domingo, 26 de julio de 2015

Viral: aborto y venta de órganos

Año 11, número 533
Luis-Fernando Valdés

Dos videos virales sobre la venta de órganos de bebés abortados ha centrado la discusión en la legalidad de este comercio, cuando en realidad está en juego el fundamento de la legalización del aborto: si el feto es o no un ser un humano.

Los Hechos. Esos videos que muestran a dos importantes funcionarias de la Planned Parenthood Federation of America (PPFA) ofreciendo a la venta órganos de bebes abortados por “nacimiento parcial” en sus clínicas.
En el primer video, Deborah Nucatola, directora senior de Servicios Médicos de la PPFA, durante una comida con unos supuestos clientes (que son quienes la graban), admite que la PPFA vende diversas partes de los niños muertos. Incluso informa del precio, que oscila entre 30 y 100 dólares, según el tipo de órgano. (ReL, 15 julio 2105)
Un momento escalofriante del video viral:
la Dra. Nucatola describe cómo practica
los abortos para obtener órganos.
Nucatola describe con frialdad, mientras se come una ensalada, el escalofriante procedimiento abortivo para obtener los órganos sin destruirlos. Esta médico comenta además que el Departamento Legal de la PPFA es consciente de que cometen delitos, ya que la venta de partes del cuerpo de niños abortados está prohibida por la ley de Estados Unidos.

En el segundo video, aparece al inicio Cecile Richards, presidente de la PPFA, afirmando que “las acusaciones de que Planned Parenthood se beneficia en cualquier forma de las donaciones de ‘tejido’ no son ciertas”.
A continuación aparece Mary Gatter, presidente del consejo de directores médicos de PPFA regateando –sí, regateando– el precio que estaría dispuesta a aceptar por vender órganos de fetos abortados. Y, al final, Gatter termina con la pésima broma de que cobra caro porque “¡quiero un Lamborghini!” (ReL, 22 julio 2015)

Reflexiones. Primera, al observar ambos videos, queda claro que la PPFA está involucrada en la venta ilegal de órganos extraídos de los bebes abortados. No se trata de un negocio de algún médico que trabaja para ellos, sino que intervienen en él altos directivos y el departamento jurídico lo sabe. La PPFA comete un delito.
Segunda consideración, la venta de esos órganos encierra una gran contradicción, pues para salvar a “otros” niños se despedaza a “este” niño. Sobre esto mismo, el Senador por Oklahoma, James Lankford, pronunció un discurso (también viral) en el Senado el 16 de julio.
El Senador hace ver que Nucatola maneja como argumento para justificar el aborto “que ese niño no es un niño, sino que es un feto, que es tejido”. Por eso, se justificaría su comercio: el feto “sólo es tejido, y corresponde a la madre decidir qué se hace con ese tejido. Y momentos después, se coge ese tejido y se vende porque son órganos humanos que sirven para investigación”.
Y luego Lankford muestra que ahí radica la inconsistencia del argumento: si vendes esos órganos es porque son humanos, no mero tejido. “¡No puedes decir en un determinado momento que no es un ser humano, y al momento siguiente venderlo porque los órganos humanos que hay en él sí lo son! ¡Es un ser humano en todo momento! No ha habido ningún momento en el que no fuese un niño, no ha habido ningún momento en el que no fuese humano”. (ReL, 23 julio 2015)

La razón humana puede nublarse de tal manera que puede justificar que un bebé sea destrozado vivo en seno materno y, peor aún, puede diseñar técnicas sofisticadas para obtener los órganos del bebe sin dañarlos.
Pero también la razón queda eclipsada cuando se considera que la FFPA cometió un delito por violar la ley que prohíbe el trágico de órganos, mientras que los miles de abortos que realiza no serían un crimen por estar permitidos por la ley.



sábado, 18 de julio de 2015

Francisco en Sudamérica, ¿manipulado o incomprendido?

Año 11, número 532
Luis-Fernando Valdés

En los días posteriores al viaje apostólico del Papa por el Cono Sur, las reflexiones sobre su significado ha aparecido en los medios, y no pocas sostienen que el Santo Padre dio un tinte político a sus mensajes. ¿Qué pretende Francisco?

En Bolivia el Papa Francisco habló de temas sociales.
1) El Santo Padre durante su visita apostólica a Bolivia, Ecuador y Paraguay se refirió a los problemas sociales concretos que sufren los ciudadanos de esos países, tal como lo hiciera Juan Pablo II, pero el estilo de Francisco es más directo.
 Así lo muestra su discurso en Bolivia: “Queremos un cambio, un cambio real, un cambio de estructuras. Este sistema ya no se aguanta, no lo aguantan los campesinos, no lo aguantan los trabajadores, no lo aguantan las comunidades, no lo aguantan los pueblos”. (Discurso, 9 julio 2015)
Pero esta claridad para defender al que sufre, fue interpretada en clave de enfrentamiento político-económico, como se ve en una nota titulada así: “Críticas al capitalismo tensan próximo viaje de Francisco a EEUU”.

