sábado, 28 de noviembre de 2015

Un “antídoto” contra el fundamentalismo

Año 11, número 551
Luis-Fernando Valdés

Francisco realiza su primer visita a África. En este viaje a las periferias del mundo el Papa denunció la pobreza como raíz de la violencia y del terrorismo, pero ¿su mensaje está dirigido sólo a los africanos?

Niños kenianos reciben al Papa Francisco.
(Foto: aciprensa.com)
1. ¿Para qué un viaje papal a África? La evangelización de este Continente es relativamente reciente (s. XIX), pero África tiene una importancia estratégica para la Iglesia, pues representa la población con más jóvenes en el mundo.
Además, África sufre de pobreza por los excesos comerciales de Occidente. Por eso, los mensajes del Santo Padre a la sociedad africana son también una gran llamada de atención a las políticas de las más naciones desarrolladas.

2. Violencia, terrorismo y religión. En Kenia, el Santo Padre se reunió con líderes de diversas confesiones cristianas como la anglicana y la evangélica, junto con los de otras religiones como la musulmana.
El Papa con este gesto salió al paso del prejuicio cultural de que las religiones fomentan la violencia, porque desean imponer a los otros su propio credo. El Pontífice recordó a los jerarcas religiosos que “es muy importante que se nos reconozca como profetas de paz, constructores de paz que invitan a otros a vivir en paz, armonía y respeto mutuo”.
Francisco también habló con fuerza contra los que usan la violencia a nombre de Dios. Primero, recordó a las víctimas del terrorismo islámico que sufrieron los ataques de Westgate Mall, al Garissa University College y en Mandera. Y luego afirmó que “el Dios a quien buscamos servir es un Dios de la paz. Su santo Nombre no debe ser usado jamás para justificar el odio y la violencia”. (VIS, 26 nov. 2015)

3. Compromiso social. Francisco es un Papa de signos elocuentes. Visitó una de las periferias más pobres de Kenia: el barrio de Kangemi. Y desde ese foro pronunció un estupendo discurso en defensa de los pobres.
El Papa, que ha desarrollado personalmente una gran labor pastoral en las periferias de Buenos Aires, afirmó en Kangemi que “la deuda social, la deuda ambiental con los pobres de las ciudades se paga haciendo efectivo el derecho sagrado a las ‘tres T’: tierra, techo y trabajo. No es filantropía, es una obligación de todos”.
El Santo Padre denunció también “la atroz injusticia de la marginación urbana”, la cual produce “heridas que son provocadas por minorías que concentran el poder, la riqueza y derrocan con egoísmo”, mientras que “crecientes mayorías deben refugiarse en periferias abandonadas, contaminadas, y descartadas”. (VIS, 27 nov. 2015)

4. Ecología, pobreza y trafico ilegal. El Obispo de Roma acudió al “cuartel general” de la ONU en África, donde puso en guardia contra la cultura de la globalización de la indiferencia y del descarte.
Ahí de nuevo el Papa insistió que la pobreza es causa de la violencia y la destrucción. Denunció que “los tráficos ilegales que crecen en un ambiente de pobreza y que, a su vez alimentan la pobreza y la exclusión” y que el comercio ilegal (de diamantes, animales, etc.) “alimenta la inestabilidad política, el crimen organizado y el terrorismo”.

Estos mensajes del Papa, pronunciados en el corazón de África, también son para nosotros. En realidad, estos discursos pueden ser como una “vacuna”, para que esos problemas sociales no se propaguen en nuestra sociedad latinoamericana.
Es el “antídoto” de la solidaridad, que remedie eficazmente la pobreza y la injusticia que están en la raíz de la violencia, que son ‘caldo de cultivo’ para los fundamentalismos religiosos, y que destruyen los recursos naturales de nuestra casa común.


viernes, 20 de noviembre de 2015

Después de París, ¿volverá la paz algún día?

