domingo, 29 de junio de 2014

“Bullying” mediático a la Iglesia


Año 10, número 477
Luis-Fernando Valdés

Después de haber atribuido a la Iglesia católica irlandesa haber enterrado clandestinamente a unos 800 infantes, la agencia Associated Press (AP) reconoce que hubo exageración en esa noticia. Pero esta retractación contiene algo más que aceptar un error. ¿Qué hay detrás?

Catherine Corless con las supuestas pruebas.
Esta historia comenzó cuando el 3 de junio pasado la AP publicó un reporte de la historiadora Catherine Corless, la cual investigó los sitios de entierro de 796 bebés y niños pequeños, que murieron en el albergue “St. Mary” (Tuam, Irlanda), para madres solteras, entre 1925 y 1961.
Corless afirma que los infantes, en edades entre recién nacidos y ocho años, murieron de malnutrición y enfermedades infecciosas, incluyendo sarampión y tuberculosis, y que fueron sepultados una antigua fosa séptica cercana al albergue que sirvió como fosa común.
Desde el primer momento el Arzobispo de Tuam, Mons. Michael Neary, expresó su preocupación y aceptó que se realizara una investigación gubernamental. Por su parte, la policía nacional de Irlanda indicó a CNN que los restos fueron encontrados en un cementerio en el terreno del albergue, no en una fosa séptica. (ACI/EWTN Noticias, 8 junio 2014)
La noticia no tenía fundamento, pero causó revuelo. No faltaron periodistas que aprovecharon para comparar el albergue para madres solteras de Tuam con el holocausto nazi y las atrocidades cometidas en Ruanda.
Fue muy llamativo que Brendan O’Neill, editor de “Spiked Online”, quien se autodefina como ateo y de izquierda, publicó un editorial el 9 de junio, en el que afirma que la verdad sobre este asunto del albergue “era una historia muy diferente del cuento escaso en hechos y pesado en furia, que ha dado la vuelta al mundo”.
O’Neill criticó que “claramente esto ya no se trata de noticias; no es un anhelo de hechos o verdad lo que elevó los enloquecidos reclamos sobre Tuam a la agenda; en vez de eso,  una mezcla de prejuicio anticatólico, un odio irlandés contra sí mismo, y la sed moderna de historias de horror que envuelven niños convirtió a Tuam en una de las historias peor reportadas del 2014 hasta ahora”.
Este periodista también hacía ver que “la fosa séptica o las tierras del antiguo hogar no han sido excavados. Ningún bebé ha sido ‘encontrado en una fosa séptica’, como el Washington Post, The Guardian y otros han asegurado. La afirmación de que los bebés fueron ‘botados’ en algún tipo de sistema de drenaje es errada también”.
Tuvieron que pasar dos semanas para que la agencia AP reconociera su error públicamente. En una nota fechada el 20 de junio, esta agencia noticiosa acepta que “citó a una investigadora (Catherine Corless) que creía que la mayoría de los restos de los niños fallecidos fueron colocados en un tanque séptico sin uso, la investigadora ha clarificado desde entonces que sin la excavación y el análisis forense, es imposible saber cuántos restos contiene el tanque, si es que hay alguno”. (abcnews.go.com, 20 junio 2014)
¿Qué pensar de este acoso mediático a la Iglesia? La primera respuesta nos la da Shawn Pogatchnik, de AP, quien afirma que este caso nos ofrece un estudio de cómo una exageración puede ser multiplicada por los medios, cuando se maquillan los acontecimientos que por sí solo son insostenibles. (AP, 23 junio 2014)
Y la segunda la ofrece el mismo Brendan O’Neill, que hace ver que se trata de una “insana obsesión” de “rastrillar el pasado de Irlanda”, lo cual “se ha convertido en una suerte de grotesco deporte moral, que provee de patadas a la brigada anti-católica y de combustible para la auto-flagelación histórica”.

