Y el Papa, en entrevistado por periódico católico francés “La croix” señaló que los funcionarios católicos no deberían estar obligados a celebrar uniones civiles de personas del mismo sexo”.
“Una vez que se aprueba una ley, el Estado debería ser respetuoso de las conciencias. La objeción de conciencia debe ser posible en todas las jurisdicciones legales, porque es un derecho humano”, señalo Francisco. (Clarín, 11 mayo y 17 mayo 2016)

3. ¿Discriminación? Parecería que es una discriminación hacia las personas homosexuales pensar que la familia tiene un modelo natural, pero no es así. Se trata solamente de proteger la verdadera naturaleza de la institución que está en la base de la sociedad.
En el tradicional Desayuno Nacional de Oración, realizado recientemente en Washington (EUA), en el que se reúnen diversos líderes del país para tratar diversos temas de gran importancia, el ponente principal fue el Card. Robert Sarah, Prefecto del Culto Divino.
En su intervención el cardenal, explicó las consecuencias de la ruptura de las relaciones fundamentales en la vida de la persona, que se da cuando viene la separación, el divorcio o las imposiciones distorsionadas de la familia como la convivencia y las uniones del mismo sexo.
El purpurado explicó que el resultado de ese rompimiento es “una herida profunda” en las personas, porque que cierra su afectividad “al amor que se dona hasta la muerte” y eso puede llevar “al cinismo y a la desesperanza”.
Estas situaciones, continuó el Card. Sarah, “dañan a los niños pequeños al infligirles una duda existencial profunda sobre el amor. Son un escándalo y un obstáculo que hace que los más vulnerables no crean en tal amor”. (Aciprensa, 18 mayo 2016)

Aunque es muy importante respetar la libertad y la diversidad sexual, equiparar legalmente cualquier unión al matrimonio no es la vía. Pero queda pendiente una tarea: ayudar a los matrimonios heterosexuales a vivir en armonía para que realmente vivan el amor para siempre.

sábado, 14 de mayo de 2016

Ordenación de diaconisas, ¿ya se puede?


Año 12, número 575
Luis-Fernando Valdés

El Papa, ante unas 900 superioras de congregaciones religiosas, aceptó la propuesta de estudiar el tema de las diaconisas en la Iglesia Católica. Algunos medios publicaron que el Pontífice “abría la puerta” para ordenar mujeres. Pero ¿qué dijo realmente Francisco? 


El Papa durante la reunión con Superioras.
1. El hecho y su contexto. El pasado 12 de mayo, el Pontífice tuvo un encuentro con las superioras de las congregaciones religiosas donde se habló del papel de la mujer en la Iglesia. En el diálogo, le preguntaron qué impedía incluir a las mujeres en el diaconado permanente, y por qué no constituir una comisión oficial para estudiar el tema. (vatican.va, 12 mayo 2016)
En su respuesta, el Papa recordó que en su momento ese tema le había interesado, y que había hablado con un teólogo sirio, “un buen profesor, sabio y erudito”, y éste le había explicado que los tiempos primitivos hubo diaconisas, pero que no quedaba claro si habían recibido la ordenación o no, ni cuál era su función.
Y, con mucha humildad, el Pontífice contestó que le pediría a la Congregación para la Doctrina de la Fe que lo pusieran al día sobre los estudios sobre este tema, porque la respuesta que daba en ese momento se basaba sólo en lo que le había escuchado a ese profesor.
Pero hubo reacciones desmedidas, como la de la religiosa Christine Schenck, quien durante años fue la directora ejecutiva de FutureChurch. “Estoy extasiada”, dijo la hermana. “Estaba orando dándole gracias a Dios” (por la supuesta apertura). (NY Times, 13 mayo 2016)

2. El problema de fondo. ¿Por qué este tema de las diaconisas cobró tanto furor? Porque se trata del tema del papel de las mujeres en la Iglesia. Está muy claro que en el sacerdocio católico no hay lugar para las mujeres, porque en la Eucaristía el sacerdote hace las veces de Cristo que fue varón. Pero, como en el diaconado se ejercitan funciones que no implican hacer esas veces, ¿por qué no ordenar diaconisas?
Es una cuestión que el Papa abordó en esa misma reunión. Dijo que el feminismo es una tentación cuando se habla del rol femenino en el catolicismo. Afirmó que “el papel de la mujer en la Iglesia no es un feminismo, ¡es un derecho!”.
El Pontífice detalló que “es un derecho de las bautizadas, con los carismas y dones que el Espíritu le ha dado”. Y advirtió que “no hay que caer en el feminismo, porque esto reduciría la importancia de una mujer”.