Año 11, número 550
Luis-Fernando Valdés

Después de los tristes atentados en París, empezó oficialmente la guerra de Francia contra el Estado Islámico. Esta crisis internacional ha robado la tranquilidad a Occidente, y a muchos les ha puesto a prueba su confianza en Dios. ¿Está cerca otra gran guerra global?

Flores y veladoras por las víctimas del atentado
en Bataclan (Foto: cadenaser.com)
 1. Un inesperado cambio de enfoque. Desde el trágico atentado a las Torres Gemelas de Nueva York, aquel 11 de septiembre de 2001, fuimos testigos de una guerra de las potencias occidentales contra grupos terroristas.
Nuestro paradigma en aquel momento consistía en que las batallas se libraban en la geografía de Medio Oriente, de manera que América y Europa estaban a salvo, lejos de las acciones bélicas. Pero, después de París, la guerra llegó a nuestra propia casa.
Ahora ya nos detuvimos a pensar en la tragedia que es cada guerra: en las familias que sufren la muerte de sus padres o hijos, en los bosques arrasado y las ciudades bombardeadas. Pero esto no es nuevo para la otra parte del planeta: ¡la guerra siempre ha estado presente en Medio Oriente y en África!
Por eso, el Papa Francisco al mostrar su dolor y su condena por atentado en París, insistió una vez más en que estamos viviendo una “tercera guerra mundial a pedazos” (News.va, 14 nov. 2015). Es decir, llevamos décadas con conflictos militares en muchos lugares del planeta, pero no se suele hablar de ellos.

2. Los Pontífices y la paz del mundo. La preocupación por la paz mundial ha estado en el primer lugar de las preocupaciones de los papas de los siglos XX y XXI. Pío XI adoptó como lema “la paz de Cristo en el reino de Cristo”, y expresamente manifestó que deseaba continuar los esfuerzos puestos por Pío X, al que consideraba un precursor en la obra de restablecer la paz, la cual fue el programa del pontificado de Benedicto XV.
A Pío XII le tocó en su primera encíclica, después de estallar la segunda guerra mundial, comprobar cómo humanamente se venía abajo el ideal de su predecesor: “En medio de este mundo, que hoy ofrece un contraste tan estridente con la paz de Cristo en el reino de Cristo, la Iglesia y sus fieles atraviesan años de prueba” (Enc. Summi Pontificatus , 20-X-1939, n. 36).

3. La “fórmula” de Juan Pablo II. El Papa polaco explicaba que hay un límite para el mal y las guerras, aún cuando parece que nunca desaparecerán. Ese límite consiste en el perdón, porque “¿qué significa perdonar sino recurrir al bien, que es mayor que cualquier mal? Un bien que, en definitiva, tiene su fuente únicamente en Dios” (cfr. Memoria e identidad, 27-36).
En esta misma línea, ha sido sobrecogedor el mensaje que Antonine Leiris dirigió a los terroristas del ISIS que asesinaron a su esposa en los atentados de París. En su publicación (que se hizo viral), les dice: “no tendrán mi odio”, y también promete que no permitirá que su pequeño hijo de solo 17 meses de edad crezca con temor ni odio al ISIS.
Juan Pablo II escribió también que el nazismo parecía haber llegado para quedarse, pero que desapareció, por que la Misericordia Divina le puso un límite. Es decir, el mal sólo llega hasta donde Dios lo permite (cfr. Ibidem, 74-75).

Nos llegaron tiempos de guerra, pero con un formato diferente a los anteriores. Ahora el conflicto militar es contra terroristas y el escenario de combate son nuestras propias ciudades. 
Junto con las medidas políticas y militares, es necesario que el pánico inicial ceda su lugar al perdón y que la desconfianza se convierta en una petición sincera a Dios para que ponga ya límite al mal. Ahí están las claves para que retorne la paz.


viernes, 13 de noviembre de 2015

Esclavitud a plena luz

Año 11, número 549
Luis-Fernando Valdés

Entre 20 y 36 millones de personas son tratadas como esclavas sexuales o laborales. Lo más duro es que más de 5 millones de ellos son niños. El problema es enorme y las soluciones aún son pequeñas. ¿Cómo salvar a estos esclavos modernos?