sábado, 21 de junio de 2014

El Papa dice “no” a legalizar drogas


Año 10, número 476
Luis-Fernando Valdés

Ante el creciente fenómeno del narcotráfico, el Papa Francisco manifestó con claridad su postura respecto a la legalización de las drogas, como supuesto remedio para detener tráfico de estupefacientes. El Pontífice sostiene rotundamente que no, ni siquiera a las drogas “blandas”. “Simplemente. No a cualquier tipo de droga”
El pasado viernes 20 de junio, el Santo Padre recibió en audiencia a los participantes en la XXXI International Drug Enforcement Conference (‘Conferencia Internacional contra el Narcotráfico’) que se llevó a cabo en Roma del 17 al 19 de este mismo mes.
Francisco agradeció a los participantes su tarea que “enfrenta un problema de nuestra época muy grave y complejo”. Pero el Pontífice no hizo de esta reunión una mera ceremonia protocolaria, sino que aprovechó para denunciar una vez más el gran mal que es el narcotráfico.
 El Papa explicó que el “azote de la droga sigue haciendo estragos con formas y extensión impresionantes, alimentado por un mercado turbio que traspasa las fronteras nacionales y continentales. Así, crece cada vez más el peligro para los jóvenes y adolescentes. Frente a este fenómeno siento la necesidad de expresar mi dolor y mi preocupación”.
Con gran claridad el Santo Padre abordó un tema muy discutido en los últimos años: la posibilidad de legalizar las drogas. Como es sabido, algunos países han legalizado el consumo de estupefacientes, con el supuesto de que las drogas son caras por ser clandestinas, de manera que si se vendieran abiertamente serían baratas y ya no serán un negocio lucrativo.
Papa Bergoglio se expresó así: “Quisiera decirlo claramente, la droga no se vence con la droga. La droga es un mal, y con el mal no puede haber fisuras o compromisos. Pensar que se puede reducir el daño permitiendo el uso de sustancias psicotrópicas a las personas que siguen usando drogas, no resuelve el problema”. (News.va, 20 junio 2014)
Esta postura es una exhortación a no caer en el pragmatismo. La solución a un problema grande nunca puede atropellar la verdad moral, ni pactar con el mal. Además, una “solución rápida” (como legalizar las drogas) no llega al fondo del problema, pues no resuelve los problemas vitales que llevan a las personas a buscar evasiones de este tipo.
El Pontífice también salió al encuentro de otro tema delicado, la legalización sólo de las llamadas “drogas blandas”, como la mariguana, que no son tan dañinas como la cocaína y otras que causan daños irreversibles a la salud.
Dijo que “la legalización, incluso parcial, de las llamadas ‘drogas blandas’, además de ser discutible en términos legislativos, no produce los efectos esperados. Las drogas sustitutivas, por otra parte, no constituyen una terapia suficiente , sino una forma velada de entrega al fenómeno”.
El Papa se apoya en un hecho para afirmar que esta supuesta solución no da resultados: en los países que han legalizado los estupefacientes, no se ha disminuido ni la drogadicción ni el narcotráfico.
Pero Francisco también explicó que “para decir este no, hay que decir sí a la vida, sí al amor, sí a los demás, sí a la educación, sí al deporte, sí al trabajo, sí a más oportunidades de trabajo”.
El problema de la drogadicción no es únicamente una cuestión política. Es una realidad muy compleja, cuyo núcleo es el hombre mismo frente al sentido de su vida. Por eso, no se puede dar una respuesta simplista y pragmática, sino que implica ante todo alejar las drogas de las personas afectadas y  devolverles un nuevo horizonte.

domingo, 15 de junio de 2014

Romper la espiral del odio

Año 10, número 475
Luis-Fernando Valdés

Hay un hecho histórico que no debe silenciarse. El Papa y los líderes de Israel y Palestina se reunieron para rezar por la paz. En los mensajes de esa jornada encontramos las claves de la paz. Veamos.
Histórica foto por la paz, en el Vaticano.

El pasado domingo 8 de junio, el Presidente israelí, Shimon Peres y el Presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abbas, junto con el Patriarca de Constantinopla, acudieron al Vaticano, atendiendo a la invitación del Papa Francisco, que les ofreció su casa para rezar por la paz.

Se trataba de un evento religioso. Los líderes de esas dos naciones en conflicto no se presentaron en Ciudad del Vaticano para realizar negociaciones de paz, sino para rezar cada uno según su credo y pedir al Creador el don de la concordia.

En los jardines vaticanos, se reunieron los cuatro personajes, dirigieron sus plegarias y juntos plantaron un árbol de olivo, cuyas ramas son el símbolo de la paz. En sus discursos podemos ver que hay un deseo auténtico de paz, aunque las negociaciones no alcancen acuerdos por ahora.

El Presidente Peres afirmó que “dos pueblos –los israelíes y los palestinos- desean aún ardientemente la paz. Las lágrimas de las madres y sus hijos están aún impresas en nuestros corazones. Nosotros debemos poner fin a los gritos, a la violencia, al conflicto. Todos nosotros tenemos necesidad de paz. Paz entre iguales”.

Y añadió: “Nosotros todos somos iguales ante el señor. Nosotros somos todos parte de la familia humana. Por ello sin paz nosotros no estamos completos y debemos aún cumplir la misión de la humanidad”.

Después, el Presidente palestino, Mahmud Abbas, rezó así: “Te suplico, Señor, en el nombre de mi pueblo, el pueblo de la palestina –musulmanes, cristianos y samaritanos- que desea ardientemente una paz justa, una vida digna y la libertad, te suplico, Señor, que hagas el futuro de nuestro pueblo próspero y prometedor, con la libertad en un Estado soberano e independiente”.