2) Tampoco han faltado intentos de manipulación. Así el Presidente Morales tomó una frase improvisada del Papa –“Estoy pensando en el mar. Diálogo, diálogo”–, para afirmar que “los católicos del mundo están con Bolivia para que vuelva al mar”. (Europa Press, 15 julio 2015)
El Papa mismo tuvo que aclarar, en el vuelo de regreso a Roma. Dijo que “en la catedral de Bolivia toqué de ese tema de una manera muy delicada, teniendo en cuenta la situación de recurso al tribunal internacional”.
Y detalló: “El diálogo es necesario. Ahí me detuve, hice un silencio y dije: pienso en el mar. Y continué: diálogo y diálogo. O sea, quedó claro que fue una intervención frente a este problema pero respetando la situación como está planteada ahora.”

3) La actitud del Pontífice argentino no es política. Esto lo reconoce incluso quienes se dedican a la política, como el argentino Iván Petrella, referente intelectual del partido liberal “Propuesta Republicana” (PRO).
Petrella, que mantiene una postura de reserva hacia el Santo Padre, no teme afirmar que “a veces, en su defensa de los más desfavorecidos, se lo acusa al Papa de ‘populista’; esa crítica me parece errónea, ya que no es populista el que torna visible lo invisible, el que muestra lo que muchos prefieren no ver”. (La Nación, 17 julio 2015)

4) ¿Qué busca el Papa con todo esto? El vaticanista inglés, Austin Ivereigh, explica que es fácil confundir el comportamiento del Papa respecto a los pobres y a las riquezas, y confundirlo con un rebelde o un iconoclasta, pero que en realidad “Francisco estaba buscando recuperar lo que se había perdido”, o sea, la auténtica misión de la Iglesia.
Y añade que esa recuperación incluye un retorno a la austeridad y a los pobres, lo cual conlleva incomprensión. “Esto significaba oponerse a algunas cosas y molestar a algunas personas, pero solo para que la Iglesia se pareciera más a sí misma, no para transformarla en otra cosa” (Tempo di misericordia, Milano 2014, pp. 108-109).

El Papa solo puede ser comprendido por quienes conocen el Evangelio y entienden que el mensaje de amor de Jesús incluye a todas las personas, comenzando por los pobres. Las acciones del Pontífice y sus mensajes nos revelan que Francisco es un hombre que asumido vitalmente el Evangelio.
En cambio, quienes analizan al Santo Padre con categorías sociológicas buscan encajonarlo en los moldes prefabricados de “comunista”, “teólogo de la liberación” o “populista”. Y toman frases sueltas de sus menajes para “comprobar” sus teorías. Por eso, Francisco siempre será un Papa manipulado e incomprendido.

sábado, 11 de julio de 2015

Francisco, ¿religión o política?

Año 11, número 531
Luis-Fernando Valdés

El Papa visitó tres de las naciones sudamericanas económicamente menos desarrolladas. Sus discursos estuvieron cargados de advertencias ante el descuido de los más pobres. ¿Por qué Francisco toca temas políticos en sus viajes apostólicos?

El Papa en Bolivia.
Propiamente hablando, el Papa no toca temas políticos sino sociales. La diferencia es que lo político se refiere al modo de gobernar un país, a sus leyes, sistemas de gobierno, etc.. En cambio, lo social hace referencia al cuidado de las personas en los diversos contextos en los que se desenvuelve: familia, trabajo, justicia, etc.

El Santo Padre recorrió Ecuador, Bolivia y Paraguay en su visita apostólica más larga hasta ahora. En sus intervenciones, el Pontífice tocó muchos temas, no sólo los sociales. Por ejemplo, en Guayaquil, habló de la familia con gran esperanza (Homilía, 6 julio 2015).

El motivo por el cual el Papa Francisco habla de temas sociales y sale en defensa de los pobres no es otro sino el mensaje mismo de Jesucristo. Como apunta J. Oesterheld, “no deberían buscarse sólo explicaciones de geopolítica a la elección de estos tres países: la razón está en los evangelios” (La Nación, 8 julio 2015).

No pocos ven como un problema que el Santo Padre tenga el deber de hablar de justicia social (defender a los pobres, a los migrantes, etc.). Este problema tiene diversas causas.

Quizá la primera de ellas sea el prejuicio de pensar que Jesucristo no habló de situaciones temporales. En realidad, es Jesús mismo quien delató las injusticias de su época. En esa línea, Francisco, en Santa Cruz (Bolivia), hablando del daño a la tierra a nombre de la productividad, dijo que “este sistema económico atenta contra el proyecto de Jesús” (Discurso, 9 julio 2015).

Otra posible causa puede ser el cliché de asociar con el comunismo marxista a los obispos, sacerdotes y laicos que trabajan con los pobres. Ciertamente, es décadas pasadas hubo no pocos casos así, pero es injusto pensar que los miles de cristianos que hoy dedican su vida a los marginados son partidarios de teologías de la liberación de corte marxista.

El Papa tiene el deber de defender a los pobres, porque así lo hizo Cristo. Y además, es también deber de todo bautizado, con independencia de si considera político o apolítico, de izquierda o de derecha.