Apoyamos #FlytoFreedom que es una campaña
contra la trata de personas (Foto:laextra.mx)
1. Qué es la trata. La ONU define en el Protocolo contra la trata de personas los elementos que constituyen este delito: el acto (captar, transportar, trasladar, acoger o recibir personas), los medios (amenaza o uso de fuerza, coacción, rapto, fraude, engaño, abuso del poder o de una situación de vulnerabilidad, o la concesión de pagos o beneficios en cambio del control de la vida de la víctima), y el objetivo (para fines de explotación, que incluye prostitución, explotación sexual, trabajos forzados, esclavitud, retirada de órganos y prácticas semejantes de abuso).

2. Un plaga mundial. La explotación de personas está presente en cualquier país. La agencia CCN publicó que la explotación sexual es “la nueva esclavitud estadounidense” en un reportaje sobre la trata en Atlanta. (CNN en español, 22 jul. 2015)
La Organización Internacional para las Migraciones de la ONU estima que en América Latina, anualmente, unas 800 mil personas son víctimas de trata a través de las fronteras, y que el 60 por ciento de las víctimas extranjeras de trata en Argentina proceden de Bolivia. (Página siete [Bolivia], 13 nov. 2015)
Funcionarios de Estados Unidos y México señalan que Tenancingo, un pueblo del centro de México, por años ha sido la mayor fuente de bandas de tráfico de humanos y un lugar donde las víctimas son tomadas antes de finalmente forzarlas a la prostitución. (CNN en español, 11 nov. 2015).
En Perú, en una feria educativa recientemente organizada para denunciar la trata de personas, el Ministerio de Justicia y la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) admitieron que existe una alta tolerancia social y cultural hacia la trata de personas y las prácticas asociadas a este delito. (El Comercio, 26 oct. 2015)

3. Algunas acciones internacionales. Han surgido recientemente iniciativas no gubernamentales, que buscan que cada vez personas tomen conciencia de este terrible mal social, que subsiste en parte porque muchas personas no saben que existe. Entre ellas están una denuncia a gran escala y n documental para cine.
La cadena de noticias estadounidense CNN está promoviendo el Proyecto Libertad, mediante el cual ha estado exponiendo algunos de los horrores de esta esclavitud moderna. Además, está realizando la campaña #FlyToFreedom, para difundir en las redes sociales acciones prácticas contra la trata.
Y la directora y periodista española, Mabel Lozano, para denunciar el mundo de la trata y el funcionamiento de las redes de tráfico humano, realizó el largometraje “Chica Nuevas 24 horas”, filmado en Paraguay, Perú, Colombia y Argentina, que se estrenó recientemente. (Hoy [Paraguay], 10 nov. 2015)

4. Soluciones en las manos de todos. En Roma, la Pontificia Academia de Ciencias, organizó el Simposio Mundial de Jóvenes contra la Trata de personas, en el que se expusieron algunas acciones muy concretas, con las que cualquier persona puede colaborar en la lucha para frenar este grave problema social.
Paty González, mexicana de 24 años, víctima de la trata, propuso que este delito se dé a conocer. Dijo que “la ignorancia nos condena como sociedad, muchas veces somos indiferentes a lo que nos pasa, vemos la problemática y decimos que no nos pasará a nosotros”, pero que el día en que ese mal llame a “la puerta de nuestro hogar y diremos: hubiese hecho algo”. (Vatican Insider, 12 nov 2015)
Y Mons. Marcelo Sánchez Sorondo, Presidente de esa Academia pontificia, animó que la opinión pública esté consciente del problema y “que pida cuando es momento de las elecciones, que pida a los políticos un compromiso concreto”. (AICA, 9 nov. 2015)

La actitud pasiva de la gran mayoría de los ciudadanos, que sólo nos limitamos a lamentarnos del tráfico de personas, permite que este crimen contra la humanidad se realice impunemente, a plena luz. Es tiempo de unirse a la noble causa de acabar con la trata de personas.


sábado, 7 de noviembre de 2015

“Vatileaks 2”, una mirada crítica

Año 11, número 548
Luis-Fernando Valdés

La filtración de información financiera de la Santa Sede sugiere que las reformas económicas del Vaticano están entorpecidas por una red de corrupción al interior de la Iglesia. ¿Cómo podemos leer críticamente esta noticia?
 