Por su parte, el Santo Padre en su discurso afirmó que “para conseguir la paz se necesita valor, mucho más que para hacer la guerra. Se necesita valor para decir sí al encuentro y no al enfrentamiento; sí al diálogo y no a la violencia; sí a la negociación y no a la hostilidad; sí al respeto de los pactos y no a las provocaciones; sí a la sinceridad y no al doblez”.

El Papa continuó: “La historia nos enseña que nuestras fuerzas por sí solas no son suficientes. (…) Por eso estamos aquí, porque sabemos y creemos que necesitamos la ayuda de Dios.”

Y en núcleo de su mensaje fue éste: “Hemos escuchado una llamada, y debemos responder: la llamada a romper la espiral del odio y la violencia; a doblegarla con una sola palabra: hermano. Pero para decir esta palabra, todos debemos levantar la mirada al cielo, y reconocernos hijos de un mismo padre”. (News.va, 9 junio 2014)

En estos discursos encontramos las claves de la paz: 1) reconocer que todos somos iguales ante Dios, 2) reconocer que todos formamos una sola familia humana, 3) reconocer que la guerra destruye las familias, especialmente a los hijos, 4) reconocer que dentro las fronteras de un mismo país conviven creyentes de varias religiones, 5) fomentar el diálogo y respetar los acuerdos, 6) aceptar que se requiere la ayuda divina  para poder reconocernos como hermanos y así romper la inercia de la venganza.

Estos principios para alcanzar la paz de las naciones son también una guía poderosa para conseguir la paz en nuestras familias y entre los habitantes de nuestros pueblos. Meditémoslos y  apostemos por la paz.

sábado, 7 de junio de 2014

Una fantasía por la paz


Año 10, número 474
Luis-Fernando Valdés

El reciente viaje del Romano Pontífice a Tierra Santa tenía un objetivo religioso (reunirse con católicos y ortodoxos), pero Francisco tenía además en mente la paz entre judíos y palestinos. ¿Qué hizo el Papa por la anhelada reconciliación?
Abbas, Peres y Francisco rezarán por la paz.
Fotomontaje: Aleteia.org
El Papa Bergoglio tenía en mente relanzar el proceso de paz entre palestinos e israelíes, que se encuentra en punto muerto. En este viaje se cumplió lo que el Primer Ministro Peres le diría al Pontífice: “La paz es cuestión de fantasía e inspiración. Tú tienes estos dos elementos”.
Y sucedió así. La fantasía del Papa para buscar la paz ocurrió en Belén, localidad donde nació Jesucristo. Ahí justo después de finalizar la Misa, el Santo Padre invitó a los líderes de Israel y Palestina a dialogar en el Vaticano.
“En el lugar de nacimiento del Príncipe de la paz, quiero invitarlos, presidente Mahmoud Abbas, junto al presidente Shimon Peres, a unirse en sincera oración a Dios para el don de la paz”, dijo Francisco, que añadió: “Ofrezco mi casa en el Vaticano como el lugar para este encuentro de oración”. (CNN México, 25 mayo 2014)
Pero el Santo Padre no se limitó sólo a ofrecer el Vaticano como sitio de diálogo. También tocó con gran prudencia el núcleo de los malentendidos, y con gran audacia pidió a tanto a palestinos que reconozcan al Estado de Israel, como a los israelitas a que reconozcan el Estado palestino.
El Papa urgió a los líderes de ambas entidades al “reconocimiento de todos a los derechos de los dos Estados de existir y vivir en paz y seguridad dentro de las fronteras internacionalmente reconocidas”. (Ibídem)
Como respuesta a la invitación del Papa tanto el Premier de Israel, como el Presidente de la Autoridad Nacional Palestina, rápidamente accedieron a este encuentro y fijaron como fecha este domingo 8 de junio.
En el vuelo de regreso a Roma, durante la conferencia de prensa en el avión, el Papa explicó el sentido de esta visita. “Será un encuentro de oración, no será para una mediación o buscar soluciones: no. Nos reuniremos a orar, solamente. Y después cada uno se va a casa”. Y añadió: “Yo creo que la oración es importante y orar juntos sin hacer otras discusiones, esto ayuda, ¿no?” (EFE, 4 junio 2014)
El programa que se llevará a cabo por la tarde de este domingo, según explicó el vocero del Vaticano, el P. Lombardi, no se trata de una celebración interreligiosa debido a que cristianos, judíos y musulmanes “no tienen una liturgia común”.
El Papa junto el Patriarca Ortodoxo y los líderes judío y palestino se reunirán en los jardines vaticanos. Cada uno de los cuatros formulará una oración pidiendo la paz. Y con un gesto de paz, todos se darán la mano y después el Papa los acompañará a plantar un olivo, símbolo de la paz. (Aleteia.org, 6 junio 2014)
Este encuentro histórico de dos pueblos en conflicto desde 1946, parece un sueño. Fue la “fantasía” del Papa Francisco, que no ha tenido miedo de poner el elemento religioso, sobrenatural, de la oración como primer paso para la paz.
Con gran visión, el Santo Padre nos enseña que la profundas diferencias de las tres grandes religiones monoteístas no son obstáculos para convivir, para aceptarnos mutuamente, y para rezar uno junto al otro, aunque recemos de modo diverso y sin la pretensión de mezclar las religiones.
Francisco en gran continuidad con sus predecesores, especialmente con Juan XXII (y su encíclica “Pacem in terris”, 11 abril 1963) y Juan Pablo II, peregrino de la paz, inaugura una nueva vía, un nuevo modelo, para buscar la concordia: que los beligerantes recen juntos. ¡Gran fantasía!… que ahora ya es real.