3. Diaconado y participación en la Iglesia. También ese evento, el Obispo de Roma explicó con fuerza que, para participar en la vida de la Iglesia, no hace falta que una persona sea ordenada de diácono.
El Papa afirmó que reducir la participación de los fieles laicos al diaconado sería caer en la tentación del “clericalismo”. Explicó que “el clericalismo es un comportamiento negativo”, pues resulta “más comodo” para el sacerdote clericalizar al laico, y al laico dejarse clericalizar.
Y el Pontífice contó varias experiencias suyas en Buenos Aires, como aquella de “un buen párroco, que viene y me dice: ‘Sabe, tengo un laico muy bueno en la parroquia: hace esto y aquello, sabe organizar … es un hombre valioso… ¿lo hacemos diácono?’, o sea, ¿lo clericalizamos?”. “¡No! Deja que siga de laico, no lo hagas diácono”.

La noticia de que el Papa abrió la puerta para la ordenación diaconal de mujeres no refleja lo que en realidad ocurrió en esa audiencia. El Pontífice simplemente dijo que se podía estudiar el rol de las diaconisas en la antigüedad, pero dejó muy claro que ordenar diaconisas no es la vía para resaltar el rol de las mujeres ni de los varones laicos en la Iglesia.

viernes, 6 de mayo de 2016

La indiferencia y su remedio


Año 12, número 574
Luis-Fernando Valdés

Imágenes de niños y adultos sufriendo han llenado las portadas de los medios, en las últimas semanas. Esto es un desafío para nuestra sociedad de “bienestar social”, que rápidamente se olvida del sufrimiento de esas persona. ¿Qué nos podrá sacar de esta indiferencia?

En la Vigilia "para enjugar las lágrimas", Giovanna y Domenico
contaron al Papa que su hijo mayor se suicidó cuando tenía 15 años. Ella explicó que "en ese terrible momento solo tenía a Dios".
(Foto y nota: aciprensa.com)
 





1. La indiferencia, mal de nuestros días. La globalización de la información nos trae cada día centenares de rostros llenos de dolor. Son las noticias de tragedias que ocurren en los cinco continentes: víctimas de guerra, del terrorismo, del secuestro, de la migración, de las hambrunas, de los terremotos, etc. Y quizá por eso, ya nos acostumbramos a ver rostros con lágrimas, y peor aún, su dolor ya nos resulta indiferente.

2. Una Vigilia por los que sufren. Pensando en tantas personas que experimentan el dolor en sus vidas, el pasado 5 de mayo, el Papa presidió, en la Basílica de San Pedro, la Vigilia de oración para todos aquellos que tienen necesidad de consuelo.
Francisco atendió a los relatos de tres grupos de personas que habían sufrido en el pasado. Entre ellos estaba la familia Pellegrino, afectada por el suicidio de un hijo; un periodista católico de Pakistán que se vio obligado a huir de su país para asegurar la vida de su familia; y unos hermanos que perdieron el sentido de la vida en su juventud. (La Hora, Ecuador, 5 mayo 2016)

3. Lágrimas. El Pontífice argentino los abrazó a todos ellos, tras escuchar sus historias. Y en su homilía recordó “cuántas lágrimas se derraman a cada momento en el mundo; cada una distinta de las otras; y juntas forman como un océano de desolación, que implora piedad, compasión, consuelo.”
El Papa denunció el dolor provocado por la maldad de otras personas. Dijo que “las lágrimas más amargas son las provocadas por la maldad humana: las lágrimas de aquel a quien le han arrebatado violentamente a un ser querido; lágrimas de abuelos, de madres y padres, de niños...”.

4. Sentido religioso del dolor. Pero el Papa Francisco no pretendía hacer un mero análisis sociológico o psicológico del sufrimiento humano. Más bien su claro objetivo era dar una esperanza bien fundada a todas esas víctimas del dolor y la tragedia, y explicó que ese consuelo se encuentra en el llanto de Jesucristo.
El Santo Padre dijo que en el sufrimiento no estamos solos, porque “Jesús sabe lo que significa llorar por la pérdida de un ser querido”, como su amigo Lázaro de Betania. “Jesús se une al dolor de sus amigos compartiendo su desconsuelo”. Añadió que “las lágrimas de Jesús han desconcertado a muchos teólogos a lo largo de los siglos, pero sobre todo han lavado a muchas almas, han aliviado muchas heridas”.
Francisco hizo ver que el remedio ante la indiferencia del dolor es imitar a Cristo, pues “el llanto de Jesús es el antídoto contra la indiferencia ante el sufrimiento de mis hermanos”. Y explicó que ese llanto enseña “a sentir como propio el dolor de los demás”.
 El Pontífice hizo una invitación para salir de la propia comodidad, con una exhortación a la acción. En su homilía afirmó que ver llorar al Dios-hombre, nos hace partícipes del sufrimiento y las dificultades de las personas “que viven en las situaciones más dolorosas”, que así “como él consuela, también nosotros estamos llamados a consolar”. (News.va, 5 mayo 2016)

Ante el individualismo de nuestra época, la realidad se impone: solos no somos capaces de sobrellevar el dolor de una pérdida familiar o de un daño moral. El Papa Francisco nos invita a mirar a Jesús, y con Él acoger al que llora: esto nos hace más humanos, esto sí da alivio al afligido.

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