Portadas de los libros de Fittipaldi y Nuzzi.
1. Un nuevo “vatileaks”. Como ya había ocurrido en 2012 con Benedicto XVI, fueron recientemente publicados dos libros, elaborados con material confidencial sustraído ilegalmente. El periodista Gianluigi Nuzzi publicó el libro ‘Via Crucis’ (ed. Chiarelettere), mientras que el colaborador de ‘L’Espresso’, Emiliano Fittipaldi, sacó a la luz ‘Avarizia’ (ed. Feltrinelli). Los dos libros habrían dado lugar a la detención del sacerdote Lucio Ángel Vallejo Balda y de la asesora para asuntos económicos, Francesca Chaouqui. (Clarin.com, 5 nov. 2015)
El efecto de ambas publicaciones es reforzar la falsa idea de que la Iglesia tiene interés de que no se destape la corrupción, y así evitar que quedara al descubierto una Iglesia mundana, solamente humana. Por eso, hace falta ser lectores exigentes para matizar la visión sesgada de esos libros. Veamos.

2. La información filtrada. Es interesante saber de dónde procede el material filtrado, porque eso echa abajo la supuesta aportación de datos secretos por parte de esos autores. Se trata de la información que la COSEA (Comisión Referente de Estudio y Guía sobre la Organización de las Estructuras Económico-administrativas de la Santa Sede) solicitó a las diversas entidades vaticanas que manejan fondos, con el fin de tener transparencia.
Es decir, la información que publican esos libros no es material “obtenido contra la voluntad del Papa o de los responsables de las distintas instituciones” (en palabras del portavoz vaticano Lombardi), como si la Iglesia no quisiera que se supiera que existen esos informes. Más bien se trata de datos ‘confidenciales’, como lo es la información económica de cualquier institución, pero no son ‘secretos’ en el sentido de las cuentas de una mafia.

3. ¿Corrupción para limpiar la corrupción? Fittipaldi declaró en una rueda de presa que su objetivo es mostrar “cuáles son las reformas (...) que hay que hacer en la Iglesia” para que “haya una verdadera transparencia”. Y en tono moralizante añadió que “la Iglesia Universal tiene un compromiso ético y moral, sobre todo para los creyentes, pero también para los no creyentes y para los agnósticos”. (RT, 4 nov. 2015)
A pesar de esa “buena voluntad”, Nuzzi y Fittipaldi cometen un delito para denunciar unos supuestos malos manejos, ya que, aunque el término “filtración” da a entender que el material se salió solo, como el agua que se filtra de una tubería, en realidad los datos publicados fueron obtenidos ilícitamente, mediante una sustracción o un robo. El fin no justifica los medios.
Además, la publicación indiscriminada de información delicada por parte de Nuzzi y Fittipaldi tiene otro efecto dañino, señalado por el p. Lombardi: que no se pondrá atención a las reformas y a la transparencia ya lograda, como la reorganización de los dicasterios económicos, el nombramiento del Auditor General, el buen funcionamiento del control de las actividades económicas y financieras, etc. (ACI, 4 nov. 2015)

El “Vatileaks 2” se queda lejos de ayudar a una verdadera reforma de la economía vaticana; al contrario, la información filtrada –y publicada sin un serio análisis financiero– sólo produce confusión y desconfianza hacia la Iglesia; y de paso deja de reconocer los verdaderos avances de la reforma que el Papa Francisco y sus colaboradores ya han conseguido. Más que filtración, parece complot.

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