domingo, 1 de junio de 2014

El Papa frente a dos muros


Año 10, número 473
Luis-Fernando Valdés

El reciente viaje del Papa a Tierra Santa mantiene su actualidad. Francisco se detuvo ante el muro que separa Israel de Cisjordania, y luego rezó frente al muro de las lamentaciones. ¿Qué mensaje quiso transmitir el Papa desde esos dos lugares?
El Santo Padre viajó a Jordania, Jerusalén y Belén con un triple objetivo: la unión de los cristianos, el impulso de la paz en la región y el mensaje de aliento a los católicos de Tierra Santa.
Expresamente, la delegación vaticana advirtió que esta visita apostólica tenía un carácter religioso, pero el Papa tuvo gestos acertados y palabras adecuadas para coadyuvar al proceso de paz entre Israel y los palestinos, que ahora mismo está en punto muerto.
Entre esos gestos están las visitas que hizo el Pontífice a los dos muros, que representan las heridas de judíos y palestinos. Primero, Francisco hizo una parada inesperada frente al muro construido por Israel que separa Cisjordania de Jerusalén.
El Papa reza frente al muro de Cisjordania.
Xavier Abu Eid, portavoz de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y testigo privilegiado de la escena, comentó a “Proceso” que “sinceramente, pensábamos que en el mejor de los casos, su vehículo sólo se detendría junto al muro para contemplarlo”.
Y añadió: “Pero de repente vi que el automóvil paraba y el Papa comenzaba a salir. Le tendí la mano y le ayudé a bajar y le dije, en español: ‘Su Santidad, éste es el muro que separa la iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén de la iglesia de la Natividad de Belén, el muro que dificulta la vida de muchas familias cristianas’. Y él me sonrió y me dijo: ‘Sé perfectamente lo que está pasando aquí’. Y caminó hacia el muro, apoyó la cabeza contra la pared y rezó en silencio unos minutos” (Proceso.com.mx, 30 mayo 2014).
En este muro de 10 metros de alto, había unos grafitis que decía: “Bienvenido Papa, necesitamos a alguien con el que hablar de justicia. Belén parece el ghetto de Varsovia. Palestina libre”.
Pero el Santo Padre no busca reivindicar ni a los palestinos ni a los israelíes, pues como señaló el vocero vaticano, el P. Lombardi, “los gestos del Papa no son contra nadie. Él está simplemente del lado de los que sufren”.
Al día siguiente, ya en Jerusalén, el Pontífice fue invitado por primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, a visitar el monumento que recuerda a las víctimas de los atentados antiisraelíes.
“El Papa aceptó rápidamente”, contó Lior Haiat, portavoz de Relaciones Exteriores israelí. “Fue algo simbólico porque este memorial que recuerda a las víctimas del terrorismo tiene forma de pared y podríamos decir que es la otra cara del mismo muro: Sin la amenaza del terrorismo no habríamos necesitado construir esta barrera de seguridad en Cisjordania”
El segunda muralla que visitó el Papa Francisco fue el “muro de las lamentaciones”. Y ahí se dio un abrazo –ya célebre– con el Rabino Abraham Skorka y el dirigente musulmán Omar Aboud.
El líder musulman, el Papa y el Rabino.
“Con este gesto quiso darnos una representación clara del diálogo interreligioso que quiere fomentar. El Papa nos está diciendo: éstos son mis amigos y con ellos he trabajado mucho”, explicó a “Proceso” el padre David Neuhaus del Patriarcado de Jerusalén.
De esta manera, vemos dibujada la estrategia de paz del Papa Francisco, la cual consiste en reconocer los problemas (simbolizados en los dos muros), rezar por la concordia y promover la amistad que lleva al diálogo.
Es así como el Santo Padre pretende derribar los muros de la separación y tender puentes de fraternidad. Por eso, fueron sinceras sus palabras “Shalom” (‘paz’ en hebreo) y “Salam” (‘paz’ en árabes).
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