Juan Pablo II en sus viajes apostólicos también levantó la voz para denunciar las injusticias y defender la dignidad de las familias, de los pobres y de los trabajadores. En Oruro (Bolivia), en 1988, el Papa polaco dijo las siguientes palabras, que suenan parecidas a las actuales de Francisco, pues habla de fidelidad a Cristo y de una Iglesia de los pobres:

“Frente a tantas situaciones de sufrimiento, la Iglesia tiene siempre atentos sus oídos al clamor de los pobres y se solidariza con las personas que sufren explotación, hambre y miseria. Como ya indiqué en la Encíclica ‘Laborem Exercens’ (n.8), ‘la Iglesia está vivamente comprometida en esta causa, porque la considera como la verificación de su fidelidad a Cristo, para ser verdaderamente la ‘Iglesia de los pobres’ ” (Discurso, 11 mayo 1988).

La supuesta queja de que el Papa invade terrenos de la política quizá tiene una intención de ser una mordaza para que el Santo Padre deje de elevar su voz, que denuncia las injusticias sociales y los atropellos a la dignidad de las personas.

Francisco no es un comunista, sino que representa la continuidad del Papado, como lo hizo Juan Pablo II (que, por cierto, también fue acusado de comunista por su cercanía con los pobres y por denunciar las injusticias sociales).

sábado, 4 de julio de 2015

Encíclica “verde”, ¿hasta dónde obedecerla?

Año 11, número 530
Luis-Fernando Valdés

La encíclica “Laudato si’ ” (LS) primero fue recibida con entusiasmo, pero después ha sido muy criticada por sus valoraciones sobre la ciencia y la economía. ¿Puede una encíclica tratar sobre temas que no le competen a la teología?

La LS considera que la sincera exposición de los desafíos ecológicos que derivan de las convicciones religiosas es “un bien para la humanidad” (n. 64). De modo que busca defender al hombre y a la creación, y no pretende ser un tratado técnico sobre ecología.

En cambio, para hablar de los temas económicos, políticos, ecológicos, etc., el Magisterio social de la Iglesia, donde se injerta explícitamente esta encíclica (n. 15), puede recurrir a los conocimientos que aportan las diversas ciencias.

Así lo afirmó Juan Pablo II, en la encíclica “Centesimus Annus”, n. 59: “Para encarnar cada vez mejor, en contextos sociales económicos y políticos distintos, y continuamente cambiantes, la única verdad sobre el hombre, esta doctrina entra en diálogo con las diversas disciplinas que se ocupan del hombre, [e] incorpora sus aportaciones.”

Sin embargo, algunos quisieran que todo lo escrito en una encíclica sea materia de fe. Por ejemplo, un portal mexicano considera que el hecho de que LS diga que utiliza “los mejores frutos de la investigación actualmente disponible” (n. 15), implica que por utilizar datos opinables “este texto fuera de toda consideración válida como documento magisterial” (Adelante la fe, 19 junio 2015).

Queda claro que estas personas desean encuadrar el Magisterio pontificio sobre un tema muy amplio y mundial a unos moldes que sirven para temas doctrinales particulares de los católicos.

Resulta más sensata la posición de Rafael Navarro-Valls, quien sostiene que “en un tema con tantas implicaciones científicas y sociológicas la prudencia de Francisco le lleva a afirmar que no es su intención ‘proponer una palabra definitiva’.”  Y explica que “en bastantes cuestiones concretas (Francisco) quiere limitarse a ‘promover un debate honesto’ (n. 16), respetando ‘la diversidad de puntos de vista’ (n. 61).” (zenit.org, 22 junio 2015)

¿Cómo leer entonces la LS? Hay que leerla tomando en cuenta los diversos niveles de autoridad de sus afirmaciones. Lo primero es recibir el mensaje central, que parte de dos hechos: a) el “rápido deterioro” de esa “casa común” que es la Tierra (cfr. n. 13, 162), y b) “la debilidad de las reacciones en el escenario de la política internacional” (n. 53-59).

Luego están las afirmaciones doctrinales perennes, como el rechazo “reducción de la natalidad” como medio para salvar la crisis ecológica (n. 50); y la prioridad de la defensa de los más pobres (n. 158, etc.).

Y, por último, hay afirmaciones sobre problemas concretos (como el calentamiento global y la escasez de agua: nn. 23-31), en los que más que buscar que la encíclica explique científicamente sus causas, hay que atender a la denuncia del problema y la exigencia de una solución.

Y lo mismo habría que decir sobre las propuestas que buscan aportar soluciones muy concretas (uso de bicicletas, aire acondicionado, etc.: nn. 153 y 55). En esto cada uno verá si se aplican a su caso concreto.

Lo importante es hacer una correcta lectura de la LS, que nos permita entender la problemática ecológica mundial, nos ayude a reflexionar en sus causas y a buscar soluciones viables. Perderse en los análisis causales, o en la viabilidad de las propuestas, o quedarse en el debate de “¿hasta dónde obedecer?”, sólo nos llevaría a perder una oportunidad de hacer algo valioso para rescatar nuestra casa común.

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